Ante la sobreoferta de información existente en los medios de comunicación y las redes sociales, hemos decidido lanzar un nuevo proyecto informativo cuya finalidad es fijar el interés de la audiencia en tres temas de actualidad que tienen importancia y explicarlos a nivel de hechos para que se entienda mejor el contexto. Así ha nacido #3alhilo, o simplemente "tres al hilo".
Se trata de un semanario de corta duración que resume esos tres temas noticiosos más importantes y los lanza en las plataformas con las que más interactúo: Facebook, Instagramy YouTube. Además, la publicación se notifica por Twitter.
La razón por la que elegimos el número tres se debe a que suele ser la cantidad de ítems que la gente recuerda con mayor facilidad. Está basado en la teoría del posicionamiento, ampliamente usado en mercadeo para orientar mejor las estrategias de penetración cuando se trata de impulsar una marca, un producto o un servicio.
La recepción del primer episodio ha sido buena; pero la mayor sorpresa fue que hemos logrado dos intercambios para retransmitir el contenido tanto en video como en audio con Zona 21 en Tambogrande (que hace simulcast con Radio La Mejor) y Sullana En La Noticia en la ciudad de Sullana (que se transmite por Radio Capullana). Tanto sullana como Tambogrande son dos ciudades en la costa del departamento de Piura. Aquí el video:
Midian Agurto, directora y presentadora de Sullana En La Noticia dice que está contenta con el producto debido "al profesionalismo con que se tratan las noticias". ¿Y a ti qué te ha parecido? Déjame tus comentarios a continuación.
Sigue siendo una experiencia muy interesante para las
personas que vienen a Sullana saber que la primera fundación española está a
solo 21 km de la capital provincial y que es de fácil acceso. Encima, que el
ingreso es libre. Personalmente, yo les recomiendo hacerlo con movilidad
propia, y para este video hemos usado la de Jorge Otero, a quien pueden
contactar por WhatsApp al +51933481016
El sitio que recuerda la primera fundación española en el Perú no ha perdido su tranquilidad. Y tampoco ha perdido su interés: si la
historia que aquí les cuento ya les llama la atención, no dejen de ir a su
museo. Por cierto, la carretera que la integra a la Panamericana está en
perfecto estado tal cual lo mostramos en el video adicional.
Aunque en principio, la idea de este recorrido era grabarles
esta primera secuencia, la verdad es que nos relajamos a montones haciendo este
paseo. La verdad se los recomiendo, y pueden ubicarme en todas las redes
sociales como @nelsonsullana para ofrecerles una experiencia completa. De todos
modos, aquí les dejo mis OK y KO actuales porque realmente la visita se puede
potenciar mucho más.
Cuando la estadounidense Cadena de Noticias por Cable, CNN por sus
siglas en inglés, cumplió veinte años de vida hace veinte años, publicó un
especial interactivo (que no encontré por ningún lado) bien didáctico sobre
cómo operaba desde su sala de redacción hasta la ingeniería de
telecomunicaciones que le permite tener cobertura global. Una de las cosas que
a mí me llamó la atención es cómo se organiza cuando hay noticias de último
minuto, las famosas “Breaking News”.
La CNN, cuyas transmisiones comenzaron el 1 de
junio de 1980 (y 24 horas en español el 17 de marzo de 1997), nació como un
emprendimiento improbable, a pérdida por donde se le viera, empujado por un
neurótico magnate de Atlanta, estado de Georgia, al sureste de los Estados
Unidos, llamado Robert Edward Turner III o Ted Turner para los patas, panas,
parces o cuates.
Nadie daba un dólar por un canal de noticias 24
horas emitiendo inicialmente desde un sótano. Nadie se impresionó de su poder
informativo incluso cuando se mudó a las instalaciones del complejo de hoteles
Omni, parte del que luego se renombró como Centro CNN, en todo el ‘downtown’ de
Atlanta, la tierra de una de las gaseosas de cola más populares del planeta.
Nadie creía que el reducido mercado del cable
haría una diferencia.
Nadie hasta que en 1991, el mundo descubrió que
era CNN-dependiente para saber qué estaba pasando en el Oriente Medio durante
la I Guerra del Golfo, el primer conflicto bélico transmitido por televisión a
nivel global prácticamente en vivo. Y eso redefinió el concepto de inmediatez
periodística, cubrir la historia tal como pasa en el mismo instante que está
pasando. Y cubrir una noticia en vivo no es chamba fácil; si no, mira este
clip:
Como toda sala de redacción que se respeta, CNn
tiene el espacio organizado por temas: noticias nacionales, internacionales,
economía, política, etc. Cada una tiene un responsable o editor, cuya tarea es
revisar el trabajo de todo su equipo, seleccionar lo más interesante e
importante y subirlo a otro nivel a cargo de un editor principal quien
determina la agenda de noticias que recibimos todos los días.
Hasta ahí nada de extraordinario porque eso se
hace en todas las redacciones de noticias; Cuando hay historias urgentes, la
cosa cambia por completo en su sala de redacción. Los editores de sección ceden
su puesto al editor principal, pasan a ser parte del equipo que lideran, y es
este editor principal quien organiza toda la cobertura con una sola finalidad:
comprobar el hecho noticioso conforme se va generando, y una vez que los
protocolos de verificación se hayan cumplido, recién publicar, o coordinar con
el productor de turno para que vaya orientando al presentador al aire.
Según la película Fuego sobre Bagdad (HBO, 2002) y un artículo de la revista Time en enero de 1992 (cuyo recorte me
lo prestó alguna vez Luisa Portugal de Rodrich), una de mis profesoras de
Periodismo, durante la I Guerra del Golfo, tanto Turner como su presidente
ejecutivo, Tom Johnson tomaron el control editorial de la cadena durante la
histórica transmisión del 16 de enero de 1991 (cuando se inició la Operación
Tormenta del Desierto) porque eran conscientes de que todo el mundo --¡todo el
mundo!—les estaba viendo. Era la primera vez que sucedía, así que reducir el
margen de error fue su tarea principal. Aquí está la transmisión original de
aquella tarde (5:00 pm., hora peruana) en inglés:
Independientemente del cuestionamiento
ideológico que recibe en todas partes, cuando las noticias se están generando
en este mismo instante, mucha gente todavía pone CNN alrededor del mundo para
saber cómo se está originando la historia, y, por supuesto, muy poca gente es
consciente del ejército que hay detrás haciendo que eso suceda.
Por supuesto que desde finales de los ochenta y
con mayor énfasis en los noventa, la oferta de canales de noticias todo el día y
alrededor del mundo se ha multiplicado, así que opciones hay para elegir; pero
la fórmula de la historia en directo no ha sufrido mayores modificaciones
excepto la tecnología con que se transmiten, cada vez más pequeña en tamaño
pero inmensa en posibilidades. 40 años después, CNN, los canales de noticias,
los y las periodistas tenemos una gran historia que contar, especialmente
cuando el mundo tiene más preguntas que respuestas.
Mi generación fue marcada por una serie de
televisión durante su infancia: un joven hablaba fluídamente con su auto, y
éste se conducía solo.
¿¿Muy futurista para tu gusto? Aquí mi pronóstico de cómo
evolucionará la ciencia de todos los días:
Producción tecnoprimaria
La crisis puso de relevancia que la gente
necesita comer y estar sana. Fin de la discusión. Por lo tanto, muchas
inversiones van a orientarse a este sector; pero lo que un inversionista va a
buscar es un agricultor con mentalidad empresarial, no de peón, con quien pueda
hablar en términos de rendimiento y rentabilidad (el inversionista sabe de
dinero, no de ciclos vegetativos) y cómo la tecnología puede verificar que tal
inversión sea correcta en cada eslabón de la cadena productiva (que se hará
mucho más corta) hasta llegar al usuario final.
Los intermediarios definitivamente van a
desaparecer en este esquema, lo mismo que la vieja agricultura que mira al
gobierno como cliente. Quienes no vean este modelo eficiente, perderán sus
tierras por no advertir o respetar los contratos que van a firmar para concretar
estas alianzas. ¿Quiénes triunfarán? Los agricultores que opten por el modelo
yo siembro – yo cosecho – yo vendo.
Generación del conocimiento integral
Los y las docentes como les conocemos en la
actualidad dejarán de hacer clases de 45 minutos con una pizarra y un libro de
texto uniforme. Sobre lineamientos de la autoridad educativa pertinente, los y
las docentes activarán su propia cadena de valor incorporando la investigación
académica, cuyos hallazgos sean parte de sesiones mayormente transmitidas mediante
las tecnologías de información y comunicación (con infinidad de recursos de
consulta y evaluación en la nube), y donde el concepto de escuela ya no se
encierre en una institución concreta sino en un mentor de conocimientos y
actitudes (un coach, si quieren verlo
de esa manera), quien agrupará a un número de discípulos y discípulas que será
tan grande y tan diverso como didáctica, entretenida y fundamentada sea cada
sesión.
Sí, es un retorno a las antiguas escuelas
griegas pero con el aporte del entorno virtual. Será una metaeducación a la
carta, en la que cada persona realmente aprenda lo que le fascina o apasiona.
Y, bueno, si eres un papi o una mami que aún no supera la calificación del 0 al
20, malas noticias: lo sostenidamente cualitativo será el criterio de
evaluación en vvez de lo temporalmente cuantittativo. Éste será un campo
interesante para desarrollar.
Administración del conocimiento sincrodiacrónico
Siempre me pregunté a dónde vamos a evolucionar
los y las periodistas, y por largo tiempo creí que era junto a los y las docentes. En realidad, sí, pero con
quienes vamos a tener más parentesco profesional serán los historiadores, los
sociólogos, antropólogos, y en fin con quienes documentamos y podemos explicar
por qué las cosas pasan como pasan y por qué las personas reaccionan a ellas
como suelen reaccionar.
Si algo nos ha demostrado la Historia es que la
humanidad es predecible en su conducta, y eso la convierte en una ciencia base.
Entonces, nuestra chamba será aprender a combinar el entendimiento de lo
inmediato y simultáneo conectándolo en tiempo real con la interpretación que
nos da la perspectiva de los eventos previos.
En tanto exista una relación causa-efecto,
tendremos material de sobra para analizar y ponerlo a disposición de todo el
mundo para que entienda por qué las cosas están surgiendo de esta u otra
manera, y qué decisiones deben tomar para afrontarlas; y, bueno, a eso se
incorpora cierta labor predocente que consistirá en decirle a las personas en
general qué es un hecho, qué es una opinión y que es una mentira del tamaño de
Júpiter.
Desarrollo de la informática para la vida diaria
No, no veo a la internet de las cosas en este
escenario, sino mas bien un nivel de relación con los objetos y las personas
que ya era mostrado en pantalla mediante esa icónica teleserie de hace tres
décadas, “El auto fantástico”. Así que si creías que Michael Knight tenía
esquizofrenia por hablar con su reloj de pulsera, y que era una alucinación psicodélica
el hecho que KITT podía razonar sus decisiones, piénsalo otra vez.
La inteligencia artificial está aquí hace
cuatro décadas, pero ha adquirido mayor impulso hace dos. Entonces, la
informática ya no solo nos sorprenderá con vistosas interfaces para nuestras
computadoras sino que nos permitirán ahorrar tiempo haciendo que las cosas sean
realmente asistentes domésticos o de oficina, mientras la mente humana se
concentra en elaborar todo el marco situacional para tomar decisiones, y esta
innovación va a ser transversal a todo. ¿La buena noticia? Si se prepara como
es debido, el ser humano seguirá diciéndole a la tecnología qué debe hacer, no
al revés (como pasa ahora).
Consultoría personalizada de estilos de vida saludable
¿Personal médico y de enfermería en envidiable
estado físico y entrenadores personales interpretando una TAC? Sí, será el
futuro a mediano plazo. Ambos campos del conocimiento descubrirán que ambos
buscan salvar vidas y además fomentar la vanidad humana (bien llevada, es
positiva), así que van a darse la mano ahora más que nunca.
¿Quiénes facilitarán la fusión? Pues las
carreras médicas pero que no pueden firmar como médico: psicólogos,
fisioterapeutas, obstetras y demás relacionados. Las ciencias de la salud y las
ciencias del deporte van a ser parte de una evolución interesante: las ciencias
EVS (estilos de vida saludable). Sí, los médicos decretarán mi eutanasia
involuntaria, pero un año después de entrenar en un gimnasio los convertirá en
mis chocheras… y me darán la razón.
Promoción y desarrollo de la creatividad
No importa qué arte hagas, no importa cuál sea
tu público objetivo, no importa si lo consideran cultural o contracultural (si
es anticultural, no entra), no importa si se ve en directo o en virtual. En
tanto exprese el alma y el sentimiento del ser humano en una forma novedosa,
original y estética, se va a ubicar dentro de este grupo cuya utilidad también
será transversal –bueno, todas son transversales—y que además hará una labor de
complementación docente, puesto que no bastará con apreciar y listo sino con
aprender a apreciar, pero descubrir cómo una cosa puede conectarse con la otra,
no solo a nivel de formato sino incluso a nivel de nacionalidad o patrón
cultural.
Las fusiones culturales de todo tipo, desde la
música hasta la gastronomía, solo han sido el inicio; lo que viene será
realmente integral, agradable y fascinante. Imposible aburrirse, especialmente
si hablamos de campo audiovisual… o debo decir: audiovisual-interactivo. En
efecto, la tecnología va a ser un gran catalizador de este proceso.
.
Gerencia de personas, recursos y territorios
Quienes se quejan de que su clase política
parece ser más ignorante que nunca, déjenme decirles que la crisis del coronavirus
les ha dado la razón. Sí es necesario profesionalizar la política, o mejor
dicho la toma de decisiones. Y bajo la premisa de que toda persona tiene
derecho a ser elegida (eso no va a desaparecer), lo que sí será ética y
moralmente imprescindible es que conozca al detalle dónde está parada, qué
tiene a disposición y con cuánta gente cuenta.
Y quien hará el trabajo de mentoría, coaching, docencia, o como quieran
llamarla serán los abogados, especialmente los abogados que tienen nociones
sólidas de ciencias políticas, pero tranquilos amigos y amigas del Derecho
porque todos y todas tienen una oportunidad in-cre-í-ble en el nuevo orden
mundial. Para comenzar, tendrán que enseñarles a los tomadores de decisiones
cuál es el sentido de los criterios de esta nueva era y ccómo construir
propuestas de gestión pública (ya no de gobierno) que sean convincentes para
los socios comunitarios o ciudadanos (antiguamente conocidos como electores)
para que opten por la más apropiada para el espacio en el que viven y trabajan.
Las leyes o normas tendrán que evolucionar para
promover el cambio automático cuando se pruebe corrupción, incapacidad o
actitudes totalitarias. De hecho, los periodos de gestión se reducirán a dos
años cuando más con opción a reelegirse limitadamente. La separación de poderes
continuará pero la participación de los socios comunitarios no tendrá que
filtrarse por un legislador (solo se dedicará a diseñar leyes) ni esperar una
convocatoria a elecciones: un click y su decisión pesará tanto o más que la de
un ttomador de decisión. Adiós a la democracia representativa, bienvenida la
democracia interactiva. Ah, conocimientos
PRER en este punto serán necesarísimos.
Hay historias que son realmente buenas para
contar, pero que al disponerse para su cobertura encuentran una seria dolencia:
el manejo de los datos. Un caso típico ocurrió hacia 2010 en Sullana, la ciudad
donde vivo cuando una serie de hedores comenzaron a atormentarnos todas las
tardes. Imagina a una ciudad de casi 200 mil personas aguantando oler algo
parecido al excremento de cerdo, y nadie parecía tener una respuesta.
Y en principio ésa fue la hipótesis general,
así que todo el mundo, incluyendo las autoridades, se puso a buscar si acaso
las granjas de cerdo estaban haciendo algún tipo de manejo que generara ese hedor
molesto. Cuando la búsqueda terminó, no se halló nada de eso. Entonces alguien
culpó a las procesadoras de aceite esencial de limón, el que, cuando se
fermenta, apesta de una forma que no tienes idea. Pero se necesitaba un océano
de aceite para generar ese problema.
Fue cuando alguien descubrió que no eran ni los
cerdos ni el limón. Rastreando la fuente del hedor, todos los caminos conducían
a las plantas de etanol ubicadas al oeste del área metropolitana de Sullana,
donde se procesaba la caña de azúcar, que dejaba como residuo la vinaza. ¡Ésa era la fuente del hedor!
Aunque su cantidad no era masiva, sí tenía el
poder suficiente para generar esas olas que atormentaban (y que aún atormentan
de vez en cuando) a la población todas las tardes. Incluso hubo una
verificación oficiosa que comprobó el dato. Fue cuando alguien de nuestra
comunidad saltó hasta el techo y acusó directamente a una de las empresas
procesadoras de etanol por contaminar el
aire. Como respuesta, la empresa amenazó a esa persona con una querella por
delitos contra el honor y la buena reputación. ¿Actuó bien la empresa? Pues… sí
y no.
Sí actuó bien desde el punto de vista
estrictamente legal. Una investigación de FACTORTIERRA.NET basada en el Código
Penal peruano, donde se compendian todos los delitos y sus posibles penas,
encontró que existe un vacío legal en la forma cómo se denomina a la
contaminación: los supuestos eran amplios, pero obviaban el asunto del mal olor
por una razón puramente técnica, ¿cómo podrías ccuantificarlo? [Lee la historia completa]
Si tú acusas a alguien de algo, y mas aún si
haces una acusación pública, necesitas una base que lo sustente todo. Si la
empresa contaminaba el aire con hedor,
¿en qué cantidad lo hacía? La respuesta de la gente solía ser mucho, poco o
nada. Pero, si todo termina en una acción legal, ¿cuánto es mucho, cuánto es
poco, y hasta cuánto es nada? Peor aún, si no existe delito bajo el que puedas
acusar a alguien, no hay caso, se derrumba, se archiva y ahí quedó todo.
Empresa, 1; población, 0.
Ya en términos de imagen, de responsabilidad
social si quieres, es obvio que la empresa pudiera haber actuado mal porque su
actividad, si bien da empleo y todas esas cosas, debería considerar como un
factor clave la satisfacción de la comunidad, la buena imagen de ella, el hecho
de que generas ganancias sin afectar a terceros. En mi opinión, creo que una
salida digna para la empresa debió ser una petición de disculpas y la promesa
de que están trabajando para corregir o mejorar el problema que causa la
molestia. Eventualmente, se requirió la presión de las autoridades para
hacerlo, lo que resquebraja más la relación entre empresa y comunidad.
Al margen de ese caso en especial, la lección
detrás es que si bien es cierto puedes tener tu problema a comunicar
perfectamente identificado, el otro aspecto que debes cuidar es que esté
debidamente ssustentado, y sustentado sobre una base oficial. Pensemos en el
sujeto que acusó a la empresa por contaminación. Quiero creer que en su
pensamiento, causa-efecto, el delito era evidente. Yo pensaría lo mismo,
déjenme confesarles. ¿Dónde falló esta persona? Debió verificar si tal delito
existe, y aquí el razonamiento es interesante: si el delito existe, claro que
podía denunciar y eventualmente eso iba a proceder; pero si no existe, hay dos
opciones, o frenar en seco o darle la vuelta a la tortilla.
Sobre darle la vuelta a la tortilla, podemos
dedicarle otro artículo si lo deseas; pero yo quiero mas bien concentrarme en
la moraleja que nos deja esta historia: antes que nada, verifica en la fuente
oficial si aquello que vas a decir en público puede ser probado. Si existe,
úsalo como tu referencia básica; si no existe, tendrás que generar el dato
usando el método científico, y siendo muy inteligente en el manejo de las
conclusiones de tal modo que si alguien quiere rebatirte, le sea altamente
complicado lograrlo, o simplemente le dejes sin palabras.
Como alguien me lo reflexionó en redes
sociales, el asunto aquí no es si el público piensa que eres acertado o no; tienes
que ser forzosamente acertado muy a pesar de lo que el público piense de ti. Si
consideras que no eres capaz de ganar el grado de certeza, lo mejor es esperar
hasta lograrlo, o desistir si no hay manera de probarlo… o voltear la tortilla
de manera inteligente, como lo sugerí hace poco.
En nuestro caso, no insistimos en si el mal
olor configura delito de contaminación porque la respuesta era obvia: según la
ley peruana, no. Mas bien decidimos no atacar a la empresa sino llamar la
atención de los legisladores peruanos: hay un vacío legal sobre el mal olor, y
al existir un problema social en progreso, el legislador debería buscar las
herramientas técnico-legales para regular. ¿Lo hizo? Hasta ahora no, pero
fíjate cómo de pronto la fuente oficial nos permitió mover la historia hacia un
arista que nadie había explorado. Habrá que seguir insistiendo.
Recuerda que me encantará mejorar tus técnicas y estrategias de cómo
te relacionas con los medios de comunicación. Contáctame a mi cuenta de Facebook,
Twitter, mi canal de YouTube, LinkedIn o aquí abajo en los comentarios.
This
is a real story at the Peruvian Northern, where I live. I dont know if it
happens to you, but I feel the smallest, furthest towns use to be the most
proactive when it’s about recognizing and saving in every sense. It happens me
with Malingas, Tambogrande District, it is beginning to happen me with
Sapillica again, which I just have a journalistic relationship, where something
happened this week that encourages particularily to me.
It
was just the last Sunday when checking out the filtered messages on Facebook, I
found one from José encalada, whom I have met 19 years ago, and who has been a
Radio Cutivalú’s Correspondent in Sapillica during his lifetime. I was
introduced to him while a trip with Margarita Rosa vega and the Tambogrande
Collective, once we had the first news of non-formal mining activity out there
the nascents of Chipillico River.
Then,
José was our guide, although that was not my first time in Sapillica. Actually,
this year marks two decades since I knew that beautiful place for the very first
time. I worked for the Fe y Alegría’s Project in Malingas that time, and only
by one school, located in Sesteadero, it was necessary to sspend three hours
tripping by pick-up for doing paperwork.
Including
the Catholic nuns I worked for, a Mississauga, Ontario-based stock broker named
Matthew sammut came with us, whom I browsed many times on Facebook but I have
not found yet. And the joke with Matt was he came ignoring much about Spanish,
intended to learn Spanish, and got back not speaking more Spanish than some
basic greetings and thanks. And as I was the only bilingual guy at the office,
discounting the nuns, so match him to Nelson for the man doesn’t feel very
isolated in some meaning.
What
I remember much of that friendship with Matt is he taught me to read the
NBCUniversal’s business channel CNBC stocks ticker running below the screen,
and the trip to Sapillica, that was scored by Shania Twain’s hits, whose both
resulted to be fans.
Matt
didn’t let to take photographs of everything in Sapillica, especially the
cattle gracing at the nearby hills to the town.
“It’s great!,” he repeated once and once
again.
Already
in previous days, we tried to hik Malingas Mount,where the nuns have their
convent – he was not tired to shot photos.
“Do you feel this looks like something in
North America?,” I asked.
“Yes…
like… Montana.”
When
we traveled to Sapillica, I didn’t ask him what it looked like but if that
motivated him to come back further. He said yes, and that was one of many
experiences those convinced me about an additional development possibility for
those towns beyond agriculture and cattle – tourism. Of course I was not clear
that time what kind of tourism, as I came to learn it 11 years later in
Malingas, but there was a chance, indeed, and that increased me the pride about
that Piura where the Andes start to rise. [Check out Matt’s YouTube channel]
As
everybody, the next one we learnd about Sapillica was the invasion and the
infestation of the illegal mining, that instead to keep beauty the mountains and
the forests, drill them with holes and tunnels every size. The today
congressman Daniel Urresti interestingly worked for pacification in the zone
due to the interdiction policy, for the Farmers’ Patrol took the control of the
district later, at the point that nobody comes out to the street after nine at
night.
But
in July 2016, an urgent call put me over the track of a science I was starting
to appreciate – archeology, and that has been one of the recurrent coverages of
FACTORTIERRA.NET. Then, my partner Marco Paulini was beginning the journey to
decrease the maternal mortality across Sapillica from three per year to zero
–what he achieved and held until the Health officials decided not to hire him
again—when he found a beautiful trace on the rock that made him to remember
the sites we have identified and registered in Malingas. [Check out the full story]
It’s
about a big spiral on a 20-feet-height rock, just at the entrance of Loma Alta
Village, Masías Bajo Community, that when he sent it, he put the whole newsroom
on alert and eased next to other producer, estany Tineo, I traveled with to
verify what seemed to be incredible on the photograph – A petroglyph! A
more-than-touchable evidence of the Formative Age’s people needed to picture
something on the rocks for marking something we are trying to understand since
11 years ago! [Check out the full story]
In
Malingas, we came to convince that work could be until 4000 years old, much
more ancient than the Incas, the Aztecans, the Mayans! Anyway, could it happen
the same in Sapillica? The first photographic and spectrographic analysis by
the archeologist Daniel Dávila upon high-resolution images we got to take at
that place leave the suspicion more than open, and a hypotheses for the moment:
they could be part of the so-called
Samanga Tradition, in reference to the site at el Toldo Village, Ayabaca
District, where the best conserved traces are located.
My
initial reaction during the two trips I did to identify and register petroglyphs
was notifying José encalada because, to begin, before than me, I ever tought he
is the fair person who has to tell the world what we are finding. It’s his
district, isn’t it?, I mean. What matters if I have or don’t have an
interchange agreement with Cutivalú! The issue here is it must establish it
exists, and it’s there when the journalism does one of its most wonderful
works, increasing the science and the knowledge.
I
never could met Pepe but I ever kept the connection, we ever have been in touch.
I also have known his house and met his beautiful family that had me much
kindly, what I will ever thank. And, look what nice the human relations are,
Pepe call at my cellphone Sunday night to release me the story: “I was noticed
about some petroglyphs in Pampa Verde.”
I
confess I tried to hold moody, something it’s not happening while I write this
op-ed, that I write pretty enthusiastic, but I was fascinated of the story,
because it proves a work hypotheses launched by the same Sapillica people since
the first time we arrived: the district is nailed by archaeological evidences.
I have mentioned you Loma Alta, now Pampa Verde, that is in the occidental
side, add Tunal in the southern side, and Trujillo, very close to the Sapillica
Town. Is there much in that territory that is just over 150 square miles? We do
suspect that. [Check out the story]
The
good to be in 2020 for Sapillica, for you, for our crew, and for me, is we are
not in November 2009 anymore, when we started underground and following fake
clues. Today we can say, almost not mistaking, the petroglyphs networks in
Sapillica and Tambogrande could be connected, being part of one only way, that
also disperses across Quiroz Valley, climbs up through Pacaipampa, reaches
Huarinjas (Huaringas), passes over Sang Ignacio and Jaén, in Cajamarca, and
could have one of its starting points in Luya, Amazonas, at the Peruvian Jungle
highlans.
José,
as well as us, has wondered to know more, to understand the message it has been
kept (who knows) during four millennia on those rocks, to explain the district,
the region, the country, and the world what they all are about and how it can
evolve the history as it has been taught for decades. That would be a nice
Project, actually, that the people of Sapillica must engine! Look at Malingas,
where they are very motivated to retake it.
And
while I look at Sapillica encouragingly, when I get back mentally to Sullana
and I watch around, I can’t say the same. Here, in the second most important
province of Piura Region, we are predating our past rather, as it happens in El
Cucho, or we treat it indifferently, despite, as a colleague of mine whom I covered
one of those stories told, there is evidence wherever you step on.
If
Sapillica (and Malingas) gets to arrange an archaeological research and changes
the History books, it will have something real to blame to Sullana everytime it
wants because it will be a positive example that everybody will wish to
imitate. And if the tourism comes in a planned, ordered manner, it would be
much better. They really deserve it, and they have to work since today for that
becomes another local economic axis.
Las transmisiones vía satélite para las cadenas peruanas de televisión supusieron un mundo de oportunidades en dos frentes: el doméstico y el internacional. En el primer ámbito, implicaba un aumento de la penetración de mercados, que estaba limitada por una red pública de microondas que solo satisfacía a las grandes ciudades, pero que era insuficiente para más poblaciones en crecimiento; lo segundo, porque los ejecutivos entendieron que la gran revolución de los negocios de radiodifusión iba a ser la televisión de paga (también llamada televisión por cable) y que no solo iba a funcionar en mercado nacional sino que debido a la huella o haz de la señal satelital, iba a cubrir una buena porción del continente.
La primera gran medida de las cadenas, que ya estaban subiendo sus señales al entonces famoso PanAmSat 1 (PAS1), entre 1989 y 1990, fue agregarle la palabra "satélite"
a sus marcas, aunque no me queda claro si para impresionar a los anunciantes (de primera mano, me parece lo más plausible), la audiencia (que seguía recibiendo la señal abierta mediante las antenas en los techos de las casas o las que venían acopladas al televisor) o a ambas; pero entre 1992 a 1994 se produjo una especie de reingeniería impulsada más por el afán de internacionalizar marcas y talentos (de hecho, una de las cadenas comenzó a ponerle "Internacional" como apellido a todos sus programas).
Ahora que estamos en una inflexión en el negocio de la televisión con dos ofertas diversificadas muy interesantes, como la digital terrestre (TDT), que ha comenzado a ser la norma de la señal abierta en toda Latinoamérica (en Perú, el llamado apagón análogo debe producirse en 2021), y la en demanda, que no comenzó con la aparición de YouTube o Netflix necesariamente, sino que fue introduciéndose poco a poco por las cadenas que comenzaron a ofrecer contenido multimedia de limitada duración, mediante sus sitios web a partir de 1998, lo que produjo otra gran competencia sobre si tenías que descargarte RealPlayer, Windows Media Player, Quicktime o los tres, pienso que vale la pena dar una mirada hacia atrás para entender qué prometía ser la televisión peruana y cuánta de esa visión se corresponde con la que ahora ofrece a anunciantes y audiencia.
Aunque la internacionalización de contenidos había comenzado en 1990, posiblemente presionados por la influencia de los conglomerados de comunicaciones en México, Brasil, Venezuela o Argentina, el arranque real se dio en 1992. Para entonces, ya habían marcas peruanas famosas, como NubeLuz, que comenzaban a conquistar mercados internacionales pero no había una marca corporativa de respaldo Garantizando una mayor oferta, como siempre ha sucedido con las entonces Tres Grandes de la televisión estadounidense en inglés (ABC, CBS y NBC, mientras que en español entonces Univisión pesaba más que una naciente Telemundo, o Fox de nuevo en inglés, pero sin mayor influencia), Televisa en México, Venevisión y Radio Caracas Televisión en Venezuela, o Telefé en Argentina; y, por supuesto, la marca de marcas corporativas del subcontinente: Globo, en Brasil, que ya tenía década y media compitiendo con Televisa, especialmente en el mercado de las telenovelas.
En ese contexto la televisión privada peruana estaba haciéndose reingeniería. No así la televisión pública, como sí sucedía en Canadá Chile y europa, donde sus gobiernos las abrieron a competir en mercados privados y fue lo mejor que pudieron hacer, a mi juicio. entonces, los procesos de replanteamiento comenzaron por cambiar la visión de ciudad amurallada a una visión globalizada, las marcas abandonaron el apellido "Satélite" (e incluso otro más específico: "Televisión") para lanzarse a la conquista de esos nuevos horizontes que les hablaba arriba.
A continuación, rescato de la nube, esos intentos peruanos por llevar a nuestra televisión al siguiente nivel, y juzgue su audiencia cuánto ha cambiado respecto a la visión y misión que ofrecen ahora, casi tres décadas después. El recuento a continuación tiene un orden estrictamente cronológico, por si acaso, y en toda medida díganme en los comentarios cuál les pareció mejor o qué piensan al respecto. Ah, les adelanto que los 1990s fue la era de los gráficos y animaciones en tercera dimensión, y también juzguen ustedes toda la estética visual que se pensó con la finalidad de lograr impacto y audiencia.
ATV (Para ver lo mejor)
Mucha gente piensa que Andina de Televisión, luego recortado a Andina Televisión, o simplemente ATV, nació en 1992. No, no fue así. Andina de Televisión (la empresa matriz se llama Andina de Radiodifusión) como marca nació en 1982, pero su cobertura solo alcanzaba a las ciudades de Lima y Callao, así que por una década, la que acuñó fue, simplemente, Canal 9. Su oferta de programación combinaba lo que tenían todas las cadenas: películas, telenovelas, series, deportes, noticias, y uno que otro especial; pero lo que destacaba en su parrilla era el aporte de varios programas producidos por Univisión (antiguamente HBC), como Sábado Gigante, Fama & Fortuna o el Show de Cristina (que luego pasaron a América, debido a que Televisa compró la mitad de Univisión). El caso es que, tras una larga campaña de intriga que comenzó a inicios de 1991, por fin el 14 de enero de 1992 lanzaron ATV.
Personalmente, la estética de este relanzamiento me encantó porque sonaba a una de las Tres Grandes estadounidenses. Dicho sea de paso que su animación 3D fue muy sofisticada para la época (noten el efecto de difracción en los cristales azules, con aires a Univisión, aunque revisando videos de esta última cadena, la verdad es que ATV buscó identidad propia). Dicho sea de paso, a mí siempre me encantó este logotipo minimalista pero fuerte, dorado, con ese biselado contundente, generando cierto equilibrio de la A y la V que, en realidad, flanqueaban a esa T magnificada pero proporcional. El logo actual tiene cierto airecito al de CNN pero sin el canal central que divide al recorrido de las tres letras y con los bordes redondeados.
La producción musical, incluso ahora, es de peso. Ojo que cuando Telemundo hizo su reingeniería en 2012, apostó y sigue apostando por arreglos musicales en los que el oído aprecie una especie de orquesta. Bueno, ATV lo hizo perfecto 20 años antes y manteniéndose fiel a su himno inicial. Por éso les digo que Andina de Televisión, en realidad, había nacido en 1982. Hoy es una de las marcas más diversificadas de cara a lo que será el apagón análogo con cinco cadenas disponibles.
Frecuencia Latina (Imagen viva de un país vivo)
Hacia la segunda mitad de 1993, un canal limeño estaba expandiéndose nacionalmente con el apellido "Satélite". Era Frecuencia 2, la única marca de la entonces Compañía Latinoamericana de Radiodifusión. El problema de amarrar la marca de tu cadena a un número, en alusión al canal con la que se capta en un mercado es que te prestas a confusión cuando penetras a otro. Así, mientras Lima veía esta señal en canal 2, Piura la comenzaba a ver en canal 11 (en Piura, el canal 2 ya estaba ocupado por América desde 1963). Pregunta: ¿Le damos a la afiliada en Piura el nombre de Frecuencia 11 o mejor hacemos una marca que funcione del mismo modo a nivel nacional como América, Panamericana, Global, e incluso la señal pública que se ha movido entre RTP y TV Perú? Respuesta: Mejor créale una marca que funcione en todos los mercados, incluso el internacional.
Así nació Frecuencia Latina, que mezclaba la marca tradicional y le agregaba la alusión a la entonces empresa matriz (hoy es el Grupo Latina, una alianza de riesgo compartido entre la española Movie Record y la estadounidense Metromedia). También había pasado poco más de una década desde el inicio de sus transmisiones. Aparentemente, la reingeniería se postergó debido al atentado terrorista que había sufrido su centro de operaciones el 5 de junio de 1992, y lo primero que debieron asegurar, como es lógico, es el espacio físico: una antigua casona señorial en Jesús María, Lima, se convirtió en un fuerte blindado de altísimas paredes.
Aunque he leído una reseña que trata de dulcificar la evolución de la identidad de esta cadena, lo cierto es que con cada temporada no solo hubo cambio de eslogan sino de logotipo. De hecho, entre 1993 y 2000 hubo hasta tres cambios, aunque manteniendo el concepto original del ojo, tras lucir su número 2 en doble filete encerrado en un círculo. ¿El problema? Que el ojo de Frecuencia Latina inicialmente se parecía al de la Rede Bandeirantes de Brasil y el siguiente parecía ser una reinterpretación de los ojos de la CBS de los Estados Unidos (a la que se asoció en 1999 para lanzar un programa con los hitos del siglo XX) y Televisa de México (especialmente el círculo que debía semejar el iris). La reforma de 2000, que estilizó el ojo haciéndolo parte de una especie de paralelepípedo vertical con bordes curvos me parecía la mejor elección y debieron mantenerla.
El problema fue el cambio de administración que en 2014 se deshizo de Frecuencia y se concentró en Latina. La explicación que leí me parece muy parecida a la estrategia de renovación de marca aplicada por Telemundo en 2012 (la que, desde su lanzamiento en 1989 hasta la actualidad ha tenido cinco logos aunque los últimos cuatro concentrados en el concepto T); y la justificación de dejar en Latina porque expresaba más la identidad de marca, no sé cuán creíble es, porque hasta ahora hay gente que la tiene posicionada como Frecuencia (el argumento de venta usado por la agencia de marca dice que la idea de Frecuencia es obsoleta... discutible, digo, ¿te sigue sonando Antena 3, por ejemplo?). Yo sospecho mas bien que el criterio es la economía de letras: las seis de Latina contra las diez de Frecuencia que siempre hacían que el primer nombre se resaltara desde la reingeniería de 1993.
Lo que siempre me pareció un acierto fue renombrar a la cadena como Frecuencia Latina, aunque la empresa pasó serio trabajo para deshacerse del número 2, idea que mantuvo por tres años ("Somos dos" y "Somos mucho más que dos"), mas presumo que se debe a que Lima siempre es la tercera parte del mercado peruano; pero, recordemos que ATV dejó ir al Canal 9 sin tanto problema. Aunque siendo justos, ATV no lanzó su cadena a nivel nacional con esa marca a la primera. De hecho, hasta 1995, el norte peruano recibía la programación como Cadena NorPeruana, que no figuraba como afiliada de ATV (a pesar de serlo) sino como otra marca muy distinta (a pesar de la misma oferta de contenidos). En todo caso, una marca que no tuvo problema en deshacerse de un número fue Global Televisión -no considerada en este artículo-, que inicialmente era Canal 13; pero cuando se lanzó a nivel nacional apostó por esa otra que mantiene hasta hoy, a pesar de que ha cambiado de dueños cada cierto tiempo, Antena 3 entre ellos.
Regresando al relanzamiento que decantó en Frecuencia Latina, el concepto de "país vivo" fue realmente ingenioso y que aparentemente buscaba capturar mercado fiel a Panamericana (cuyo eslogan era "Para el Perú entero"), pero con un toque más jovial. Recordemos que la primera mitad de los 1990s más que los 500 años del Encuentro de Dos Mundos, fue la apertura mutua entre Miami y Latinoamérica (éso fue lo que impulsó a Univisión y Telemundo como marcas continentales, para ser bien justos).
Y esa hermosa, porque fue hermosa, combinación de patria y juventud (¿nueva patria?) quedó reflejada en el clip de relanzamiento que, a diferencia de ATV, fue una especie de corto promocional del Perú en textura de cine, muy ágil, con grandes angulares y que terminaba en la presentación del nuevo logotipo con una animación bien simple pero bien chévere (perdonen el adjetivo) con su identidad sonora bien pegajosa que no ha sido retomada sino hasta la campaña de 2019 ("Vive contigo"), y que me pareció debieron seguir explotando. ¿Algo más? Pues, que el jingle fue interpretado por... GianMarco Zignago. Sí, mucho antes de que se convirtiera en uno de los compositores estrella de los Estefan o fuese la imagen de la reciente campaña de CNN en Español contra la discriminación (Proyecto Ser Humano: "Yo no soy diferente").
Sobre la pieza musical de un minuto, excelente letra porque vende perfectamente la visión que se quería adoptar en ese momento (somos como tú, crecemos como tú. Ni siquiera en su nueva identidad como Latina siento que hayan podido superar esa canción que incluso llegó a sonar en la radio (bueno, Radio Hit) y pegaba desde el primer segundo gracias a al juego de percusión, que lleva toda la cadencia de la pieza; tenía fuerza, tenía toda la explosión latina noventera pero con identidad peruana. Para ese momento, mejor, imposible.
Ah, y la pieza promocional para impresos precisamente explotaba esa idea de una diversidad que se siente contenta y cómoda de ser diversa (a pesar que usaron el formato de caricatura), basada en la última toma del clip, un valor que hace algunos años Latina ha comenzado a reexplorar, y que creo debería hacerla más explícita porque éso es el Perú: pluricultural, multidiverso, hermoso... ¿o díganme que esa fotografía del video no es lo máximo?
América (Tú y yo somos América)
Cuando en 1992, Televisa de México anunció que estaba comprando parte de los activos de Compañía Peruana de Radiodifusión, la empresa matriz de América Televisión, fue recibida con indiferencia por el público que estaba aún en choque por la guerra contra el terrorismo que ya había entrado a la ciudad de Lima y el autogolpe del entonces presidente Alberto Fujimori (5 de abril de 1992), y mucha hostilidad por parte de la competencia que le enrostró al gobierno peruano que los medios de comunicación no podían ser propiedad de extranjeros, salvo nacionalizaran sus capitales antes de inyectarlos (como pasó años después con Global Televisión y Antena 3 de Televisión, que tuvo que crear una empresa llamada Antena 3 Perú). Pero retrocedamos dos décadas aún: cuando Televisa nació en 1970 tras la fusión de tres empresas de radiodifusión en México (debido al Mundial de Fútbol de ese año), se lanzó a una nueva aventura impulsada por la familia Azcárraga, aún propietaria de la corporación, que fue la Organización de Televisión Iberoamericana, OTI, de la que América pasó a ser la afiliada en Perú, y éso explicaba por qué gran parte de la programación de esta cadena era mayormente manufacturada en el DF.
El caso es que lo que debía ser un anuncio que levantara los bonos de la marca a mediados de 1992 mas bien generó una controversia, a la que América respondió contratando talento de su competidora clásica de entonces, Panamericana, en un afán de asegurarse niveles de audiencia, lo que inicialmente le dio mucho resultado. Dejaron que el revuelo pasara un poco, pero de pronto tenían encima el relanzamiento de ATV por un lado, y el de Frecuencia Latina por el otro, y entendieron que en ese momento contra quienes tenían que competir directamente eran los segundos. A ello le agregamos el hecho de que debían usar la ventaja competitiva (que ya nos dimos cuenta que no era tan ventaja) de Televisa como respaldo corporativo. Dicho sea de paso, América junto con Panamericana habían luchado por más de treinta años por posicionarse en mercado nacional.
Con todo ésto en la pizarra, la cadena peruana decidió que su campaña, lanzada a mediados de 1993, apostaría a la misma estrategia de su cadena hermana en México, el Canal de las Estrellas (hoy Las Estrellas), que yo llamo "desfile de talentos" sobre fondo negro; pero, a diferencia de la campaña original, musicalizada con un pop cadencioso, también quisieron entrarle al concepto de "explosión latina", y crearon un clip de minuto y medio en el que visualmente veíamos a todas sus estrellas bailando y haciendo fonomímica de la canción interpretada por Jorge Pardo (que luego tuvo el peso de poner su voz a las sintonías de dos telenovelas de Panamericana), que realmente fue la estrella de la estrategia, a mi juicio, ya que el video, fuera de los efectos visuales, no dio más fuego. en todo caso, sí me encantó el logotipo 3D con ese mundo naranja girando y la tipografía blanca clásica que la marca había adoptado desde 1980, y que mantuvo hasta 2000, cuando Televisa abandonó el emprendimiento y se lo pasó a la familia Crousillat, que también debió dejarlo acusada de conexiones con el gobierno de facto de Alberto Fujimori. Cuando el Grupo el Comercio asumió el control mayoritario de la matriz de América, buscó desligarse gráficamente de la atmósfera noventera aunque sí hizo guiños interesantes a los ritmos latinos ("Somos parte de tu vida"). En la actualidad, la cadena es una de las de mayor prestigio y credibilidad en el Perú... ah, y sigue fuertemente ligada a Televisa, aunque ATV parece haberse convertido en su nueva afiliada local.
Una palabra adicional sobre la campaña de 1993: el eslogan que adoptó la cadena era el nombre de su cadena hermana en México, que al parecer fue una exigencia de Televisa, porque en Ecuador, GamaVisión (ahora GamaTV) también tuvo que adoptarlo pero conservando el jingle mexicano.
Panamericana (Siempre juntos, Panamericana y tú).
Si algo pudo preciarse Panamericana Televisión, nombre de la matriz y de la marca comercial, es que toda su vida fue eminentemente peruana, y ése fue el valor que buscaron explotar los hermanos Delgado Párker, los dueños mayoritarios, de cara a su audiencia, aunque igual el gobierno militar de 1969 a 1979 les terminó expropiando el 51% de sus acciones, como también le pasó a América. Cuando la democracia regresó en 1980 y se restituyeron los derechos del accionariado privado, Panamericana no cejó en su concepto de canal peruano (y de hecho buena parte de su programación era nacional) sino que lo reforzó más, acuñando el logotipo de la pantallita de proporción 4:3, en la que se leía PanTel, nombre corto con el que también se conoció al canal.
Con el lanzamiento en 1989 de una cadena panrregional llamada SUR, o Sistema Unido de Retransmisión (obviamente para competir contra la OTI), Panamericana decidió utilizar las elecciones al Congreso Constituyente Democrático de 1992 para lanzar una nueva identidad gráfica que aludía al hecho de transmitir vía satélite (un cono amarillo conteniendo a una esfera plateada y el eslogan "Mucho para ver" sucedido de "Televisión peruana para el mundo"), que tenía como su marca bandera a NubeLuz, como dije al inicio de esta entrada. Pero, el relanzamiento de ATV y Frecuencia Latina y la incursión de Televisa en América hizo que todo el mundo volteara la cara para ver cómo respondía la que, en ese entonces, lideraba el mercado televisivo nacional. Y la respuesta apareció también en 1993.
Panamericana tenía por un lado la explosión latina de Frecuencia, pero con sabor nacional, y por el otro lado tenía el "desfile de talentos" de América. ATV, en ese momento, parecía no ser su motivo de preocupación central (parece que para nadie, y se equivocaron). Entonces lanzó una campaña que, hay que decirlo, combinó lo mejor de sus dos competidoras directas: un clip grabado a lo largo de sitios ("landmarks") representativos del Perú, con la escena de cierre y fin puesta sobre los hombros del fallecido Humberto Martínez Morosini, el entonces presentador principal de su noticiero estelar, con el fondo de Machupicchu, Cusco. El resto fue esa canción con toques andinos y pop (creo que fue creación de Coco Tafur, el mismo compositor de toda la música de NubeLuz) cantada por sus mejores talentos (entre ellos, Mónica Delta, hoy una de las "anclas" de Latina y RPP Noticias), que, si bien no eran voces privilegiadas, lo que querían era hacernos partícipes de "un sentir que hoy nos une".
Impecable fotografía, producción ambiciosa, porque implicaba moverse por todo el Perú, canción realmente hermosa, que intentó ser emulada algunos años después con Mónica Delta (quien canta lindo en la vida real) supliendo a Martínez Morosini (que había sido contratado por América), pero que no fue superada ni por esa cadena ni por su competencia. Ah, los nostálgicos de NubeLuz hallarán a la "dalina grande", Almendra Gomelski, casi cerrando el video delante del lago Titicaca, Puno, si no estamos mal; y poco después del inicio, en la misma locación, podrán ver a la "dalina chiquita", la fallecida Mónica Santa María, quien por esa razón ya no figura en la versión de la campaña en 1994.
Los vaivenes políticos comenzaron a mellar a Panamericana con una disputa entre las familias Delgado y Schutz por el control de la cadena, cosa que pasó también con todas sus competidoras sin excepción. Incluso Antena 3 debió abandonar a Global para concentrarse mas bien en el mercado de la televisión de paga produciendo las señales del entonces Cable Mágico (hoy Movistar TV), desde que el Grupo Prisa había adquirido a Telefónica y a la misma Antena 3 (antes propiedad de Banesto). encima, la digitalización de las señales obligó a abandonar al PAS1 como satélite y pasar al PAS3, para terminar en el Intelsat 507.
Casi treinta años después de esa reingeniería en las marcas, ¿cuán fieles o lejanas son las personalidades que adoptaron conforme pasó el tiempo? ¿Mejoraron o no? Compara con la oferta existente y saca tus conclusiones. Coméntame aquí abajo, o a mis cuentas de Facebook o Twitter.
Una de las mejores ideas en las que pude estar
involucrado este 2019 ha sido la producción de un webcast (transmisión de un
contenido exclusivamente por Internet) al quellamamos, contraviniendo las normas
del branding, como Una buena historia para compartir, o BHC por el acrónimo
que le elegimos, y cuyo concepto es simple: narrar y difundir historias reales
e inspiradoras que nos devuelvan la fe en las buenas noticias.
Parece sencillo escribirlo, pero trece
episodios después sí que ha sido todo un reto, ya que no bastó el entusiasmo de
Francesco Navarrete y Daniella Peña, quienes pasaron a ser mi productor y
productora respectivamente, o el cuidado que le pusimos en la selección de
temas, el manejo de los contenidos y el desarrollo de una técnica complicada a
pesar de su simplicidad: el plano
secuencia, el arte de presentar una pieza audiovisual sin cortes de
edición, incluso trasladando la cámara, y encima –como decidimos complicarlo
con nuestros recursos mínimos—completamente en vivo.
Quienes digan que es como hacer radio, se
equivocan, no porque la radio sea más sencilla de desarrollar, sino porque son
dos lenguajes totalmente diferentes; además, la televisión tiene un componente
crítico que la radio no: la imagen. Pero, siendo justos, incluso la radio posee
como su principal reto estimular la imaginación de la audiencia para crear
imágenes mentales, así que tampoco es que el soporte de solo audio sea pan
comido. Mientras tanto, regresemos al asunto del plano secuencia.
Quien lea esto y no tenga mayor noción sobre
producción de contenidos audiovisuales, o peor aún no tenga noción de cómo
producir contenidos para difusión masiva, podría pensar que se trata de
televisión prehistórica, cuando no existían ni las cintas de una pulgada que
permitieran guardar las imágenes; pero, curiosamente, lo sencillo en las épocas
de los formatos digitales de registro, almacenamiento y distribución es prender
la cámara, hacer lo que se tiene que hacer, cortar, y juntar todo mediante
montaje, especialmente si los errores se han sucedido de manera prolija. Y si
hay defectos, existen los filtros en posproducción.
No es que tampoco gritar ¡acción! o ¡corte! o¡se imprime! sea fácil; lo que digo es
que de pronto, muchos productores están viendo en el montaje un recurso fácil
para realizar contenidos, y no lo es. Si no se plantea la pieza en tres actos
con sus respectivos puntos de inflexión, incluso cuando se trata de realidad no
inventada, entonces no se logrará ese mágico momento de jugar con la tensión de
la audiencia, técnica que heredamos de la Grecia Clásica, y que debe tener unos
3000 años de antigüedad cuando menos.
Lección 1: En vivo quiere
decir en vivo
En televisión en vivo con contenidos previstos,
como la que se hacía en Perú hasta mediados de la década de los 1960, no había
opción de corte. Probablemente algunos ajustes en sonido e iluminación, pero
básicamente poner todo en escena, para comenzar, requiere de tres
características clave: muy buena comunicación dentro de todo el equipo de
trabajo, que el talento a cámara (no solo el presentador) tenga los recursos
suficientes para salir del paso si algo se sale de control, y nunca por nunca
perder la conciencia de que ya no habrá vuelta atrás una vez transmitido el
primer segundo.
Lo primero se resolvió manejando una pauta que
establezca de qué se va a hablar, qué se va a mostrar y en qué momento va a
mostrarse. Parece que estuviera hablando de un guion pero estrictamente no lo
es. Sí, quienes creían que apenas la transmisión comenzaba, Nelson se ponía a
hablar cual lorito lo primero que le viniera a la cabeza, se equivocan; detrás
de cámara, mis productores me estaban marcando ’timing’ o fluidez, temas y
tiempo. Y el documento de trabajo era la pauta que yo escribía.
Lo segundo, aunque no lo crean, fue aplicar
‘casting’ o audiciones. Hay gente que sabe nos propuso temas y personajes pero
nunca fueron considerados en la temporada. La respuesta de por qué no los
incluímos es simple: las historias no estaban adecuadamente impulsadas o no
sonaban consistentes, por lo que era complicado entender cuál sería el gancho
mediante el que podíamos conseguir atrapar a la audiencia. ¿se puede corregir?
Sí, se puede, y más adelante les comentaré cómo.
El caso es que cuando comenzamos a trabajar con
otras personas en cámara, a las que llamamos “los protagonistas” (no “los
invitados” porque, básicamente, íbamos a meternos en sus espacios cotidianos
para transmitir), llegamos a tener sesiones de ensayo, e incluso ensayábamos
antes de salir en línea para estar seguros de que todo el mundo estaba
sincronizado.
Y lo tercero fue definitivamente un ejercicio
de concentración general –repito, no solo de los productores o mía—donde la
instrucción principal era olvídate que
hay una cámara, sigue conversando conmigo y la otra era si algo sale mal, no hay problema, lo
salvamos sobre la marcha. Pero lo que sí puedo decir es que cada webcast
era motivo de conversación semanal para que todo el mundo esté seguro de que
estaba hablando el mismo idioma. Claro que se escaparon detalles, como que la
cámara se movía mucho, o la señal wifi se caía y se comía pedazos de audio o
video, pero en líneas generales, el trabajo fue realmente bueno.
Lección 2: La historia es más importante que la tecnología
Cuando íbamos a transmitir a locaciones,
algunos protagonistas esperaban que apareciésemos con una enorme cámara, cables
por todo sitio, luces, micrófonos, y afuera un carro con enormes platos
lanzando la señal a algún satélite. Lamentamos desilusionarlos, pero todo se
hizo con un celular inteligente enganchado a una señal de internet inalámbrico,
y no hubo más carro que Homero, el escarabajo rojo que nos ha transportado por
la ciudad y alrededores.
Por supuesto que cuando eso llegó a oídos de la
competencia, comenzaron a decirnos que metamos tal equipo o este otro o este
otro, y la verdad es que todas las sugerencias han sido muy buenas, y eso
demuestra que el producto genera interés al punto que hasta tus competidores
quieren que mejore. Pero en esta primera temporada, Francesco y yo queríamos
retarnos a nosotros mismos a sacarle el jugo a las posibilidades que un aparato
tan pequeño como un celular nos permitiera, a hacer cosas que no demandaran
llevar más equipo, y que es el signo de esta era: la convergencia te permite
poner en público cualquier cosa hasta con un dispositivo espía: más que un reto
tecnológico, era un reto técnico.
Entonces, si la tecnología no era nuestro plato
fuerte, ¿dónde asentábamos ambos pies? En la historia, el relato, en el manejo
de los datos, en la lógica de los argumentos, y, por encima de todo, en la
veracidad de lo difundido. Y la prueba de ello es que cada webcast tiene una
versión multimedia, es decir, un contenido en el que la audiencia puede
reproducirlo otra vez y complementarlo con información adicional en texto,
audio y video existente en la red y en fuentes que no necesariamente pertenecen
o son controladas por nuestro producto. En otras palabras, investigación.
Como dije arriba sobre los datos, lo siguiente
era dosificarlos de tal manera que el interés vaya creciendo en la audiencia, y
aquí vino otro reto. Usualmente todo el mundo se está acostumbrando a que en
dos, excepcionalmente, cinco, minutos, se les cuente algo. En BHC, nos hemos
dado el empacho de tomarnos hasta 29 minutos con 30 segundos para hacerlo y sin
cortes (recuérdenlo), y la razón es bien simple: la narración se hacía tan
buena a la hora de ponerla en escena que básicamente la dejábamos fluir. Mucho
del mérito lo tienen los y las protagonistas, y no es que hayamos descubierto
la pólvora.
La talentosísima artista mexicana Verónica
Castro contó una vez que una entrevista con el finado Juan Gabriel programada
para dos horas (música incluída) se fue de largo por cinco debido a que el
invitado ameritaba extenderse. Lo chistoso es que no me inspiré tanto en la
“chaparrita”; mas bien, mi referente, como se lo he contado a muchas personas, es
la cubana Cristina Saralegui. Y de hecho, pensando en ella, hemos conversado
sobre la posibilidad de migrar a un formato con público en vivo, pero veremos
aún, ya que todo está sujeto a financiamiento.
Lección 3: La confianza en la propia historia
Otro reto de este primer paquete de webcasts
ocurrió a partir del episodio 8, cuando dejamos los monólogos e incorporamos la
participación de los y las protagonistas. En realidad, la idea de meter más
gente a cámara comenzó desde el episodio 3 cuando compartí la conducción y
tuvimos a nuestro primer protagonista; pero, diversos factores, entre ellos la
disponibilidad de la otra persona hicieron que lo pospusiésemos por cuatro
webcasts más.
¿Pero qué personas estarían dispuestas a
compartirnos sus historias? Durante la primera mitad de la segunda etapa, nos
dimos al trabajo de buscarlas y convencerlas de que su experiencia, a parte de
ser inspiradora, tenía que contarse a cámara no como una entrevista sino mas
bien como una conversación natural entre viejos conocidos. Lograrlo fue tan
complicado como ir construyendo confianza en el formato, en la manera cómo
íbamos a tratar los contenidos y en mí mismo.
Y en este sentido, los webcasts que funcionaron
mejor en términos de reacción positiva del público fueron los protagonizados por
mujeres. No hay mucha ciencia para explicar por qué: las mujeres valoran mejor
sus historias de vida que los varones, y cuando las cuentan, las actualizan de
tal manera que la audiencia conecta con una facilidad intstantánea. Bien por
esos webcasts. Queda como reto, si lanzamos una segunda temporada, alternar un
webcast con un protagonista y otro con una protagonista, como nos impusimos
inicialmente.
En la segunda mitad de la segunda etapa, la
cosa fue relativamente sencilla: la gente vio en video lo que estábamos
haciendo, confió en la calidad del formato y comenzaron a aparecer entre
quienes invitamos a aparecer en cámara y quienes pidieron aparecer en ella.
Ahora bien, ¿cuál es el poder de compartir una buena historia? Lo primero es
que revaloras tu vivencia no importa de qué tipo sea; segundo, la lección que
tu aprendiste es un aprendizaje que va a serle útil a alguien más; tercero,
contribuyes a cambiar la actitud de las personas virando a una visión más
positiva de la vida y de sí mismas. En resumen, construímos cultura de paz
usando un medio de comunicación masiva.
Lección 4: El planeta quiere conocerte
Sin duda que el acierto del formato fue cuando
incluímos a un o una protagonista en cámara en el sentido del impacto sobre la
gente que vio cada episodio. Y aquí viene lo mágico: no solo llegamos a
internautas en el ámbito de Sullana; logramos trascender a él y expandirnos tan
al norte como Canadá y los Estados Unidos, tan al ssur como Chile y Argentina,
tan alrededor como europa Occidental y hasta Japón. Doquiera que hubiese un
hispanohablante nativo o adoptado, el contenido funciona perfectamente igual.
Y, como procuramos que el estilo sea inactual, si lo reproduces ahora mismo,
está tan vigente como el día en que se transmitió.
Entonces, cuando alguien participa del proyecto
BHC debe considerar que no solo le está hablando a sus amigos que conoce cara a
cara o que conoce mediante Facebook, sino que está en condiciones de generar el
espíritu de comunidad con miles alrededor del mundo. La cosa es dar la cara.
Por eso, el eslogan del programa es “el planeta quiere conocerte”.
El reto en este sentido es ir saliendo de
Sullana y explorar otras localidades. Llegamos a hacer un webcast en Piura, y
nos quedaron otros tantos por lanzar; pero también aparecieron buenas historias
en Chulucanas, Ayabaca, Catacaos, Paita o Huancabamba. No hemos podido
cubrirlos por un tema logístico (se busca patrocinador, por si acaso), pero sí
nos encantaría llegar a ponerles en pantalla.
Otras actividades que se nos han ocurrido en
torno al formato, y desde ya las voy anunciando, son experiencias vivenciales
en vivo mediante las que te enseñemos a identificar tu buena historia y cómo
usar nuestra plataforma o tus propias plataformas para irlas compartiendo no
solo con tus patas o panas sino con todo el mundo. Así que si te interesa tener
la tuya propia allí donde estés, ingresa a https://facebook.com/BHCoficial y
nos dejas un mensajito, además que podrás ver todos los episodios en sus tres
versiones.
Y cierro este año con el remate del programa, y
que debería ser una suerte de mantra para 2020 y los años por venir: yo tengo
una buena historia para compartir… ¿Y tú? ¡El planeta quiere conocerte!
A lo largo de esta entrada podrás reproducir los webcasts con mejor
desempeño ante el público. No olvides dejarme tus comentarios en mi cuenta de
Facebook, Twitter, en mi canal de YouTube o aquí abajo.