Ante la sobreoferta de información existente en los medios de comunicación y las redes sociales, hemos decidido lanzar un nuevo proyecto informativo cuya finalidad es fijar el interés de la audiencia en tres temas de actualidad que tienen importancia y explicarlos a nivel de hechos para que se entienda mejor el contexto. Así ha nacido #3alhilo, o simplemente "tres al hilo".
Se trata de un semanario de corta duración que resume esos tres temas noticiosos más importantes y los lanza en las plataformas con las que más interactúo: Facebook, Instagramy YouTube. Además, la publicación se notifica por Twitter.
La razón por la que elegimos el número tres se debe a que suele ser la cantidad de ítems que la gente recuerda con mayor facilidad. Está basado en la teoría del posicionamiento, ampliamente usado en mercadeo para orientar mejor las estrategias de penetración cuando se trata de impulsar una marca, un producto o un servicio.
La recepción del primer episodio ha sido buena; pero la mayor sorpresa fue que hemos logrado dos intercambios para retransmitir el contenido tanto en video como en audio con Zona 21 en Tambogrande (que hace simulcast con Radio La Mejor) y Sullana En La Noticia en la ciudad de Sullana (que se transmite por Radio Capullana). Tanto sullana como Tambogrande son dos ciudades en la costa del departamento de Piura. Aquí el video:
Midian Agurto, directora y presentadora de Sullana En La Noticia dice que está contenta con el producto debido "al profesionalismo con que se tratan las noticias". ¿Y a ti qué te ha parecido? Déjame tus comentarios a continuación.
Como un homenaje
al 110º aniversario de creación política de la provincia de Sullana, Gramar
Media & Marketing decidió liberar la versión completa del episodio piloto de
¡qué buena idea!, una serie documental dedicada a dar rostro a los
emprendedores y las emprendedoras del departamento de Piura para que cuenten
las historias de sus emprendimientos en primera persona.
El video fue
publicado en mi canal de YouTube,en tanto escribí, produje y presenté el
material bajo la producción ejecutiva del empresario Jenry Granda Marchán y la
post-producción del joven comunicador social Renato Ubillús Borrero.
En el material se
puede apreciar la historia de tres emprendedores quienes decidieron iniciar y desarrollar
sus negocios en la ciudad de Sullana, representando a diferentes grupos de edad
y sectores productivos: la educación técnica, los servicios de salud y
bienestar y los servicios de transporte de carga y pasajeros.
Todos exploran en
su vida previa a la creación del emprendimiento, cómo lo iniciaron, la forma en
que lo fueron impulsando, qué dificultades encontraron y cómo las superaron
hasta que sus ideas han logrado cierta consolidación en el mercado.
¿Qué buena
idea! es la propuesta de
contenidos multiplataforma con la que Gramar Media & Marketing busca educar
al público en temas empresariales, y su objetivo es darle al espectador y la
espectadora, referentes y herramientas prácticas para que logre independencia
financiera, y de este modo pueda satisfacer sus necesidades además de alcanzar
prosperidad.
La productora de
contenidos espera lanzar una primera temporada con más testimonios, consejos,
contactos y temas de interés para la comunidad emprendedora de toda la región.
El video completo se puede ver a continuación:
Cuando la estadounidense Cadena de Noticias por Cable, CNN por sus
siglas en inglés, cumplió veinte años de vida hace veinte años, publicó un
especial interactivo (que no encontré por ningún lado) bien didáctico sobre
cómo operaba desde su sala de redacción hasta la ingeniería de
telecomunicaciones que le permite tener cobertura global. Una de las cosas que
a mí me llamó la atención es cómo se organiza cuando hay noticias de último
minuto, las famosas “Breaking News”.
La CNN, cuyas transmisiones comenzaron el 1 de
junio de 1980 (y 24 horas en español el 17 de marzo de 1997), nació como un
emprendimiento improbable, a pérdida por donde se le viera, empujado por un
neurótico magnate de Atlanta, estado de Georgia, al sureste de los Estados
Unidos, llamado Robert Edward Turner III o Ted Turner para los patas, panas,
parces o cuates.
Nadie daba un dólar por un canal de noticias 24
horas emitiendo inicialmente desde un sótano. Nadie se impresionó de su poder
informativo incluso cuando se mudó a las instalaciones del complejo de hoteles
Omni, parte del que luego se renombró como Centro CNN, en todo el ‘downtown’ de
Atlanta, la tierra de una de las gaseosas de cola más populares del planeta.
Nadie creía que el reducido mercado del cable
haría una diferencia.
Nadie hasta que en 1991, el mundo descubrió que
era CNN-dependiente para saber qué estaba pasando en el Oriente Medio durante
la I Guerra del Golfo, el primer conflicto bélico transmitido por televisión a
nivel global prácticamente en vivo. Y eso redefinió el concepto de inmediatez
periodística, cubrir la historia tal como pasa en el mismo instante que está
pasando. Y cubrir una noticia en vivo no es chamba fácil; si no, mira este
clip:
Como toda sala de redacción que se respeta, CNn
tiene el espacio organizado por temas: noticias nacionales, internacionales,
economía, política, etc. Cada una tiene un responsable o editor, cuya tarea es
revisar el trabajo de todo su equipo, seleccionar lo más interesante e
importante y subirlo a otro nivel a cargo de un editor principal quien
determina la agenda de noticias que recibimos todos los días.
Hasta ahí nada de extraordinario porque eso se
hace en todas las redacciones de noticias; Cuando hay historias urgentes, la
cosa cambia por completo en su sala de redacción. Los editores de sección ceden
su puesto al editor principal, pasan a ser parte del equipo que lideran, y es
este editor principal quien organiza toda la cobertura con una sola finalidad:
comprobar el hecho noticioso conforme se va generando, y una vez que los
protocolos de verificación se hayan cumplido, recién publicar, o coordinar con
el productor de turno para que vaya orientando al presentador al aire.
Según la película Fuego sobre Bagdad (HBO, 2002) y un artículo de la revista Time en enero de 1992 (cuyo recorte me
lo prestó alguna vez Luisa Portugal de Rodrich), una de mis profesoras de
Periodismo, durante la I Guerra del Golfo, tanto Turner como su presidente
ejecutivo, Tom Johnson tomaron el control editorial de la cadena durante la
histórica transmisión del 16 de enero de 1991 (cuando se inició la Operación
Tormenta del Desierto) porque eran conscientes de que todo el mundo --¡todo el
mundo!—les estaba viendo. Era la primera vez que sucedía, así que reducir el
margen de error fue su tarea principal. Aquí está la transmisión original de
aquella tarde (5:00 pm., hora peruana) en inglés:
Independientemente del cuestionamiento
ideológico que recibe en todas partes, cuando las noticias se están generando
en este mismo instante, mucha gente todavía pone CNN alrededor del mundo para
saber cómo se está originando la historia, y, por supuesto, muy poca gente es
consciente del ejército que hay detrás haciendo que eso suceda.
Por supuesto que desde finales de los ochenta y
con mayor énfasis en los noventa, la oferta de canales de noticias todo el día y
alrededor del mundo se ha multiplicado, así que opciones hay para elegir; pero
la fórmula de la historia en directo no ha sufrido mayores modificaciones
excepto la tecnología con que se transmiten, cada vez más pequeña en tamaño
pero inmensa en posibilidades. 40 años después, CNN, los canales de noticias,
los y las periodistas tenemos una gran historia que contar, especialmente
cuando el mundo tiene más preguntas que respuestas.
Las transmisiones vía satélite para las cadenas peruanas de televisión supusieron un mundo de oportunidades en dos frentes: el doméstico y el internacional. En el primer ámbito, implicaba un aumento de la penetración de mercados, que estaba limitada por una red pública de microondas que solo satisfacía a las grandes ciudades, pero que era insuficiente para más poblaciones en crecimiento; lo segundo, porque los ejecutivos entendieron que la gran revolución de los negocios de radiodifusión iba a ser la televisión de paga (también llamada televisión por cable) y que no solo iba a funcionar en mercado nacional sino que debido a la huella o haz de la señal satelital, iba a cubrir una buena porción del continente.
La primera gran medida de las cadenas, que ya estaban subiendo sus señales al entonces famoso PanAmSat 1 (PAS1), entre 1989 y 1990, fue agregarle la palabra "satélite"
a sus marcas, aunque no me queda claro si para impresionar a los anunciantes (de primera mano, me parece lo más plausible), la audiencia (que seguía recibiendo la señal abierta mediante las antenas en los techos de las casas o las que venían acopladas al televisor) o a ambas; pero entre 1992 a 1994 se produjo una especie de reingeniería impulsada más por el afán de internacionalizar marcas y talentos (de hecho, una de las cadenas comenzó a ponerle "Internacional" como apellido a todos sus programas).
Ahora que estamos en una inflexión en el negocio de la televisión con dos ofertas diversificadas muy interesantes, como la digital terrestre (TDT), que ha comenzado a ser la norma de la señal abierta en toda Latinoamérica (en Perú, el llamado apagón análogo debe producirse en 2021), y la en demanda, que no comenzó con la aparición de YouTube o Netflix necesariamente, sino que fue introduciéndose poco a poco por las cadenas que comenzaron a ofrecer contenido multimedia de limitada duración, mediante sus sitios web a partir de 1998, lo que produjo otra gran competencia sobre si tenías que descargarte RealPlayer, Windows Media Player, Quicktime o los tres, pienso que vale la pena dar una mirada hacia atrás para entender qué prometía ser la televisión peruana y cuánta de esa visión se corresponde con la que ahora ofrece a anunciantes y audiencia.
Aunque la internacionalización de contenidos había comenzado en 1990, posiblemente presionados por la influencia de los conglomerados de comunicaciones en México, Brasil, Venezuela o Argentina, el arranque real se dio en 1992. Para entonces, ya habían marcas peruanas famosas, como NubeLuz, que comenzaban a conquistar mercados internacionales pero no había una marca corporativa de respaldo Garantizando una mayor oferta, como siempre ha sucedido con las entonces Tres Grandes de la televisión estadounidense en inglés (ABC, CBS y NBC, mientras que en español entonces Univisión pesaba más que una naciente Telemundo, o Fox de nuevo en inglés, pero sin mayor influencia), Televisa en México, Venevisión y Radio Caracas Televisión en Venezuela, o Telefé en Argentina; y, por supuesto, la marca de marcas corporativas del subcontinente: Globo, en Brasil, que ya tenía década y media compitiendo con Televisa, especialmente en el mercado de las telenovelas.
En ese contexto la televisión privada peruana estaba haciéndose reingeniería. No así la televisión pública, como sí sucedía en Canadá Chile y europa, donde sus gobiernos las abrieron a competir en mercados privados y fue lo mejor que pudieron hacer, a mi juicio. entonces, los procesos de replanteamiento comenzaron por cambiar la visión de ciudad amurallada a una visión globalizada, las marcas abandonaron el apellido "Satélite" (e incluso otro más específico: "Televisión") para lanzarse a la conquista de esos nuevos horizontes que les hablaba arriba.
A continuación, rescato de la nube, esos intentos peruanos por llevar a nuestra televisión al siguiente nivel, y juzgue su audiencia cuánto ha cambiado respecto a la visión y misión que ofrecen ahora, casi tres décadas después. El recuento a continuación tiene un orden estrictamente cronológico, por si acaso, y en toda medida díganme en los comentarios cuál les pareció mejor o qué piensan al respecto. Ah, les adelanto que los 1990s fue la era de los gráficos y animaciones en tercera dimensión, y también juzguen ustedes toda la estética visual que se pensó con la finalidad de lograr impacto y audiencia.
ATV (Para ver lo mejor)
Mucha gente piensa que Andina de Televisión, luego recortado a Andina Televisión, o simplemente ATV, nació en 1992. No, no fue así. Andina de Televisión (la empresa matriz se llama Andina de Radiodifusión) como marca nació en 1982, pero su cobertura solo alcanzaba a las ciudades de Lima y Callao, así que por una década, la que acuñó fue, simplemente, Canal 9. Su oferta de programación combinaba lo que tenían todas las cadenas: películas, telenovelas, series, deportes, noticias, y uno que otro especial; pero lo que destacaba en su parrilla era el aporte de varios programas producidos por Univisión (antiguamente HBC), como Sábado Gigante, Fama & Fortuna o el Show de Cristina (que luego pasaron a América, debido a que Televisa compró la mitad de Univisión). El caso es que, tras una larga campaña de intriga que comenzó a inicios de 1991, por fin el 14 de enero de 1992 lanzaron ATV.
Personalmente, la estética de este relanzamiento me encantó porque sonaba a una de las Tres Grandes estadounidenses. Dicho sea de paso que su animación 3D fue muy sofisticada para la época (noten el efecto de difracción en los cristales azules, con aires a Univisión, aunque revisando videos de esta última cadena, la verdad es que ATV buscó identidad propia). Dicho sea de paso, a mí siempre me encantó este logotipo minimalista pero fuerte, dorado, con ese biselado contundente, generando cierto equilibrio de la A y la V que, en realidad, flanqueaban a esa T magnificada pero proporcional. El logo actual tiene cierto airecito al de CNN pero sin el canal central que divide al recorrido de las tres letras y con los bordes redondeados.
La producción musical, incluso ahora, es de peso. Ojo que cuando Telemundo hizo su reingeniería en 2012, apostó y sigue apostando por arreglos musicales en los que el oído aprecie una especie de orquesta. Bueno, ATV lo hizo perfecto 20 años antes y manteniéndose fiel a su himno inicial. Por éso les digo que Andina de Televisión, en realidad, había nacido en 1982. Hoy es una de las marcas más diversificadas de cara a lo que será el apagón análogo con cinco cadenas disponibles.
Frecuencia Latina (Imagen viva de un país vivo)
Hacia la segunda mitad de 1993, un canal limeño estaba expandiéndose nacionalmente con el apellido "Satélite". Era Frecuencia 2, la única marca de la entonces Compañía Latinoamericana de Radiodifusión. El problema de amarrar la marca de tu cadena a un número, en alusión al canal con la que se capta en un mercado es que te prestas a confusión cuando penetras a otro. Así, mientras Lima veía esta señal en canal 2, Piura la comenzaba a ver en canal 11 (en Piura, el canal 2 ya estaba ocupado por América desde 1963). Pregunta: ¿Le damos a la afiliada en Piura el nombre de Frecuencia 11 o mejor hacemos una marca que funcione del mismo modo a nivel nacional como América, Panamericana, Global, e incluso la señal pública que se ha movido entre RTP y TV Perú? Respuesta: Mejor créale una marca que funcione en todos los mercados, incluso el internacional.
Así nació Frecuencia Latina, que mezclaba la marca tradicional y le agregaba la alusión a la entonces empresa matriz (hoy es el Grupo Latina, una alianza de riesgo compartido entre la española Movie Record y la estadounidense Metromedia). También había pasado poco más de una década desde el inicio de sus transmisiones. Aparentemente, la reingeniería se postergó debido al atentado terrorista que había sufrido su centro de operaciones el 5 de junio de 1992, y lo primero que debieron asegurar, como es lógico, es el espacio físico: una antigua casona señorial en Jesús María, Lima, se convirtió en un fuerte blindado de altísimas paredes.
Aunque he leído una reseña que trata de dulcificar la evolución de la identidad de esta cadena, lo cierto es que con cada temporada no solo hubo cambio de eslogan sino de logotipo. De hecho, entre 1993 y 2000 hubo hasta tres cambios, aunque manteniendo el concepto original del ojo, tras lucir su número 2 en doble filete encerrado en un círculo. ¿El problema? Que el ojo de Frecuencia Latina inicialmente se parecía al de la Rede Bandeirantes de Brasil y el siguiente parecía ser una reinterpretación de los ojos de la CBS de los Estados Unidos (a la que se asoció en 1999 para lanzar un programa con los hitos del siglo XX) y Televisa de México (especialmente el círculo que debía semejar el iris). La reforma de 2000, que estilizó el ojo haciéndolo parte de una especie de paralelepípedo vertical con bordes curvos me parecía la mejor elección y debieron mantenerla.
El problema fue el cambio de administración que en 2014 se deshizo de Frecuencia y se concentró en Latina. La explicación que leí me parece muy parecida a la estrategia de renovación de marca aplicada por Telemundo en 2012 (la que, desde su lanzamiento en 1989 hasta la actualidad ha tenido cinco logos aunque los últimos cuatro concentrados en el concepto T); y la justificación de dejar en Latina porque expresaba más la identidad de marca, no sé cuán creíble es, porque hasta ahora hay gente que la tiene posicionada como Frecuencia (el argumento de venta usado por la agencia de marca dice que la idea de Frecuencia es obsoleta... discutible, digo, ¿te sigue sonando Antena 3, por ejemplo?). Yo sospecho mas bien que el criterio es la economía de letras: las seis de Latina contra las diez de Frecuencia que siempre hacían que el primer nombre se resaltara desde la reingeniería de 1993.
Lo que siempre me pareció un acierto fue renombrar a la cadena como Frecuencia Latina, aunque la empresa pasó serio trabajo para deshacerse del número 2, idea que mantuvo por tres años ("Somos dos" y "Somos mucho más que dos"), mas presumo que se debe a que Lima siempre es la tercera parte del mercado peruano; pero, recordemos que ATV dejó ir al Canal 9 sin tanto problema. Aunque siendo justos, ATV no lanzó su cadena a nivel nacional con esa marca a la primera. De hecho, hasta 1995, el norte peruano recibía la programación como Cadena NorPeruana, que no figuraba como afiliada de ATV (a pesar de serlo) sino como otra marca muy distinta (a pesar de la misma oferta de contenidos). En todo caso, una marca que no tuvo problema en deshacerse de un número fue Global Televisión -no considerada en este artículo-, que inicialmente era Canal 13; pero cuando se lanzó a nivel nacional apostó por esa otra que mantiene hasta hoy, a pesar de que ha cambiado de dueños cada cierto tiempo, Antena 3 entre ellos.
Regresando al relanzamiento que decantó en Frecuencia Latina, el concepto de "país vivo" fue realmente ingenioso y que aparentemente buscaba capturar mercado fiel a Panamericana (cuyo eslogan era "Para el Perú entero"), pero con un toque más jovial. Recordemos que la primera mitad de los 1990s más que los 500 años del Encuentro de Dos Mundos, fue la apertura mutua entre Miami y Latinoamérica (éso fue lo que impulsó a Univisión y Telemundo como marcas continentales, para ser bien justos).
Y esa hermosa, porque fue hermosa, combinación de patria y juventud (¿nueva patria?) quedó reflejada en el clip de relanzamiento que, a diferencia de ATV, fue una especie de corto promocional del Perú en textura de cine, muy ágil, con grandes angulares y que terminaba en la presentación del nuevo logotipo con una animación bien simple pero bien chévere (perdonen el adjetivo) con su identidad sonora bien pegajosa que no ha sido retomada sino hasta la campaña de 2019 ("Vive contigo"), y que me pareció debieron seguir explotando. ¿Algo más? Pues, que el jingle fue interpretado por... GianMarco Zignago. Sí, mucho antes de que se convirtiera en uno de los compositores estrella de los Estefan o fuese la imagen de la reciente campaña de CNN en Español contra la discriminación (Proyecto Ser Humano: "Yo no soy diferente").
Sobre la pieza musical de un minuto, excelente letra porque vende perfectamente la visión que se quería adoptar en ese momento (somos como tú, crecemos como tú. Ni siquiera en su nueva identidad como Latina siento que hayan podido superar esa canción que incluso llegó a sonar en la radio (bueno, Radio Hit) y pegaba desde el primer segundo gracias a al juego de percusión, que lleva toda la cadencia de la pieza; tenía fuerza, tenía toda la explosión latina noventera pero con identidad peruana. Para ese momento, mejor, imposible.
Ah, y la pieza promocional para impresos precisamente explotaba esa idea de una diversidad que se siente contenta y cómoda de ser diversa (a pesar que usaron el formato de caricatura), basada en la última toma del clip, un valor que hace algunos años Latina ha comenzado a reexplorar, y que creo debería hacerla más explícita porque éso es el Perú: pluricultural, multidiverso, hermoso... ¿o díganme que esa fotografía del video no es lo máximo?
América (Tú y yo somos América)
Cuando en 1992, Televisa de México anunció que estaba comprando parte de los activos de Compañía Peruana de Radiodifusión, la empresa matriz de América Televisión, fue recibida con indiferencia por el público que estaba aún en choque por la guerra contra el terrorismo que ya había entrado a la ciudad de Lima y el autogolpe del entonces presidente Alberto Fujimori (5 de abril de 1992), y mucha hostilidad por parte de la competencia que le enrostró al gobierno peruano que los medios de comunicación no podían ser propiedad de extranjeros, salvo nacionalizaran sus capitales antes de inyectarlos (como pasó años después con Global Televisión y Antena 3 de Televisión, que tuvo que crear una empresa llamada Antena 3 Perú). Pero retrocedamos dos décadas aún: cuando Televisa nació en 1970 tras la fusión de tres empresas de radiodifusión en México (debido al Mundial de Fútbol de ese año), se lanzó a una nueva aventura impulsada por la familia Azcárraga, aún propietaria de la corporación, que fue la Organización de Televisión Iberoamericana, OTI, de la que América pasó a ser la afiliada en Perú, y éso explicaba por qué gran parte de la programación de esta cadena era mayormente manufacturada en el DF.
El caso es que lo que debía ser un anuncio que levantara los bonos de la marca a mediados de 1992 mas bien generó una controversia, a la que América respondió contratando talento de su competidora clásica de entonces, Panamericana, en un afán de asegurarse niveles de audiencia, lo que inicialmente le dio mucho resultado. Dejaron que el revuelo pasara un poco, pero de pronto tenían encima el relanzamiento de ATV por un lado, y el de Frecuencia Latina por el otro, y entendieron que en ese momento contra quienes tenían que competir directamente eran los segundos. A ello le agregamos el hecho de que debían usar la ventaja competitiva (que ya nos dimos cuenta que no era tan ventaja) de Televisa como respaldo corporativo. Dicho sea de paso, América junto con Panamericana habían luchado por más de treinta años por posicionarse en mercado nacional.
Con todo ésto en la pizarra, la cadena peruana decidió que su campaña, lanzada a mediados de 1993, apostaría a la misma estrategia de su cadena hermana en México, el Canal de las Estrellas (hoy Las Estrellas), que yo llamo "desfile de talentos" sobre fondo negro; pero, a diferencia de la campaña original, musicalizada con un pop cadencioso, también quisieron entrarle al concepto de "explosión latina", y crearon un clip de minuto y medio en el que visualmente veíamos a todas sus estrellas bailando y haciendo fonomímica de la canción interpretada por Jorge Pardo (que luego tuvo el peso de poner su voz a las sintonías de dos telenovelas de Panamericana), que realmente fue la estrella de la estrategia, a mi juicio, ya que el video, fuera de los efectos visuales, no dio más fuego. en todo caso, sí me encantó el logotipo 3D con ese mundo naranja girando y la tipografía blanca clásica que la marca había adoptado desde 1980, y que mantuvo hasta 2000, cuando Televisa abandonó el emprendimiento y se lo pasó a la familia Crousillat, que también debió dejarlo acusada de conexiones con el gobierno de facto de Alberto Fujimori. Cuando el Grupo el Comercio asumió el control mayoritario de la matriz de América, buscó desligarse gráficamente de la atmósfera noventera aunque sí hizo guiños interesantes a los ritmos latinos ("Somos parte de tu vida"). En la actualidad, la cadena es una de las de mayor prestigio y credibilidad en el Perú... ah, y sigue fuertemente ligada a Televisa, aunque ATV parece haberse convertido en su nueva afiliada local.
Una palabra adicional sobre la campaña de 1993: el eslogan que adoptó la cadena era el nombre de su cadena hermana en México, que al parecer fue una exigencia de Televisa, porque en Ecuador, GamaVisión (ahora GamaTV) también tuvo que adoptarlo pero conservando el jingle mexicano.
Panamericana (Siempre juntos, Panamericana y tú).
Si algo pudo preciarse Panamericana Televisión, nombre de la matriz y de la marca comercial, es que toda su vida fue eminentemente peruana, y ése fue el valor que buscaron explotar los hermanos Delgado Párker, los dueños mayoritarios, de cara a su audiencia, aunque igual el gobierno militar de 1969 a 1979 les terminó expropiando el 51% de sus acciones, como también le pasó a América. Cuando la democracia regresó en 1980 y se restituyeron los derechos del accionariado privado, Panamericana no cejó en su concepto de canal peruano (y de hecho buena parte de su programación era nacional) sino que lo reforzó más, acuñando el logotipo de la pantallita de proporción 4:3, en la que se leía PanTel, nombre corto con el que también se conoció al canal.
Con el lanzamiento en 1989 de una cadena panrregional llamada SUR, o Sistema Unido de Retransmisión (obviamente para competir contra la OTI), Panamericana decidió utilizar las elecciones al Congreso Constituyente Democrático de 1992 para lanzar una nueva identidad gráfica que aludía al hecho de transmitir vía satélite (un cono amarillo conteniendo a una esfera plateada y el eslogan "Mucho para ver" sucedido de "Televisión peruana para el mundo"), que tenía como su marca bandera a NubeLuz, como dije al inicio de esta entrada. Pero, el relanzamiento de ATV y Frecuencia Latina y la incursión de Televisa en América hizo que todo el mundo volteara la cara para ver cómo respondía la que, en ese entonces, lideraba el mercado televisivo nacional. Y la respuesta apareció también en 1993.
Panamericana tenía por un lado la explosión latina de Frecuencia, pero con sabor nacional, y por el otro lado tenía el "desfile de talentos" de América. ATV, en ese momento, parecía no ser su motivo de preocupación central (parece que para nadie, y se equivocaron). Entonces lanzó una campaña que, hay que decirlo, combinó lo mejor de sus dos competidoras directas: un clip grabado a lo largo de sitios ("landmarks") representativos del Perú, con la escena de cierre y fin puesta sobre los hombros del fallecido Humberto Martínez Morosini, el entonces presentador principal de su noticiero estelar, con el fondo de Machupicchu, Cusco. El resto fue esa canción con toques andinos y pop (creo que fue creación de Coco Tafur, el mismo compositor de toda la música de NubeLuz) cantada por sus mejores talentos (entre ellos, Mónica Delta, hoy una de las "anclas" de Latina y RPP Noticias), que, si bien no eran voces privilegiadas, lo que querían era hacernos partícipes de "un sentir que hoy nos une".
Impecable fotografía, producción ambiciosa, porque implicaba moverse por todo el Perú, canción realmente hermosa, que intentó ser emulada algunos años después con Mónica Delta (quien canta lindo en la vida real) supliendo a Martínez Morosini (que había sido contratado por América), pero que no fue superada ni por esa cadena ni por su competencia. Ah, los nostálgicos de NubeLuz hallarán a la "dalina grande", Almendra Gomelski, casi cerrando el video delante del lago Titicaca, Puno, si no estamos mal; y poco después del inicio, en la misma locación, podrán ver a la "dalina chiquita", la fallecida Mónica Santa María, quien por esa razón ya no figura en la versión de la campaña en 1994.
Los vaivenes políticos comenzaron a mellar a Panamericana con una disputa entre las familias Delgado y Schutz por el control de la cadena, cosa que pasó también con todas sus competidoras sin excepción. Incluso Antena 3 debió abandonar a Global para concentrarse mas bien en el mercado de la televisión de paga produciendo las señales del entonces Cable Mágico (hoy Movistar TV), desde que el Grupo Prisa había adquirido a Telefónica y a la misma Antena 3 (antes propiedad de Banesto). encima, la digitalización de las señales obligó a abandonar al PAS1 como satélite y pasar al PAS3, para terminar en el Intelsat 507.
Casi treinta años después de esa reingeniería en las marcas, ¿cuán fieles o lejanas son las personalidades que adoptaron conforme pasó el tiempo? ¿Mejoraron o no? Compara con la oferta existente y saca tus conclusiones. Coméntame aquí abajo, o a mis cuentas de Facebook o Twitter.
Una de las mejores ideas en las que pude estar
involucrado este 2019 ha sido la producción de un webcast (transmisión de un
contenido exclusivamente por Internet) al quellamamos, contraviniendo las normas
del branding, como Una buena historia para compartir, o BHC por el acrónimo
que le elegimos, y cuyo concepto es simple: narrar y difundir historias reales
e inspiradoras que nos devuelvan la fe en las buenas noticias.
Parece sencillo escribirlo, pero trece
episodios después sí que ha sido todo un reto, ya que no bastó el entusiasmo de
Francesco Navarrete y Daniella Peña, quienes pasaron a ser mi productor y
productora respectivamente, o el cuidado que le pusimos en la selección de
temas, el manejo de los contenidos y el desarrollo de una técnica complicada a
pesar de su simplicidad: el plano
secuencia, el arte de presentar una pieza audiovisual sin cortes de
edición, incluso trasladando la cámara, y encima –como decidimos complicarlo
con nuestros recursos mínimos—completamente en vivo.
Quienes digan que es como hacer radio, se
equivocan, no porque la radio sea más sencilla de desarrollar, sino porque son
dos lenguajes totalmente diferentes; además, la televisión tiene un componente
crítico que la radio no: la imagen. Pero, siendo justos, incluso la radio posee
como su principal reto estimular la imaginación de la audiencia para crear
imágenes mentales, así que tampoco es que el soporte de solo audio sea pan
comido. Mientras tanto, regresemos al asunto del plano secuencia.
Quien lea esto y no tenga mayor noción sobre
producción de contenidos audiovisuales, o peor aún no tenga noción de cómo
producir contenidos para difusión masiva, podría pensar que se trata de
televisión prehistórica, cuando no existían ni las cintas de una pulgada que
permitieran guardar las imágenes; pero, curiosamente, lo sencillo en las épocas
de los formatos digitales de registro, almacenamiento y distribución es prender
la cámara, hacer lo que se tiene que hacer, cortar, y juntar todo mediante
montaje, especialmente si los errores se han sucedido de manera prolija. Y si
hay defectos, existen los filtros en posproducción.
No es que tampoco gritar ¡acción! o ¡corte! o¡se imprime! sea fácil; lo que digo es
que de pronto, muchos productores están viendo en el montaje un recurso fácil
para realizar contenidos, y no lo es. Si no se plantea la pieza en tres actos
con sus respectivos puntos de inflexión, incluso cuando se trata de realidad no
inventada, entonces no se logrará ese mágico momento de jugar con la tensión de
la audiencia, técnica que heredamos de la Grecia Clásica, y que debe tener unos
3000 años de antigüedad cuando menos.
Lección 1: En vivo quiere
decir en vivo
En televisión en vivo con contenidos previstos,
como la que se hacía en Perú hasta mediados de la década de los 1960, no había
opción de corte. Probablemente algunos ajustes en sonido e iluminación, pero
básicamente poner todo en escena, para comenzar, requiere de tres
características clave: muy buena comunicación dentro de todo el equipo de
trabajo, que el talento a cámara (no solo el presentador) tenga los recursos
suficientes para salir del paso si algo se sale de control, y nunca por nunca
perder la conciencia de que ya no habrá vuelta atrás una vez transmitido el
primer segundo.
Lo primero se resolvió manejando una pauta que
establezca de qué se va a hablar, qué se va a mostrar y en qué momento va a
mostrarse. Parece que estuviera hablando de un guion pero estrictamente no lo
es. Sí, quienes creían que apenas la transmisión comenzaba, Nelson se ponía a
hablar cual lorito lo primero que le viniera a la cabeza, se equivocan; detrás
de cámara, mis productores me estaban marcando ’timing’ o fluidez, temas y
tiempo. Y el documento de trabajo era la pauta que yo escribía.
Lo segundo, aunque no lo crean, fue aplicar
‘casting’ o audiciones. Hay gente que sabe nos propuso temas y personajes pero
nunca fueron considerados en la temporada. La respuesta de por qué no los
incluímos es simple: las historias no estaban adecuadamente impulsadas o no
sonaban consistentes, por lo que era complicado entender cuál sería el gancho
mediante el que podíamos conseguir atrapar a la audiencia. ¿se puede corregir?
Sí, se puede, y más adelante les comentaré cómo.
El caso es que cuando comenzamos a trabajar con
otras personas en cámara, a las que llamamos “los protagonistas” (no “los
invitados” porque, básicamente, íbamos a meternos en sus espacios cotidianos
para transmitir), llegamos a tener sesiones de ensayo, e incluso ensayábamos
antes de salir en línea para estar seguros de que todo el mundo estaba
sincronizado.
Y lo tercero fue definitivamente un ejercicio
de concentración general –repito, no solo de los productores o mía—donde la
instrucción principal era olvídate que
hay una cámara, sigue conversando conmigo y la otra era si algo sale mal, no hay problema, lo
salvamos sobre la marcha. Pero lo que sí puedo decir es que cada webcast
era motivo de conversación semanal para que todo el mundo esté seguro de que
estaba hablando el mismo idioma. Claro que se escaparon detalles, como que la
cámara se movía mucho, o la señal wifi se caía y se comía pedazos de audio o
video, pero en líneas generales, el trabajo fue realmente bueno.
Lección 2: La historia es más importante que la tecnología
Cuando íbamos a transmitir a locaciones,
algunos protagonistas esperaban que apareciésemos con una enorme cámara, cables
por todo sitio, luces, micrófonos, y afuera un carro con enormes platos
lanzando la señal a algún satélite. Lamentamos desilusionarlos, pero todo se
hizo con un celular inteligente enganchado a una señal de internet inalámbrico,
y no hubo más carro que Homero, el escarabajo rojo que nos ha transportado por
la ciudad y alrededores.
Por supuesto que cuando eso llegó a oídos de la
competencia, comenzaron a decirnos que metamos tal equipo o este otro o este
otro, y la verdad es que todas las sugerencias han sido muy buenas, y eso
demuestra que el producto genera interés al punto que hasta tus competidores
quieren que mejore. Pero en esta primera temporada, Francesco y yo queríamos
retarnos a nosotros mismos a sacarle el jugo a las posibilidades que un aparato
tan pequeño como un celular nos permitiera, a hacer cosas que no demandaran
llevar más equipo, y que es el signo de esta era: la convergencia te permite
poner en público cualquier cosa hasta con un dispositivo espía: más que un reto
tecnológico, era un reto técnico.
Entonces, si la tecnología no era nuestro plato
fuerte, ¿dónde asentábamos ambos pies? En la historia, el relato, en el manejo
de los datos, en la lógica de los argumentos, y, por encima de todo, en la
veracidad de lo difundido. Y la prueba de ello es que cada webcast tiene una
versión multimedia, es decir, un contenido en el que la audiencia puede
reproducirlo otra vez y complementarlo con información adicional en texto,
audio y video existente en la red y en fuentes que no necesariamente pertenecen
o son controladas por nuestro producto. En otras palabras, investigación.
Como dije arriba sobre los datos, lo siguiente
era dosificarlos de tal manera que el interés vaya creciendo en la audiencia, y
aquí vino otro reto. Usualmente todo el mundo se está acostumbrando a que en
dos, excepcionalmente, cinco, minutos, se les cuente algo. En BHC, nos hemos
dado el empacho de tomarnos hasta 29 minutos con 30 segundos para hacerlo y sin
cortes (recuérdenlo), y la razón es bien simple: la narración se hacía tan
buena a la hora de ponerla en escena que básicamente la dejábamos fluir. Mucho
del mérito lo tienen los y las protagonistas, y no es que hayamos descubierto
la pólvora.
La talentosísima artista mexicana Verónica
Castro contó una vez que una entrevista con el finado Juan Gabriel programada
para dos horas (música incluída) se fue de largo por cinco debido a que el
invitado ameritaba extenderse. Lo chistoso es que no me inspiré tanto en la
“chaparrita”; mas bien, mi referente, como se lo he contado a muchas personas, es
la cubana Cristina Saralegui. Y de hecho, pensando en ella, hemos conversado
sobre la posibilidad de migrar a un formato con público en vivo, pero veremos
aún, ya que todo está sujeto a financiamiento.
Lección 3: La confianza en la propia historia
Otro reto de este primer paquete de webcasts
ocurrió a partir del episodio 8, cuando dejamos los monólogos e incorporamos la
participación de los y las protagonistas. En realidad, la idea de meter más
gente a cámara comenzó desde el episodio 3 cuando compartí la conducción y
tuvimos a nuestro primer protagonista; pero, diversos factores, entre ellos la
disponibilidad de la otra persona hicieron que lo pospusiésemos por cuatro
webcasts más.
¿Pero qué personas estarían dispuestas a
compartirnos sus historias? Durante la primera mitad de la segunda etapa, nos
dimos al trabajo de buscarlas y convencerlas de que su experiencia, a parte de
ser inspiradora, tenía que contarse a cámara no como una entrevista sino mas
bien como una conversación natural entre viejos conocidos. Lograrlo fue tan
complicado como ir construyendo confianza en el formato, en la manera cómo
íbamos a tratar los contenidos y en mí mismo.
Y en este sentido, los webcasts que funcionaron
mejor en términos de reacción positiva del público fueron los protagonizados por
mujeres. No hay mucha ciencia para explicar por qué: las mujeres valoran mejor
sus historias de vida que los varones, y cuando las cuentan, las actualizan de
tal manera que la audiencia conecta con una facilidad intstantánea. Bien por
esos webcasts. Queda como reto, si lanzamos una segunda temporada, alternar un
webcast con un protagonista y otro con una protagonista, como nos impusimos
inicialmente.
En la segunda mitad de la segunda etapa, la
cosa fue relativamente sencilla: la gente vio en video lo que estábamos
haciendo, confió en la calidad del formato y comenzaron a aparecer entre
quienes invitamos a aparecer en cámara y quienes pidieron aparecer en ella.
Ahora bien, ¿cuál es el poder de compartir una buena historia? Lo primero es
que revaloras tu vivencia no importa de qué tipo sea; segundo, la lección que
tu aprendiste es un aprendizaje que va a serle útil a alguien más; tercero,
contribuyes a cambiar la actitud de las personas virando a una visión más
positiva de la vida y de sí mismas. En resumen, construímos cultura de paz
usando un medio de comunicación masiva.
Lección 4: El planeta quiere conocerte
Sin duda que el acierto del formato fue cuando
incluímos a un o una protagonista en cámara en el sentido del impacto sobre la
gente que vio cada episodio. Y aquí viene lo mágico: no solo llegamos a
internautas en el ámbito de Sullana; logramos trascender a él y expandirnos tan
al norte como Canadá y los Estados Unidos, tan al ssur como Chile y Argentina,
tan alrededor como europa Occidental y hasta Japón. Doquiera que hubiese un
hispanohablante nativo o adoptado, el contenido funciona perfectamente igual.
Y, como procuramos que el estilo sea inactual, si lo reproduces ahora mismo,
está tan vigente como el día en que se transmitió.
Entonces, cuando alguien participa del proyecto
BHC debe considerar que no solo le está hablando a sus amigos que conoce cara a
cara o que conoce mediante Facebook, sino que está en condiciones de generar el
espíritu de comunidad con miles alrededor del mundo. La cosa es dar la cara.
Por eso, el eslogan del programa es “el planeta quiere conocerte”.
El reto en este sentido es ir saliendo de
Sullana y explorar otras localidades. Llegamos a hacer un webcast en Piura, y
nos quedaron otros tantos por lanzar; pero también aparecieron buenas historias
en Chulucanas, Ayabaca, Catacaos, Paita o Huancabamba. No hemos podido
cubrirlos por un tema logístico (se busca patrocinador, por si acaso), pero sí
nos encantaría llegar a ponerles en pantalla.
Otras actividades que se nos han ocurrido en
torno al formato, y desde ya las voy anunciando, son experiencias vivenciales
en vivo mediante las que te enseñemos a identificar tu buena historia y cómo
usar nuestra plataforma o tus propias plataformas para irlas compartiendo no
solo con tus patas o panas sino con todo el mundo. Así que si te interesa tener
la tuya propia allí donde estés, ingresa a https://facebook.com/BHCoficial y
nos dejas un mensajito, además que podrás ver todos los episodios en sus tres
versiones.
Y cierro este año con el remate del programa, y
que debería ser una suerte de mantra para 2020 y los años por venir: yo tengo
una buena historia para compartir… ¿Y tú? ¡El planeta quiere conocerte!
A lo largo de esta entrada podrás reproducir los webcasts con mejor
desempeño ante el público. No olvides dejarme tus comentarios en mi cuenta de
Facebook, Twitter, en mi canal de YouTube o aquí abajo.
Ángelo Azabache es un muchacho de 23 años de edad, natural de Sullana, quien se inició en el oficio de locutor y maestro de ceremonias apenas inició la adolescencia. Además de eventos en vivo, ha trabajado también para algunas estaciones de radio local y hasta para orquestas, como lo cuenta en este webcast:
Ampliemos brevemente el asunto de La Capilla. Se trata de un centro poblado mayormente rural, pero engarzado en el área metropolitana de Sullana, específicamente entre el centro poblado de Jíbito y el sector oeste de la ciudad de Sullana. En ese lugar, se construirá la llamada Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), con fondos del gobierno nacional ejecutados por la municipalidad local.
El caso es que la zona es agrícola, y muchos posesionarios sintieron que el proyecto amenazaba sus tierras; por éso uno de ellos, tío de Ángelo, le pidió ir a la zona e investigar. el muchacho produjo estos videos que aquí adjuntamos: La posible huaca de La Capilla:
El 26 de octubre de 1998, Perú y Ecuador firmaron un Acuerdo de Paz en Brasilia, Brasil,
que sigue vigente sin cambios hasta la actualidad. De hecho, yo siempre digo que es uno de los acuerdos de paz más exitosos del planeta. Tras ese acto, los países que auspiciaron el acuerdo
otorgaron fondos para mejorar los servicios de educación, salud, transporte y comercio. Hasta ahí nada de raro.
Lo que no figuraba en ninguno de los planes es, precisamente,
la buena historia para compartir de hoy. Al celebrarse el primer año de la firma del Acuerdo de Paz, hacia julio de 1999, Radio Nuevo Norte lanzó una ambiciosa actividad incluso para la época actual: una bicicleteada integrada por un pelotón de radiooyentes quienes pedalearían desde el centro de la ciudad de Sullana
hasta el centro de la ciudad de Macará, en la provincia de Loja, Ecuador.
20 años después, Radio Nuevo Norte vuelve a convocar a su audiencia
para realizar esta actividad llamada “Por las rutas de la integración”,
y hoy me reúno con su creador y productor, James Ojeda; además, con el presentador de deportes, Joe Navarro.
Una de las personas sobre las que siempre me agrada escribir es el artista plástico Dandy Vílmer Ruíz Estrada (Mallaritos, Perú, 4/03/1982) porque cada vez que lo asumo como tema, me sorprende con algo nuevo. Este egresado de la Escuela de Bellas Artes Ignacio Merino de Piura no le ha tenido miedo a la innovación, o parece haber ido perdiéndolo conforme va madurando.
A El Dandy lo conocí en 2008 mientras me involucraba en un proyecto de emprendimiento cultural con algunos grupos juveniles aquí, en Sullana. Su apertura de mente, su hambre por aprender, su conocimiento cultural por encima del promedio y un fuerte autoestima parecieron ser la combinación perfecta para su proceso de reinvención artística y personal.
Con un conocimiento básico en computación, aceptó mi reto para entender cómo funcionan los aplicativos de edición gráfica. Me decía que su problema constante era que no hallaba mercado para su arte basado en un surrealismo de alta y elegante sensualidad, uno de sus acentos artísticos que me parece su principal ventaja competitiva; entonces, se pasó varios días acá, sentado frente a mi computadora, intentando encontrar en el puntero y la pantalla lo que el lápiz, la regla y el pincel le permitían conseguir en un lienzo real. Lo fue consiguiendo gradualmente, e incluso fue usándose a sí mismo como modelo para experimentar una forma de seguir haciendo arte pero en otro soporte, las redes sociales, que comenzó a utilizarlas como herramienta de promoción.
Con el acceso a un celular inteligente, comenzó a utilizar los conocimientos aprendidos aquí para bajarse aplicativos de edición gráfica, y poco a poco fue incursionando en el video, que también comenzó a utilizar en su celular. Adquirió su laptop, y también comenzó a usarla en el mismo sentido. Y lo interesante es que no abandonó los soportes básicos: el papel, el lienzo y hasta los muros. Reactivó su blog durante un tiempo y fue forjando su propia marca artística y comercial, el Dandy, al que agregó un eslogan: "para el Perú y para el mundo".
Cuando parecía que ése sería el límite, El Dandy o Dandy, como lo llamo familiarmente, decidió llevar la descripción de sus obras del texto para ser leído al texto para ser hablado. Poco a poco fue introduciendo una voz a sus videos, la suya, y le agregó otro talento: la locución. En resumen, El Dandy no solo pinta o dibuja, edita sus propios materiales para difusión, los narra, y encima los instala en el ciberespacio para hacerles promoción. Y éso que no incluyo su afición por el atletismo, que le viene de la flexibilidad que le dio otro tipo de arte, la danza.
Y cuando creíamos que éso bastaba, en su video más reciente nos sorprende gratamente experimentando con una nueva faceta, la de presentador (del proceso de sus propios trabajos), que a mí me parece debería seguir explotando y proyectándose hacia un programa fijo que se distribuya por las plataformas de 'streaming' como YouTube (cosa que también estoy haciendo yo) con la finalidad de acceder al nuevo y desafiante mercado de la televisión en demanda, la era donde las grandes corporaciones están dando pasos seguros y rentables.
A más de una década de conocerlo, me da gusto apreciar toda esa evolución y que ésta se comparta con el mundo. Si mantiene esa línea, le auguro mucho éxito en su campo, y ojalá nos sorprenda con un nuevo proyecto, a lo mejor incursionando en la realidad aumentada, en la que también ha comenzado a mostrar interés hace varios años. Veremos qué nos depara el tiempo. Y, por cierto, me debe una "expocharla" para el show que estoy presentando.
La docente de Educación Inicial, Juana Alameda Correa, fue deportista, y al mismo tiempo sintió inclinación por el arte. Al unirse a su primera pareja, de pronto se vio inmersa en el llamado “círculo de la violencia”, del que escapó al dejarlo.
RECUERDA que si estás en Perú y eres víctima de violencia de género o conoces algún caso, debes llamar gratuitamente al número 100 desde tu teléfono fijo o celular (de cualquier operadora) las 24 horas del día. También ingresa al Chat 100 para más orientación. Si estás fuera de Perú, déjanos un mensaje en nuestras redes o aquí abajo en los comentarios para conseguirte una línea de ayuda.
el tema "Una mujer de carne y hueso" fue escrito por Bebu Silvetti. El tema "tu falta de querer" fue escrito por Mon Laferte y está licenciado por Universal Music Group. El tema "Salir corriendo" fue escrito por Juan Aguirre y Eva Amaral. El uso de estos temas no tiene fines comerciales sino educativos.
Aquí en Piura, la región desde donde transmitimos, las enfermedades y condiciones de salud relacionadas con los malos estilos de vida son altas. Ocupamos los primeros lugares en diabetes, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y hasta cáncer. Los especialistas en todo el mundo están de acuerdo en que se necesitan cuatro factores para vivir mejor: alimentarse saludablemente, descansar lo necesario, tener tu mente en paz y… hacer actividad física.
Me encuentro en el gimnasio Iron Fit, en el centro de la ciudad de Sullana, donde me reúno con los instructores Pier Sócola y Juan Carlos Otero, quienes además son socios de este emprendimiento. Pier tiene 23 años de edad y lleva seis años entrenando; estudia en CEGEL IPAE. Juan Carlos tiene 33 años y entrena desde los 18 años de edad, ha participado varias veces en concursos de fisicoculturismo y fitness; dice que la primera vez que se presentó solo ganó experiencia, para luego mantenerse en los tres primeros lugares hasta la última vez que compitió en 2015.
Pier y Juan Carlos se asociaron para lanzar un gimnasio bajo un enfoque puramente mercadotécnico. El primero ha asumido toda la parte gerencial; el segundo, toda la parte deportiva. El servicio más destacado del gimnasio es el entrenamiento funcional, que busca activar todo el cuerpo mediante la combinación simultánea de rutinas de potencia y resistencia. Adicionalmente, todo el personal que trabaja aquí se capacita y actualiza constantemente para mejorar el servicio. Mira el webcast a continuación:
Una corriente del proceso enseñanza-aprendizaje sostiene que éste no se encierra específicamente dentro del aula o en el hogar sino que trasciende a todos los espacios y a todos los momentos; ¿pero cuáles espacios y cuáles momentos? En este webcast nos reunimos con David Piedra, de Educatec Norte, quien nos explica todo éso y además nos habla sobre cómo está trabajando su organización, con base en la ciudad peruana de Sullana, al respecto; además, te invita a visitar su sitio web donde puedes hallar más recursos y hasta un aula virtual.
La investigación arqueológica en el valle del Chira todavía está en pañales. De hecho, solo tiene unos 70 años, y la mayor parte de estudios fueron iniciados por científicos extranjeros. Lo que han descubierto hasta ahora, a decir de los especialistas, es solo la punta del iceberg. Para ponerlo en perspectiva, la propia ciudad de Sullana está edificada sobre lo que parecieron ser adoratorios y cementerios que, en el peor de los casos, pudieran tener un milenio de antigüedad.
Una cosa está clara: necesitamos seguir investigando. En la medida en que sepamos quiénes fuimos, tendremos claro quiénes somos, y será sencillo pensar quiénes queremos ser.
Pero concentrémonos en quiénes fuimos. Muy poca gente sabe que Sullana tiene un espacio dedicado a la exhibición de su pasado. Sí, debería ser todo un museo, pero no es propiamente un museo como tal, aunque cumple las funciones de un museo. Todo un enredo. Y para entender mejor lo que les digo, estoy con Carmen Cruz Delgado, quien nos guiará por lo que llamamos el Museo de Sullana, cuyo nombre real es Luis Cruz Merino.
Nota: en este episodio hemos hablado de tallanes, vicús, moches, chimúes e incas. Si presionas en cada enlace, aprenderás más sobre esos pueblos. También hemos mencionado al Inca Garcilaso de la Vega, así que presiona en el enlace y sabrás más sobre él.
David Rivera, Jona Veintimilla y Jorge Veintimilla son bailarines de marinera y tondero desde muy niños. Los tres han bailado de manera individual o han integrado elencos de danzas, y han concursado incluso en el Mundial de Marinera (Trujillo, La Libertad), obteniendo altas ubicaciones. El caso de Alejandro Saavedra es interesante puesto que durante toda su vida se ha dedicado a la percusión, aunque también baila.
Tras actuar espontáneamente en una coreografía de solo varones, estos chicos acordaron formar el grupo Marinera Tondero Presentaciones al darse cuenta que no existía algo parecido en el mercado de Sullana. Ojo con este detalle porque demuestra que un emprendimiento siempre está acorde con el sentido de la oportunidad y la originalidad.
Antes de su primera presentación como elenco, ésta se reducía a un solo número de baile; pero ahora que lo son, pueden hacer más coreografías. Ojo a esta otra lección: en grupo se negocia mejor que en solitario. Todos consiguen contratos, todos negocian; ya existe un acuerdo interno sobre montos mínimos a recibir. Aquí tenemos otra lección: siempre se necesitan consensos mínimos. Al finalizar sus presentaciones dejan tarjetas donde se incluyen los números de cada uno y su fanpage; la gente los contacta, y cuando se inicia una negociación, todos están enterados de los términos. Otra lección: lealtad.
Lo que comenzó como presentaciones muy puntuales dentro de Sullana ahora se extiende a otras localidades al punto que parte de su negociación incluye los viáticos. Conozcamos más de su buena historia para compartir reproduciendo el siguiente video:
A continuación te compartimos las fichas personales de cada uno de los integrantes que manejamos en la producción de este formato:
Baila marinera desde los 6 años; o sea lleva 20 años bailando. En su familia todos bailan marinera, incluso su mamá.
Campeón en selectivo de adultos a nivel de Piura, campeón de campeones a nivel Piura. Este año quedó segundo en el selectivo de Cajamarca.
También baila tondero y danzas folklóricas.
Baila marinera y los solos de cajón en el grupo.
Se conoce con Jorge y Jona desde pequeños, pero él es el mayor del grupo.
Es contador público por la Universidad Católica Los ángeles de Chimbote desde 2018.
Ha trabajado como docente en Sullana, Marcavelica e Ignacio escudero, dando cursos de Arte y Educación para el Trabajo. Llegó a ser tutor en La Golondrina (Marcavelica) e Ignacio Escudero.
Cree que el éxito del grupo se debe a la originalidad, la experiencia, la elegancia en el vestuario y la calidad interpretativa en el escenario; dice que su zapateo se ve preciso y fuerte gracias al cajón.
Baila marinera, ha ganado concursos regionales, participado en selectivos y en el Mundial de Marinera que se lleva a cabo en Trujillo.
Coreógrafo de marinera; participa en los zapateos: le es más fácil coreografiar la marinera porque la baila hace 18 años.
El festejo lo baila hace 2 años, luego de integrar el elenco de baile de Diana Agurto en Piura. Como a veces tenía que sustituir a los chicos que no podían presentarse, tuvo que aprender a bailarlo.
También en ese elenco aprendió el zapateo. Él lo sugirió como idea al elenco de Sullana, el que le agregó la percusión y el concepto de la estampa solo con varones. El zapateo también puede hacerse mixto.
Estudia Ingeniería Civil en la Universidad de Piura y tiene su academia de marinera, Ritmo y Compás Norteño.