El 5 de octubre de 2022 a las 3:26 hora
peruana (0826 GMT), un sismo de magnitud 6,1 e intensidad VI remeció
principalmente las provincias de Sullana y Paita. El epicentro estuvo ubicado
en el mismo lugar donde el 30 de julio de 2021, un evento con la misma magnitud
e intensidad puso a temblar todo el departamento de Piura.
Muchos
tienen historias sobre lo que pasó después del temblor, pero en este NelsonEnVivo,
rescato tres relatos de amigos, compañeros y seguidores quienes tuvieron
episodios muy llamativos momentos previos al sacudón o hasta días antes.
En
Chulucanas, el director de ChulucanasGym, Jhon Gómez, escuchó bulla en
la calle, pensó que ya había amanecido y se vistió para comenzar el día; pero
al revisar su celular, notó que faltaba un minuto para las tres de la mañana.
Entonces, se echó a dormir. Cuando empezaba a ganar sueño, el ruido que
anunciaba el temblor comenzó.
Casi a
la misma hora, la perra de Carlos Chávez, uno de mis colegas radicado en
Sullana, comenzó a ladrar un poco fuera de sí. Carlos pensó que su mascota
había detectado algo extraño, pero al asomarse, no halló nada. Cuando iba a
reanudar su descanso en su cuarto, la perra comenzó a halarlo de la manga de su
pantalón pidiéndole que no entre.
Pero
quizás lo más raro fue el presentimiento que Orlando Páez, en ciudad de Piura,
tuvo varios días antes. La idea de “va a temblar” venía recurrentemente a su
cabeza.
Los
detalles te los cuento en este video. ¿Has tenido una experiencia previa similar
con éste u otros sismos? Cuéntame aquí, o en mis cuentas de Facebook y
Twitter.
Cuando la estadounidense Cadena de Noticias por Cable, CNN por sus
siglas en inglés, cumplió veinte años de vida hace veinte años, publicó un
especial interactivo (que no encontré por ningún lado) bien didáctico sobre
cómo operaba desde su sala de redacción hasta la ingeniería de
telecomunicaciones que le permite tener cobertura global. Una de las cosas que
a mí me llamó la atención es cómo se organiza cuando hay noticias de último
minuto, las famosas “Breaking News”.
La CNN, cuyas transmisiones comenzaron el 1 de
junio de 1980 (y 24 horas en español el 17 de marzo de 1997), nació como un
emprendimiento improbable, a pérdida por donde se le viera, empujado por un
neurótico magnate de Atlanta, estado de Georgia, al sureste de los Estados
Unidos, llamado Robert Edward Turner III o Ted Turner para los patas, panas,
parces o cuates.
Nadie daba un dólar por un canal de noticias 24
horas emitiendo inicialmente desde un sótano. Nadie se impresionó de su poder
informativo incluso cuando se mudó a las instalaciones del complejo de hoteles
Omni, parte del que luego se renombró como Centro CNN, en todo el ‘downtown’ de
Atlanta, la tierra de una de las gaseosas de cola más populares del planeta.
Nadie creía que el reducido mercado del cable
haría una diferencia.
Nadie hasta que en 1991, el mundo descubrió que
era CNN-dependiente para saber qué estaba pasando en el Oriente Medio durante
la I Guerra del Golfo, el primer conflicto bélico transmitido por televisión a
nivel global prácticamente en vivo. Y eso redefinió el concepto de inmediatez
periodística, cubrir la historia tal como pasa en el mismo instante que está
pasando. Y cubrir una noticia en vivo no es chamba fácil; si no, mira este
clip:
Como toda sala de redacción que se respeta, CNn
tiene el espacio organizado por temas: noticias nacionales, internacionales,
economía, política, etc. Cada una tiene un responsable o editor, cuya tarea es
revisar el trabajo de todo su equipo, seleccionar lo más interesante e
importante y subirlo a otro nivel a cargo de un editor principal quien
determina la agenda de noticias que recibimos todos los días.
Hasta ahí nada de extraordinario porque eso se
hace en todas las redacciones de noticias; Cuando hay historias urgentes, la
cosa cambia por completo en su sala de redacción. Los editores de sección ceden
su puesto al editor principal, pasan a ser parte del equipo que lideran, y es
este editor principal quien organiza toda la cobertura con una sola finalidad:
comprobar el hecho noticioso conforme se va generando, y una vez que los
protocolos de verificación se hayan cumplido, recién publicar, o coordinar con
el productor de turno para que vaya orientando al presentador al aire.
Según la película Fuego sobre Bagdad (HBO, 2002) y un artículo de la revista Time en enero de 1992 (cuyo recorte me
lo prestó alguna vez Luisa Portugal de Rodrich), una de mis profesoras de
Periodismo, durante la I Guerra del Golfo, tanto Turner como su presidente
ejecutivo, Tom Johnson tomaron el control editorial de la cadena durante la
histórica transmisión del 16 de enero de 1991 (cuando se inició la Operación
Tormenta del Desierto) porque eran conscientes de que todo el mundo --¡todo el
mundo!—les estaba viendo. Era la primera vez que sucedía, así que reducir el
margen de error fue su tarea principal. Aquí está la transmisión original de
aquella tarde (5:00 pm., hora peruana) en inglés:
Independientemente del cuestionamiento
ideológico que recibe en todas partes, cuando las noticias se están generando
en este mismo instante, mucha gente todavía pone CNN alrededor del mundo para
saber cómo se está originando la historia, y, por supuesto, muy poca gente es
consciente del ejército que hay detrás haciendo que eso suceda.
Por supuesto que desde finales de los ochenta y
con mayor énfasis en los noventa, la oferta de canales de noticias todo el día y
alrededor del mundo se ha multiplicado, así que opciones hay para elegir; pero
la fórmula de la historia en directo no ha sufrido mayores modificaciones
excepto la tecnología con que se transmiten, cada vez más pequeña en tamaño
pero inmensa en posibilidades. 40 años después, CNN, los canales de noticias,
los y las periodistas tenemos una gran historia que contar, especialmente
cuando el mundo tiene más preguntas que respuestas.
Mi generación fue marcada por una serie de
televisión durante su infancia: un joven hablaba fluídamente con su auto, y
éste se conducía solo.
¿¿Muy futurista para tu gusto? Aquí mi pronóstico de cómo
evolucionará la ciencia de todos los días:
Producción tecnoprimaria
La crisis puso de relevancia que la gente
necesita comer y estar sana. Fin de la discusión. Por lo tanto, muchas
inversiones van a orientarse a este sector; pero lo que un inversionista va a
buscar es un agricultor con mentalidad empresarial, no de peón, con quien pueda
hablar en términos de rendimiento y rentabilidad (el inversionista sabe de
dinero, no de ciclos vegetativos) y cómo la tecnología puede verificar que tal
inversión sea correcta en cada eslabón de la cadena productiva (que se hará
mucho más corta) hasta llegar al usuario final.
Los intermediarios definitivamente van a
desaparecer en este esquema, lo mismo que la vieja agricultura que mira al
gobierno como cliente. Quienes no vean este modelo eficiente, perderán sus
tierras por no advertir o respetar los contratos que van a firmar para concretar
estas alianzas. ¿Quiénes triunfarán? Los agricultores que opten por el modelo
yo siembro – yo cosecho – yo vendo.
Generación del conocimiento integral
Los y las docentes como les conocemos en la
actualidad dejarán de hacer clases de 45 minutos con una pizarra y un libro de
texto uniforme. Sobre lineamientos de la autoridad educativa pertinente, los y
las docentes activarán su propia cadena de valor incorporando la investigación
académica, cuyos hallazgos sean parte de sesiones mayormente transmitidas mediante
las tecnologías de información y comunicación (con infinidad de recursos de
consulta y evaluación en la nube), y donde el concepto de escuela ya no se
encierre en una institución concreta sino en un mentor de conocimientos y
actitudes (un coach, si quieren verlo
de esa manera), quien agrupará a un número de discípulos y discípulas que será
tan grande y tan diverso como didáctica, entretenida y fundamentada sea cada
sesión.
Sí, es un retorno a las antiguas escuelas
griegas pero con el aporte del entorno virtual. Será una metaeducación a la
carta, en la que cada persona realmente aprenda lo que le fascina o apasiona.
Y, bueno, si eres un papi o una mami que aún no supera la calificación del 0 al
20, malas noticias: lo sostenidamente cualitativo será el criterio de
evaluación en vvez de lo temporalmente cuantittativo. Éste será un campo
interesante para desarrollar.
Administración del conocimiento sincrodiacrónico
Siempre me pregunté a dónde vamos a evolucionar
los y las periodistas, y por largo tiempo creí que era junto a los y las docentes. En realidad, sí, pero con
quienes vamos a tener más parentesco profesional serán los historiadores, los
sociólogos, antropólogos, y en fin con quienes documentamos y podemos explicar
por qué las cosas pasan como pasan y por qué las personas reaccionan a ellas
como suelen reaccionar.
Si algo nos ha demostrado la Historia es que la
humanidad es predecible en su conducta, y eso la convierte en una ciencia base.
Entonces, nuestra chamba será aprender a combinar el entendimiento de lo
inmediato y simultáneo conectándolo en tiempo real con la interpretación que
nos da la perspectiva de los eventos previos.
En tanto exista una relación causa-efecto,
tendremos material de sobra para analizar y ponerlo a disposición de todo el
mundo para que entienda por qué las cosas están surgiendo de esta u otra
manera, y qué decisiones deben tomar para afrontarlas; y, bueno, a eso se
incorpora cierta labor predocente que consistirá en decirle a las personas en
general qué es un hecho, qué es una opinión y que es una mentira del tamaño de
Júpiter.
Desarrollo de la informática para la vida diaria
No, no veo a la internet de las cosas en este
escenario, sino mas bien un nivel de relación con los objetos y las personas
que ya era mostrado en pantalla mediante esa icónica teleserie de hace tres
décadas, “El auto fantástico”. Así que si creías que Michael Knight tenía
esquizofrenia por hablar con su reloj de pulsera, y que era una alucinación psicodélica
el hecho que KITT podía razonar sus decisiones, piénsalo otra vez.
La inteligencia artificial está aquí hace
cuatro décadas, pero ha adquirido mayor impulso hace dos. Entonces, la
informática ya no solo nos sorprenderá con vistosas interfaces para nuestras
computadoras sino que nos permitirán ahorrar tiempo haciendo que las cosas sean
realmente asistentes domésticos o de oficina, mientras la mente humana se
concentra en elaborar todo el marco situacional para tomar decisiones, y esta
innovación va a ser transversal a todo. ¿La buena noticia? Si se prepara como
es debido, el ser humano seguirá diciéndole a la tecnología qué debe hacer, no
al revés (como pasa ahora).
Consultoría personalizada de estilos de vida saludable
¿Personal médico y de enfermería en envidiable
estado físico y entrenadores personales interpretando una TAC? Sí, será el
futuro a mediano plazo. Ambos campos del conocimiento descubrirán que ambos
buscan salvar vidas y además fomentar la vanidad humana (bien llevada, es
positiva), así que van a darse la mano ahora más que nunca.
¿Quiénes facilitarán la fusión? Pues las
carreras médicas pero que no pueden firmar como médico: psicólogos,
fisioterapeutas, obstetras y demás relacionados. Las ciencias de la salud y las
ciencias del deporte van a ser parte de una evolución interesante: las ciencias
EVS (estilos de vida saludable). Sí, los médicos decretarán mi eutanasia
involuntaria, pero un año después de entrenar en un gimnasio los convertirá en
mis chocheras… y me darán la razón.
Promoción y desarrollo de la creatividad
No importa qué arte hagas, no importa cuál sea
tu público objetivo, no importa si lo consideran cultural o contracultural (si
es anticultural, no entra), no importa si se ve en directo o en virtual. En
tanto exprese el alma y el sentimiento del ser humano en una forma novedosa,
original y estética, se va a ubicar dentro de este grupo cuya utilidad también
será transversal –bueno, todas son transversales—y que además hará una labor de
complementación docente, puesto que no bastará con apreciar y listo sino con
aprender a apreciar, pero descubrir cómo una cosa puede conectarse con la otra,
no solo a nivel de formato sino incluso a nivel de nacionalidad o patrón
cultural.
Las fusiones culturales de todo tipo, desde la
música hasta la gastronomía, solo han sido el inicio; lo que viene será
realmente integral, agradable y fascinante. Imposible aburrirse, especialmente
si hablamos de campo audiovisual… o debo decir: audiovisual-interactivo. En
efecto, la tecnología va a ser un gran catalizador de este proceso.
.
Gerencia de personas, recursos y territorios
Quienes se quejan de que su clase política
parece ser más ignorante que nunca, déjenme decirles que la crisis del coronavirus
les ha dado la razón. Sí es necesario profesionalizar la política, o mejor
dicho la toma de decisiones. Y bajo la premisa de que toda persona tiene
derecho a ser elegida (eso no va a desaparecer), lo que sí será ética y
moralmente imprescindible es que conozca al detalle dónde está parada, qué
tiene a disposición y con cuánta gente cuenta.
Y quien hará el trabajo de mentoría, coaching, docencia, o como quieran
llamarla serán los abogados, especialmente los abogados que tienen nociones
sólidas de ciencias políticas, pero tranquilos amigos y amigas del Derecho
porque todos y todas tienen una oportunidad in-cre-í-ble en el nuevo orden
mundial. Para comenzar, tendrán que enseñarles a los tomadores de decisiones
cuál es el sentido de los criterios de esta nueva era y ccómo construir
propuestas de gestión pública (ya no de gobierno) que sean convincentes para
los socios comunitarios o ciudadanos (antiguamente conocidos como electores)
para que opten por la más apropiada para el espacio en el que viven y trabajan.
Las leyes o normas tendrán que evolucionar para
promover el cambio automático cuando se pruebe corrupción, incapacidad o
actitudes totalitarias. De hecho, los periodos de gestión se reducirán a dos
años cuando más con opción a reelegirse limitadamente. La separación de poderes
continuará pero la participación de los socios comunitarios no tendrá que
filtrarse por un legislador (solo se dedicará a diseñar leyes) ni esperar una
convocatoria a elecciones: un click y su decisión pesará tanto o más que la de
un ttomador de decisión. Adiós a la democracia representativa, bienvenida la
democracia interactiva. Ah, conocimientos
PRER en este punto serán necesarísimos.
Hay historias que son realmente buenas para
contar, pero que al disponerse para su cobertura encuentran una seria dolencia:
el manejo de los datos. Un caso típico ocurrió hacia 2010 en Sullana, la ciudad
donde vivo cuando una serie de hedores comenzaron a atormentarnos todas las
tardes. Imagina a una ciudad de casi 200 mil personas aguantando oler algo
parecido al excremento de cerdo, y nadie parecía tener una respuesta.
Y en principio ésa fue la hipótesis general,
así que todo el mundo, incluyendo las autoridades, se puso a buscar si acaso
las granjas de cerdo estaban haciendo algún tipo de manejo que generara ese hedor
molesto. Cuando la búsqueda terminó, no se halló nada de eso. Entonces alguien
culpó a las procesadoras de aceite esencial de limón, el que, cuando se
fermenta, apesta de una forma que no tienes idea. Pero se necesitaba un océano
de aceite para generar ese problema.
Fue cuando alguien descubrió que no eran ni los
cerdos ni el limón. Rastreando la fuente del hedor, todos los caminos conducían
a las plantas de etanol ubicadas al oeste del área metropolitana de Sullana,
donde se procesaba la caña de azúcar, que dejaba como residuo la vinaza. ¡Ésa era la fuente del hedor!
Aunque su cantidad no era masiva, sí tenía el
poder suficiente para generar esas olas que atormentaban (y que aún atormentan
de vez en cuando) a la población todas las tardes. Incluso hubo una
verificación oficiosa que comprobó el dato. Fue cuando alguien de nuestra
comunidad saltó hasta el techo y acusó directamente a una de las empresas
procesadoras de etanol por contaminar el
aire. Como respuesta, la empresa amenazó a esa persona con una querella por
delitos contra el honor y la buena reputación. ¿Actuó bien la empresa? Pues… sí
y no.
Sí actuó bien desde el punto de vista
estrictamente legal. Una investigación de FACTORTIERRA.NET basada en el Código
Penal peruano, donde se compendian todos los delitos y sus posibles penas,
encontró que existe un vacío legal en la forma cómo se denomina a la
contaminación: los supuestos eran amplios, pero obviaban el asunto del mal olor
por una razón puramente técnica, ¿cómo podrías ccuantificarlo? [Lee la historia completa]
Si tú acusas a alguien de algo, y mas aún si
haces una acusación pública, necesitas una base que lo sustente todo. Si la
empresa contaminaba el aire con hedor,
¿en qué cantidad lo hacía? La respuesta de la gente solía ser mucho, poco o
nada. Pero, si todo termina en una acción legal, ¿cuánto es mucho, cuánto es
poco, y hasta cuánto es nada? Peor aún, si no existe delito bajo el que puedas
acusar a alguien, no hay caso, se derrumba, se archiva y ahí quedó todo.
Empresa, 1; población, 0.
Ya en términos de imagen, de responsabilidad
social si quieres, es obvio que la empresa pudiera haber actuado mal porque su
actividad, si bien da empleo y todas esas cosas, debería considerar como un
factor clave la satisfacción de la comunidad, la buena imagen de ella, el hecho
de que generas ganancias sin afectar a terceros. En mi opinión, creo que una
salida digna para la empresa debió ser una petición de disculpas y la promesa
de que están trabajando para corregir o mejorar el problema que causa la
molestia. Eventualmente, se requirió la presión de las autoridades para
hacerlo, lo que resquebraja más la relación entre empresa y comunidad.
Al margen de ese caso en especial, la lección
detrás es que si bien es cierto puedes tener tu problema a comunicar
perfectamente identificado, el otro aspecto que debes cuidar es que esté
debidamente ssustentado, y sustentado sobre una base oficial. Pensemos en el
sujeto que acusó a la empresa por contaminación. Quiero creer que en su
pensamiento, causa-efecto, el delito era evidente. Yo pensaría lo mismo,
déjenme confesarles. ¿Dónde falló esta persona? Debió verificar si tal delito
existe, y aquí el razonamiento es interesante: si el delito existe, claro que
podía denunciar y eventualmente eso iba a proceder; pero si no existe, hay dos
opciones, o frenar en seco o darle la vuelta a la tortilla.
Sobre darle la vuelta a la tortilla, podemos
dedicarle otro artículo si lo deseas; pero yo quiero mas bien concentrarme en
la moraleja que nos deja esta historia: antes que nada, verifica en la fuente
oficial si aquello que vas a decir en público puede ser probado. Si existe,
úsalo como tu referencia básica; si no existe, tendrás que generar el dato
usando el método científico, y siendo muy inteligente en el manejo de las
conclusiones de tal modo que si alguien quiere rebatirte, le sea altamente
complicado lograrlo, o simplemente le dejes sin palabras.
Como alguien me lo reflexionó en redes
sociales, el asunto aquí no es si el público piensa que eres acertado o no; tienes
que ser forzosamente acertado muy a pesar de lo que el público piense de ti. Si
consideras que no eres capaz de ganar el grado de certeza, lo mejor es esperar
hasta lograrlo, o desistir si no hay manera de probarlo… o voltear la tortilla
de manera inteligente, como lo sugerí hace poco.
En nuestro caso, no insistimos en si el mal
olor configura delito de contaminación porque la respuesta era obvia: según la
ley peruana, no. Mas bien decidimos no atacar a la empresa sino llamar la
atención de los legisladores peruanos: hay un vacío legal sobre el mal olor, y
al existir un problema social en progreso, el legislador debería buscar las
herramientas técnico-legales para regular. ¿Lo hizo? Hasta ahora no, pero
fíjate cómo de pronto la fuente oficial nos permitió mover la historia hacia un
arista que nadie había explorado. Habrá que seguir insistiendo.
Recuerda que me encantará mejorar tus técnicas y estrategias de cómo
te relacionas con los medios de comunicación. Contáctame a mi cuenta de Facebook,
Twitter, mi canal de YouTube, LinkedIn o aquí abajo en los comentarios.
La gente suele tener historias valiosas para difundir al
público con más frecuencia de lo que cree. El problema es, mayormente, que por
diversas razones no llegan a los medios y se quedan en el olvido. Esto genera
mucha desazón por parte de esa gente, que llega a creer en cierto desinterés
del periodismo, aunque en realidad podría tratarse de ignorar una técnica que
haga a esas historias altamente atractivas para ser difundidas.
Aunque tener un contacto pudiera ser tu primera respuesta,
el reto es cómo llegar a hacerte público no conociendo a nadie y no confiando
ciegamente en el poder de las redes sociales (ayudan, pero la posibilidad de
sobresalir es casi un juego de azar). Por otro lado, podrías tener el problema
de un bajo o un nulo presupuesto para hacer una gran campaña de medios que te
ubique bajo el reflector. Por eso, aquí te propongo una matriz que puedes
considerar para que ese esfuerzo comience a ser exitoso.
Memoriza este acrónimo, CEI, que resume las tres habilidades
que debes desarrollar: contar una historia, escribir una historia, impulsar una
historia.
Contando la historia
La periodista piurana Margarita Rosa Vega, una de mis
mentoras, dijo en una reunión ante científicos que la mejor manera de decir lo
que estás haciendo es asumiendo que tu audiencia es un niño o una niña de cinco
años de edad, así que tus dos primeros desafíos serán captar su interés y maravillarle.
Lo primero se logra ordenando todos tus hechos bajo dos
estructuras lógicas. La primera es la del drama clásico o de tres actos, que
comienza planteándome los datos básicos de tu historia, luego los desarrolla y
finalmente los conduce hasta un final abierto o cerrado; la segunda es usando
lo que en periodismo llamamos pirámide invertida,
esto es poner lo importante e interesante al inicio y dejando lo irrelevante e
indiferente para el final.
Lo segundo se logra poniéndote en el lugar de quien va a
conocer tu historia e imaginar que te hace una serie de preguntas a las que
irás respondiendo usando alguna de las dos estructuras del párrafo anterior,
pero teniendo la habilidad de crearle nuevas preguntas que le dejen con hambre
de saber más. ¿Y qué sigue? ¿Qué viene a continuación? ¿Cómo me cambia la vida?
Escribiendo la
historia
Teniendo clara la estructura para contar la historia y la
dosis de los datos, lo mejor que puedes hacer es tomar tu lápiz o tu teclado y
comenzar a redactar. Sé que esta puede ser la parte más complicada para muchas
personas si acaso no se tiene la práctica, pero es precisamente la práctica lo
que necesitas para lograr maestría.
Usa oraciones directas, las de estructura básica
sujeto+verbo+complemento, y luego lee tantas veces lo que hayas escrito hasta
que cobre sentido. Corrígelo tanto como puedas, y luego ponlo a prueba: si no
tienes un amigo periodista que te lo revise, envíaselo a alguien que no sea muy
conocido tuyo, que casi no sepa a qué te dedicas, y no le preguntes si lo
entendió (te dirá que sí o que no), sino que te diga en sus palabras lo que entendió.
Si su respuesta coincide o se aproxima mucho a la idea que
quieres transmitir, vas por muy buen camino. Si no coincide o se aleja
demasiado de tu idea, reescribe y cuando tengas una nueva versión, envíalo a
otra persona bajo los mismos criterios. Me lo puedes enviar también a mí; más
abajo te dejaré cómo contactarme.
Impulsando la
historia
Una vez que tu versión escrita haya pasado la prueba, tenla
lista y pon atención a los primeros dos párrafos. Entonces, lánzate a la
aventura de contactar al medio de comunicación para contarle qué estás
haciendo. Pero, ojo, no tienes que apuntar a cualquier lado; busca el que sea
preferido por la gente a la que vas a dirigirte, y la mejor forma de saberlo es
preguntándole directamente cuál prefiere. Quédate con sus dos primeras
respuestas.
Cuando tengas definido al medio, entra su sitio web, busca
sus datos de contacto, fíjate si sus artículos e historias llevan firma, quizás
el autor o la autora dejen un contacto de correo o redes. Si es afirmativo,
envíale un mensaje contándole tu historia en resumen. ¿Cómo se logra esto?
¿Recuerdas los dos primeros párrafos que debías seleccionar y memorizar? Pues
aquí es cuando vas a necesitarlos.
Si el o la periodista te manifiesta su interés y te
responde, adjúntale el texto que escribiste en el ejercicio del paso 2. Si
tienes fotos o enlaces de video, inclúyelas. Preferentemente usa la función de
Archivo Adjunto antes que la de datos incrustados porque luego habrá problemas
a la hora que lo descarguemos. Aquí recién es cuando tus redes sociales van a
funcionar: si ya has difundido algo y además de muchos votos a favor, tienes
buenos comentarios, es casi seguro que el periodista propondrá tu historia a
sus editores, y éstos aprueben la cobertura. Si consigues interesar al editor,
doble punto a tu favor.
Si quieres más
consejos o necesitas un entrenamiento intensivo presencial o a distancia,
puedes escribir a mi correo electrónico, o contactarme mediante mis cuentas de
Facebook, Twitter o LinkedIn.
Una de las mejores ideas en las que pude estar
involucrado este 2019 ha sido la producción de un webcast (transmisión de un
contenido exclusivamente por Internet) al quellamamos, contraviniendo las normas
del branding, como Una buena historia para compartir, o BHC por el acrónimo
que le elegimos, y cuyo concepto es simple: narrar y difundir historias reales
e inspiradoras que nos devuelvan la fe en las buenas noticias.
Parece sencillo escribirlo, pero trece
episodios después sí que ha sido todo un reto, ya que no bastó el entusiasmo de
Francesco Navarrete y Daniella Peña, quienes pasaron a ser mi productor y
productora respectivamente, o el cuidado que le pusimos en la selección de
temas, el manejo de los contenidos y el desarrollo de una técnica complicada a
pesar de su simplicidad: el plano
secuencia, el arte de presentar una pieza audiovisual sin cortes de
edición, incluso trasladando la cámara, y encima –como decidimos complicarlo
con nuestros recursos mínimos—completamente en vivo.
Quienes digan que es como hacer radio, se
equivocan, no porque la radio sea más sencilla de desarrollar, sino porque son
dos lenguajes totalmente diferentes; además, la televisión tiene un componente
crítico que la radio no: la imagen. Pero, siendo justos, incluso la radio posee
como su principal reto estimular la imaginación de la audiencia para crear
imágenes mentales, así que tampoco es que el soporte de solo audio sea pan
comido. Mientras tanto, regresemos al asunto del plano secuencia.
Quien lea esto y no tenga mayor noción sobre
producción de contenidos audiovisuales, o peor aún no tenga noción de cómo
producir contenidos para difusión masiva, podría pensar que se trata de
televisión prehistórica, cuando no existían ni las cintas de una pulgada que
permitieran guardar las imágenes; pero, curiosamente, lo sencillo en las épocas
de los formatos digitales de registro, almacenamiento y distribución es prender
la cámara, hacer lo que se tiene que hacer, cortar, y juntar todo mediante
montaje, especialmente si los errores se han sucedido de manera prolija. Y si
hay defectos, existen los filtros en posproducción.
No es que tampoco gritar ¡acción! o ¡corte! o¡se imprime! sea fácil; lo que digo es
que de pronto, muchos productores están viendo en el montaje un recurso fácil
para realizar contenidos, y no lo es. Si no se plantea la pieza en tres actos
con sus respectivos puntos de inflexión, incluso cuando se trata de realidad no
inventada, entonces no se logrará ese mágico momento de jugar con la tensión de
la audiencia, técnica que heredamos de la Grecia Clásica, y que debe tener unos
3000 años de antigüedad cuando menos.
Lección 1: En vivo quiere
decir en vivo
En televisión en vivo con contenidos previstos,
como la que se hacía en Perú hasta mediados de la década de los 1960, no había
opción de corte. Probablemente algunos ajustes en sonido e iluminación, pero
básicamente poner todo en escena, para comenzar, requiere de tres
características clave: muy buena comunicación dentro de todo el equipo de
trabajo, que el talento a cámara (no solo el presentador) tenga los recursos
suficientes para salir del paso si algo se sale de control, y nunca por nunca
perder la conciencia de que ya no habrá vuelta atrás una vez transmitido el
primer segundo.
Lo primero se resolvió manejando una pauta que
establezca de qué se va a hablar, qué se va a mostrar y en qué momento va a
mostrarse. Parece que estuviera hablando de un guion pero estrictamente no lo
es. Sí, quienes creían que apenas la transmisión comenzaba, Nelson se ponía a
hablar cual lorito lo primero que le viniera a la cabeza, se equivocan; detrás
de cámara, mis productores me estaban marcando ’timing’ o fluidez, temas y
tiempo. Y el documento de trabajo era la pauta que yo escribía.
Lo segundo, aunque no lo crean, fue aplicar
‘casting’ o audiciones. Hay gente que sabe nos propuso temas y personajes pero
nunca fueron considerados en la temporada. La respuesta de por qué no los
incluímos es simple: las historias no estaban adecuadamente impulsadas o no
sonaban consistentes, por lo que era complicado entender cuál sería el gancho
mediante el que podíamos conseguir atrapar a la audiencia. ¿se puede corregir?
Sí, se puede, y más adelante les comentaré cómo.
El caso es que cuando comenzamos a trabajar con
otras personas en cámara, a las que llamamos “los protagonistas” (no “los
invitados” porque, básicamente, íbamos a meternos en sus espacios cotidianos
para transmitir), llegamos a tener sesiones de ensayo, e incluso ensayábamos
antes de salir en línea para estar seguros de que todo el mundo estaba
sincronizado.
Y lo tercero fue definitivamente un ejercicio
de concentración general –repito, no solo de los productores o mía—donde la
instrucción principal era olvídate que
hay una cámara, sigue conversando conmigo y la otra era si algo sale mal, no hay problema, lo
salvamos sobre la marcha. Pero lo que sí puedo decir es que cada webcast
era motivo de conversación semanal para que todo el mundo esté seguro de que
estaba hablando el mismo idioma. Claro que se escaparon detalles, como que la
cámara se movía mucho, o la señal wifi se caía y se comía pedazos de audio o
video, pero en líneas generales, el trabajo fue realmente bueno.
Lección 2: La historia es más importante que la tecnología
Cuando íbamos a transmitir a locaciones,
algunos protagonistas esperaban que apareciésemos con una enorme cámara, cables
por todo sitio, luces, micrófonos, y afuera un carro con enormes platos
lanzando la señal a algún satélite. Lamentamos desilusionarlos, pero todo se
hizo con un celular inteligente enganchado a una señal de internet inalámbrico,
y no hubo más carro que Homero, el escarabajo rojo que nos ha transportado por
la ciudad y alrededores.
Por supuesto que cuando eso llegó a oídos de la
competencia, comenzaron a decirnos que metamos tal equipo o este otro o este
otro, y la verdad es que todas las sugerencias han sido muy buenas, y eso
demuestra que el producto genera interés al punto que hasta tus competidores
quieren que mejore. Pero en esta primera temporada, Francesco y yo queríamos
retarnos a nosotros mismos a sacarle el jugo a las posibilidades que un aparato
tan pequeño como un celular nos permitiera, a hacer cosas que no demandaran
llevar más equipo, y que es el signo de esta era: la convergencia te permite
poner en público cualquier cosa hasta con un dispositivo espía: más que un reto
tecnológico, era un reto técnico.
Entonces, si la tecnología no era nuestro plato
fuerte, ¿dónde asentábamos ambos pies? En la historia, el relato, en el manejo
de los datos, en la lógica de los argumentos, y, por encima de todo, en la
veracidad de lo difundido. Y la prueba de ello es que cada webcast tiene una
versión multimedia, es decir, un contenido en el que la audiencia puede
reproducirlo otra vez y complementarlo con información adicional en texto,
audio y video existente en la red y en fuentes que no necesariamente pertenecen
o son controladas por nuestro producto. En otras palabras, investigación.
Como dije arriba sobre los datos, lo siguiente
era dosificarlos de tal manera que el interés vaya creciendo en la audiencia, y
aquí vino otro reto. Usualmente todo el mundo se está acostumbrando a que en
dos, excepcionalmente, cinco, minutos, se les cuente algo. En BHC, nos hemos
dado el empacho de tomarnos hasta 29 minutos con 30 segundos para hacerlo y sin
cortes (recuérdenlo), y la razón es bien simple: la narración se hacía tan
buena a la hora de ponerla en escena que básicamente la dejábamos fluir. Mucho
del mérito lo tienen los y las protagonistas, y no es que hayamos descubierto
la pólvora.
La talentosísima artista mexicana Verónica
Castro contó una vez que una entrevista con el finado Juan Gabriel programada
para dos horas (música incluída) se fue de largo por cinco debido a que el
invitado ameritaba extenderse. Lo chistoso es que no me inspiré tanto en la
“chaparrita”; mas bien, mi referente, como se lo he contado a muchas personas, es
la cubana Cristina Saralegui. Y de hecho, pensando en ella, hemos conversado
sobre la posibilidad de migrar a un formato con público en vivo, pero veremos
aún, ya que todo está sujeto a financiamiento.
Lección 3: La confianza en la propia historia
Otro reto de este primer paquete de webcasts
ocurrió a partir del episodio 8, cuando dejamos los monólogos e incorporamos la
participación de los y las protagonistas. En realidad, la idea de meter más
gente a cámara comenzó desde el episodio 3 cuando compartí la conducción y
tuvimos a nuestro primer protagonista; pero, diversos factores, entre ellos la
disponibilidad de la otra persona hicieron que lo pospusiésemos por cuatro
webcasts más.
¿Pero qué personas estarían dispuestas a
compartirnos sus historias? Durante la primera mitad de la segunda etapa, nos
dimos al trabajo de buscarlas y convencerlas de que su experiencia, a parte de
ser inspiradora, tenía que contarse a cámara no como una entrevista sino mas
bien como una conversación natural entre viejos conocidos. Lograrlo fue tan
complicado como ir construyendo confianza en el formato, en la manera cómo
íbamos a tratar los contenidos y en mí mismo.
Y en este sentido, los webcasts que funcionaron
mejor en términos de reacción positiva del público fueron los protagonizados por
mujeres. No hay mucha ciencia para explicar por qué: las mujeres valoran mejor
sus historias de vida que los varones, y cuando las cuentan, las actualizan de
tal manera que la audiencia conecta con una facilidad intstantánea. Bien por
esos webcasts. Queda como reto, si lanzamos una segunda temporada, alternar un
webcast con un protagonista y otro con una protagonista, como nos impusimos
inicialmente.
En la segunda mitad de la segunda etapa, la
cosa fue relativamente sencilla: la gente vio en video lo que estábamos
haciendo, confió en la calidad del formato y comenzaron a aparecer entre
quienes invitamos a aparecer en cámara y quienes pidieron aparecer en ella.
Ahora bien, ¿cuál es el poder de compartir una buena historia? Lo primero es
que revaloras tu vivencia no importa de qué tipo sea; segundo, la lección que
tu aprendiste es un aprendizaje que va a serle útil a alguien más; tercero,
contribuyes a cambiar la actitud de las personas virando a una visión más
positiva de la vida y de sí mismas. En resumen, construímos cultura de paz
usando un medio de comunicación masiva.
Lección 4: El planeta quiere conocerte
Sin duda que el acierto del formato fue cuando
incluímos a un o una protagonista en cámara en el sentido del impacto sobre la
gente que vio cada episodio. Y aquí viene lo mágico: no solo llegamos a
internautas en el ámbito de Sullana; logramos trascender a él y expandirnos tan
al norte como Canadá y los Estados Unidos, tan al ssur como Chile y Argentina,
tan alrededor como europa Occidental y hasta Japón. Doquiera que hubiese un
hispanohablante nativo o adoptado, el contenido funciona perfectamente igual.
Y, como procuramos que el estilo sea inactual, si lo reproduces ahora mismo,
está tan vigente como el día en que se transmitió.
Entonces, cuando alguien participa del proyecto
BHC debe considerar que no solo le está hablando a sus amigos que conoce cara a
cara o que conoce mediante Facebook, sino que está en condiciones de generar el
espíritu de comunidad con miles alrededor del mundo. La cosa es dar la cara.
Por eso, el eslogan del programa es “el planeta quiere conocerte”.
El reto en este sentido es ir saliendo de
Sullana y explorar otras localidades. Llegamos a hacer un webcast en Piura, y
nos quedaron otros tantos por lanzar; pero también aparecieron buenas historias
en Chulucanas, Ayabaca, Catacaos, Paita o Huancabamba. No hemos podido
cubrirlos por un tema logístico (se busca patrocinador, por si acaso), pero sí
nos encantaría llegar a ponerles en pantalla.
Otras actividades que se nos han ocurrido en
torno al formato, y desde ya las voy anunciando, son experiencias vivenciales
en vivo mediante las que te enseñemos a identificar tu buena historia y cómo
usar nuestra plataforma o tus propias plataformas para irlas compartiendo no
solo con tus patas o panas sino con todo el mundo. Así que si te interesa tener
la tuya propia allí donde estés, ingresa a https://facebook.com/BHCoficial y
nos dejas un mensajito, además que podrás ver todos los episodios en sus tres
versiones.
Y cierro este año con el remate del programa, y
que debería ser una suerte de mantra para 2020 y los años por venir: yo tengo
una buena historia para compartir… ¿Y tú? ¡El planeta quiere conocerte!
A lo largo de esta entrada podrás reproducir los webcasts con mejor
desempeño ante el público. No olvides dejarme tus comentarios en mi cuenta de
Facebook, Twitter, en mi canal de YouTube o aquí abajo.
Ángelo Azabache es un muchacho de 23 años de edad, natural de Sullana, quien se inició en el oficio de locutor y maestro de ceremonias apenas inició la adolescencia. Además de eventos en vivo, ha trabajado también para algunas estaciones de radio local y hasta para orquestas, como lo cuenta en este webcast:
Ampliemos brevemente el asunto de La Capilla. Se trata de un centro poblado mayormente rural, pero engarzado en el área metropolitana de Sullana, específicamente entre el centro poblado de Jíbito y el sector oeste de la ciudad de Sullana. En ese lugar, se construirá la llamada Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), con fondos del gobierno nacional ejecutados por la municipalidad local.
El caso es que la zona es agrícola, y muchos posesionarios sintieron que el proyecto amenazaba sus tierras; por éso uno de ellos, tío de Ángelo, le pidió ir a la zona e investigar. el muchacho produjo estos videos que aquí adjuntamos: La posible huaca de La Capilla:
El 26 de octubre de 1998, Perú y Ecuador firmaron un Acuerdo de Paz en Brasilia, Brasil,
que sigue vigente sin cambios hasta la actualidad. De hecho, yo siempre digo que es uno de los acuerdos de paz más exitosos del planeta. Tras ese acto, los países que auspiciaron el acuerdo
otorgaron fondos para mejorar los servicios de educación, salud, transporte y comercio. Hasta ahí nada de raro.
Lo que no figuraba en ninguno de los planes es, precisamente,
la buena historia para compartir de hoy. Al celebrarse el primer año de la firma del Acuerdo de Paz, hacia julio de 1999, Radio Nuevo Norte lanzó una ambiciosa actividad incluso para la época actual: una bicicleteada integrada por un pelotón de radiooyentes quienes pedalearían desde el centro de la ciudad de Sullana
hasta el centro de la ciudad de Macará, en la provincia de Loja, Ecuador.
20 años después, Radio Nuevo Norte vuelve a convocar a su audiencia
para realizar esta actividad llamada “Por las rutas de la integración”,
y hoy me reúno con su creador y productor, James Ojeda; además, con el presentador de deportes, Joe Navarro.
Una de las personas sobre las que siempre me agrada escribir es el artista plástico Dandy Vílmer Ruíz Estrada (Mallaritos, Perú, 4/03/1982) porque cada vez que lo asumo como tema, me sorprende con algo nuevo. Este egresado de la Escuela de Bellas Artes Ignacio Merino de Piura no le ha tenido miedo a la innovación, o parece haber ido perdiéndolo conforme va madurando.
A El Dandy lo conocí en 2008 mientras me involucraba en un proyecto de emprendimiento cultural con algunos grupos juveniles aquí, en Sullana. Su apertura de mente, su hambre por aprender, su conocimiento cultural por encima del promedio y un fuerte autoestima parecieron ser la combinación perfecta para su proceso de reinvención artística y personal.
Con un conocimiento básico en computación, aceptó mi reto para entender cómo funcionan los aplicativos de edición gráfica. Me decía que su problema constante era que no hallaba mercado para su arte basado en un surrealismo de alta y elegante sensualidad, uno de sus acentos artísticos que me parece su principal ventaja competitiva; entonces, se pasó varios días acá, sentado frente a mi computadora, intentando encontrar en el puntero y la pantalla lo que el lápiz, la regla y el pincel le permitían conseguir en un lienzo real. Lo fue consiguiendo gradualmente, e incluso fue usándose a sí mismo como modelo para experimentar una forma de seguir haciendo arte pero en otro soporte, las redes sociales, que comenzó a utilizarlas como herramienta de promoción.
Con el acceso a un celular inteligente, comenzó a utilizar los conocimientos aprendidos aquí para bajarse aplicativos de edición gráfica, y poco a poco fue incursionando en el video, que también comenzó a utilizar en su celular. Adquirió su laptop, y también comenzó a usarla en el mismo sentido. Y lo interesante es que no abandonó los soportes básicos: el papel, el lienzo y hasta los muros. Reactivó su blog durante un tiempo y fue forjando su propia marca artística y comercial, el Dandy, al que agregó un eslogan: "para el Perú y para el mundo".
Cuando parecía que ése sería el límite, El Dandy o Dandy, como lo llamo familiarmente, decidió llevar la descripción de sus obras del texto para ser leído al texto para ser hablado. Poco a poco fue introduciendo una voz a sus videos, la suya, y le agregó otro talento: la locución. En resumen, El Dandy no solo pinta o dibuja, edita sus propios materiales para difusión, los narra, y encima los instala en el ciberespacio para hacerles promoción. Y éso que no incluyo su afición por el atletismo, que le viene de la flexibilidad que le dio otro tipo de arte, la danza.
Y cuando creíamos que éso bastaba, en su video más reciente nos sorprende gratamente experimentando con una nueva faceta, la de presentador (del proceso de sus propios trabajos), que a mí me parece debería seguir explotando y proyectándose hacia un programa fijo que se distribuya por las plataformas de 'streaming' como YouTube (cosa que también estoy haciendo yo) con la finalidad de acceder al nuevo y desafiante mercado de la televisión en demanda, la era donde las grandes corporaciones están dando pasos seguros y rentables.
A más de una década de conocerlo, me da gusto apreciar toda esa evolución y que ésta se comparta con el mundo. Si mantiene esa línea, le auguro mucho éxito en su campo, y ojalá nos sorprenda con un nuevo proyecto, a lo mejor incursionando en la realidad aumentada, en la que también ha comenzado a mostrar interés hace varios años. Veremos qué nos depara el tiempo. Y, por cierto, me debe una "expocharla" para el show que estoy presentando.
La docente de Educación Inicial, Juana Alameda Correa, fue deportista, y al mismo tiempo sintió inclinación por el arte. Al unirse a su primera pareja, de pronto se vio inmersa en el llamado “círculo de la violencia”, del que escapó al dejarlo.
RECUERDA que si estás en Perú y eres víctima de violencia de género o conoces algún caso, debes llamar gratuitamente al número 100 desde tu teléfono fijo o celular (de cualquier operadora) las 24 horas del día. También ingresa al Chat 100 para más orientación. Si estás fuera de Perú, déjanos un mensaje en nuestras redes o aquí abajo en los comentarios para conseguirte una línea de ayuda.
el tema "Una mujer de carne y hueso" fue escrito por Bebu Silvetti. El tema "tu falta de querer" fue escrito por Mon Laferte y está licenciado por Universal Music Group. El tema "Salir corriendo" fue escrito por Juan Aguirre y Eva Amaral. El uso de estos temas no tiene fines comerciales sino educativos.
Aquí en Piura, la región desde donde transmitimos, las enfermedades y condiciones de salud relacionadas con los malos estilos de vida son altas. Ocupamos los primeros lugares en diabetes, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y hasta cáncer. Los especialistas en todo el mundo están de acuerdo en que se necesitan cuatro factores para vivir mejor: alimentarse saludablemente, descansar lo necesario, tener tu mente en paz y… hacer actividad física.
Me encuentro en el gimnasio Iron Fit, en el centro de la ciudad de Sullana, donde me reúno con los instructores Pier Sócola y Juan Carlos Otero, quienes además son socios de este emprendimiento. Pier tiene 23 años de edad y lleva seis años entrenando; estudia en CEGEL IPAE. Juan Carlos tiene 33 años y entrena desde los 18 años de edad, ha participado varias veces en concursos de fisicoculturismo y fitness; dice que la primera vez que se presentó solo ganó experiencia, para luego mantenerse en los tres primeros lugares hasta la última vez que compitió en 2015.
Pier y Juan Carlos se asociaron para lanzar un gimnasio bajo un enfoque puramente mercadotécnico. El primero ha asumido toda la parte gerencial; el segundo, toda la parte deportiva. El servicio más destacado del gimnasio es el entrenamiento funcional, que busca activar todo el cuerpo mediante la combinación simultánea de rutinas de potencia y resistencia. Adicionalmente, todo el personal que trabaja aquí se capacita y actualiza constantemente para mejorar el servicio. Mira el webcast a continuación:
Una corriente del proceso enseñanza-aprendizaje sostiene que éste no se encierra específicamente dentro del aula o en el hogar sino que trasciende a todos los espacios y a todos los momentos; ¿pero cuáles espacios y cuáles momentos? En este webcast nos reunimos con David Piedra, de Educatec Norte, quien nos explica todo éso y además nos habla sobre cómo está trabajando su organización, con base en la ciudad peruana de Sullana, al respecto; además, te invita a visitar su sitio web donde puedes hallar más recursos y hasta un aula virtual.
La investigación arqueológica en el valle del Chira todavía está en pañales. De hecho, solo tiene unos 70 años, y la mayor parte de estudios fueron iniciados por científicos extranjeros. Lo que han descubierto hasta ahora, a decir de los especialistas, es solo la punta del iceberg. Para ponerlo en perspectiva, la propia ciudad de Sullana está edificada sobre lo que parecieron ser adoratorios y cementerios que, en el peor de los casos, pudieran tener un milenio de antigüedad.
Una cosa está clara: necesitamos seguir investigando. En la medida en que sepamos quiénes fuimos, tendremos claro quiénes somos, y será sencillo pensar quiénes queremos ser.
Pero concentrémonos en quiénes fuimos. Muy poca gente sabe que Sullana tiene un espacio dedicado a la exhibición de su pasado. Sí, debería ser todo un museo, pero no es propiamente un museo como tal, aunque cumple las funciones de un museo. Todo un enredo. Y para entender mejor lo que les digo, estoy con Carmen Cruz Delgado, quien nos guiará por lo que llamamos el Museo de Sullana, cuyo nombre real es Luis Cruz Merino.
Nota: en este episodio hemos hablado de tallanes, vicús, moches, chimúes e incas. Si presionas en cada enlace, aprenderás más sobre esos pueblos. También hemos mencionado al Inca Garcilaso de la Vega, así que presiona en el enlace y sabrás más sobre él.