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lunes, 29 de abril de 2019

#NelsonEntrevista César Leigh Barreto

El reto de entrevistar a una persona que conoces es el mismo de entrevistar a una persona con la que te encuentras por primera vez: hallar el tema y la pregunta de arranque con la que conectes al entrevistado o la entrevistada con la audiencia. La entrevista es la herramienta básica de recojo de datos en el periodismo, que consiste en cuestionar a una fuente sobre un tema específico con la finalidad de conseguir información relevante para el público. Aquí radica su diferencia con cualquier otro tipo de conversación: lo que se dice no se queda en un círculo personal o íntimo sino que puede construir corrientes de opinión pública.

Entonces, no se trata de ver por dónde te lleva la conversación, en principio, sino en tener claro un temario y tratar de que esa conversación fluya a través de él. No es fácil, especialmente si tus habilidades sociales no son tu fuerte, pero por algún lado uno tiene que saberse entrenar y me parece que el mejor campo de preparación es saber mantener una conversación basada en preguntas y respuestas, y saber formular preguntas en base a esas respuestas.

La entrevista como formato puro es una oportunidad para que la audiencia pueda perfilar a una persona. Por éso es que algunos entrevistados y algunas entrevistadas se entrenan para reaccionar adecuadamente ante las preguntas del entrevistador o la entrevistadora, especialmente si es alguien demasiado agudo, incisivo, hábil en extraer información que no se la contarías a nadie. Y éso ha dado origen a un nuevo oficio dentro de la comunicación social, el media trainer o instructor para medios, que usualmente suele ser un o una periodista que se la pasa analizando cómo sus colegas cubren diferentes tipos de historia y ponen a su cliente ante varias situaciones-tipo indicándole cómo reaccionar si se le dice ésto o se le pregunta aquéllo. Aunque, como en el caso de César Leigh Barreto (lo pongo con apellidos completos para diferenciarlo de su padre quien, como él, es un conocido líder comunitario en Piura), no hay media training que valga porque suele ser una persona muy espontánea y franca, aunque también alguien con mucho que decir. Por cierto, César es también un gran media trainer.

En algún momento he sido media trainer también, aunque de manera más informal, pero confieso que sí me entusiasma la idea de trabajarlo de modo más metodológico y profesional.

De todos los formatos periodísticos, la entrevista es uno en los que más cómodo me siento, y en el que me siento más honesto con el público porque le doy la oportunidad de analizar lenguaje corporal, inflexiones de voz, manejo del tema, capacidad de concentración, etc. Y no hablo de mí solamente, también de la persona que esté entrevistando. Por supuesto que escribir me encanta también, pero al escribir puedes adoptar alguna careta según el género en el que te muevas. Cuando entrevistas, especialmente para radio o televisión, y más si se trata de radio o televisión en vivo, no necesariamente.

Lo que sí tengo claro es que mi estilo de entrevista consiste en plantear una pregunta directa, quizás con una breve introducción, y dejar que el entrevistado se revele a sí mismo. Claro que trato de mantener el formato de una conversación íntima, como para que suene natural y el entrevistado se suelte con más facilidad -ojo que revelarte ante alguien genera mucha tensión psicológica-, y de ese modo sacar más información.

Por supuesto que toda entrevista no se trata de reunirte con alguien, fijar un tema, y a lo que salga. Antes tienes que haber estudiado a la persona con la que vas a conversar y los temas de los que vas a conversar, de tal forma que las cosas vayan por una sola línea. Y si aparecen nuevas líneas de información en el proceso, saber cómo incorporarlas al producto final. Ya, con el tiempo, es posible que tengas la habilidad de perfilar a tu entrevistado o entrevistada con los primeros quince segundos de respuesta, pero éso requerirá muchísima práctica, especialmente desarrollar tus habilidades de observación. Sí, leer sobre Psicología Conductual ayuda mucho, lo prometo.

En el caso de César, preparar la entrevista no fue fácil en el aspecto de que es una persona harto conocida y tenía que hallarle algún ángulo novedoso (ya sabes, no es el tipo de persona a la que comiences cuestionándole a qué se dedica porque todo el mundo lo sabe), pero tampoco fue difícil porque nos conocemos de hace 30 años. Sin embargo, el reto siempre fue lograr que el producto final ofrezca información relevante no para César o para mí, sino para la audiencia. Y ésto es algo que siempre debes recordar cuando trabajes cualquier material de comunicación: primero está la audiencia, el público, la gente.

A continuación, la entrevista. Luego de verla, te ofrezco algunos consejos prácticos que pueden serte de utilidad.



Y aquí vamos con el segundo clip:



¿Te va gustando? Aquí viene el último clip:



Ahora sí, algunos consejos que pueden serte útiles si decides dedicarte a hacer entrevistas o si sueles entrevistar con frecuencia:

  1. Pregunta directo. No te enredes filosofando tu pregunta; lánzala, pero asegúrate de que esté bien articulada. Ejemplo: ¿Por qué crees que el vecindario no acogió tu idea? ¡Listo!
  2. Privilegia las preguntas abiertas sobre las cerradas. Un defecto en los grandes medios de comunicación es hacer preguntas cuya respuesta termina siendo un "sí" o un "no", y acaban siendo la razón del entrevistador (o del medio) antes que del entrevistado. Se supone que buscamos información, entonces las preguntas ideales para ello son las que comienzan con un "qué", "quién", "cómo", "cuándo", "dónde", "cuánto", y especialmente el "por qué" y "para qué".
  3. Usa las preguntas cerradas cuando necesites fijar un concepto. Si tu entrevista es amplia en tiempo, o si detectas que tu entrevistado divaga demasiado y no llega al punto, una pregunta de "sí" o "no" les ayudará para aterrizar. No abuses de las preguntas cerradas; como dije en el consejo anterior, terminan siendo editorializantes.
  4. Advierte a tu entrevistado sobre el temario y el tiempo. Ésto es básico. Antes de grabar o salir al aire, tienes que preentrevistarlo para ir definiendo qué información te será relevante. Es en ese momento cuando debes advertirle cuáles son los temas que has preferido destacar y cuánto tiempo tienes destinado para ello. No es mala educación decir algo como "hablaremos de ésto, ésto y ésto otro, y necesito respuestas cortas, como de 30 segundos". De ese modo, tanto tú como tu entrevistado podrán fluir mejor, o por lo menos irás con la conciencia tranquila que ya advertiste al entrevistado sobre la necesidad de ser o no ser sintético. ¿Pasarle el cuestionario? Puede ser válido si tu entrevista dura tres minutos o menos, aunque no es lo aconsejable.
  5. Trabaja con un productor. Es lo mejor. Así tú te concentras en el trabajo de entrevistar mientras tu compañero o compañera está vigilando que la luz esté bien, que el sonido salga perfecto, que no vueles del tiempo, que nadie interrumpa, etc. En mi caso, Marco Paulini me ayudó en esa tarea y lo hizo perfectamente.
  6. Maneja la entrevista. Aunque el media trainer le dirá al entrevistado que él lo haga, recuerda que quien pregunta eres tú y tu entrevistado es quien responde. Aprende a conducir a tu entrevistado a través del formato con mucho tacto, mucha educación, especialmente si se trata de alguien proclive a perder los papeles. Por nada del mundo termines convirtiendo la entrevista en una riña, aunque sí es válido que en algunos momentos seas firme o elegantemente irónico en tus preguntas cuando detectas que tu entrevistado está contando algo ilógico o probadamente falso. Tampoco dejes que el entrevistado te entreviste: si respondes, ya perdiste todo el control del formato.
  7. Por lo mismo, jamás faltes el respeto. Trata con mucha cortesía a tu entrevistado o entrevistada, incluso cuando te toque ser firme en algunas preguntas. Si tu entrevistado o entrevistada se exalta, que se exalte; tú no. Si tu entrevistado o entrevistada se vuelve altamente ofensivo contra ti o contra quien sea, despide la entrevista cortésmente y asunto arreglado. Esa actitud hablará mucho más de él o ella que cualquier pregunta previamente ensayada.
  8. Como siempre aconsejo, se tú mismo o misma. Explora tu estilo individual de hacer entrevistas y conviértelo en tu sello. Claro que ver o escuchar a otros buenos entrevistadores o entrevistadoras te puede ayudar como material de estudio, pero procura que cuando te toque el turno de entrevistar, se trate de ti, no una imitación de alguien más.
  9. Relájate y diviértete. Y para ésto necesitarás horas y horas de práctica. Incluso si la entrevista es complicada o delicada, aprende a fluir y éso permitirá que tu entrevistado fluya, incluso si él o ella terminan inculpándose al aire del peor crimen imaginado.


Como siempre, podemos ir conversando a continuación en los comentarios o a mi cuenta de Twitter, donde también puedes preguntarme por mis servicios como media trainer y content trainer.

martes, 24 de diciembre de 2019

Lecciones aprendidas compartiendo buenas historias



Una de las mejores ideas en las que pude estar involucrado este 2019 ha sido la producción de un webcast (transmisión de un contenido exclusivamente por Internet) al quellamamos, contraviniendo las normas del branding, como Una buena historia para compartir, o BHC por el acrónimo que le elegimos, y cuyo concepto es simple: narrar y difundir historias reales e inspiradoras que nos devuelvan la fe en las buenas noticias.


Parece sencillo escribirlo, pero trece episodios después sí que ha sido todo un reto, ya que no bastó el entusiasmo de Francesco Navarrete y Daniella Peña, quienes pasaron a ser mi productor y productora respectivamente, o el cuidado que le pusimos en la selección de temas, el manejo de los contenidos y el desarrollo de una técnica complicada a pesar de su simplicidad: el plano secuencia, el arte de presentar una pieza audiovisual sin cortes de edición, incluso trasladando la cámara, y encima –como decidimos complicarlo con nuestros recursos mínimos—completamente en vivo.


Quienes digan que es como hacer radio, se equivocan, no porque la radio sea más sencilla de desarrollar, sino porque son dos lenguajes totalmente diferentes; además, la televisión tiene un componente crítico que la radio no: la imagen. Pero, siendo justos, incluso la radio posee como su principal reto estimular la imaginación de la audiencia para crear imágenes mentales, así que tampoco es que el soporte de solo audio sea pan comido. Mientras tanto, regresemos al asunto del plano secuencia.


Quien lea esto y no tenga mayor noción sobre producción de contenidos audiovisuales, o peor aún no tenga noción de cómo producir contenidos para difusión masiva, podría pensar que se trata de televisión prehistórica, cuando no existían ni las cintas de una pulgada que permitieran guardar las imágenes; pero, curiosamente, lo sencillo en las épocas de los formatos digitales de registro, almacenamiento y distribución es prender la cámara, hacer lo que se tiene que hacer, cortar, y juntar todo mediante montaje, especialmente si los errores se han sucedido de manera prolija. Y si hay defectos, existen los filtros en posproducción.


No es que tampoco gritar ¡acción! o ¡corte! o¡se imprime! sea fácil; lo que digo es que de pronto, muchos productores están viendo en el montaje un recurso fácil para realizar contenidos, y no lo es. Si no se plantea la pieza en tres actos con sus respectivos puntos de inflexión, incluso cuando se trata de realidad no inventada, entonces no se logrará ese mágico momento de jugar con la tensión de la audiencia, técnica que heredamos de la Grecia Clásica, y que debe tener unos 3000 años de antigüedad cuando menos.




Lección 1: En vivo quiere decir en vivo
En televisión en vivo con contenidos previstos, como la que se hacía en Perú hasta mediados de la década de los 1960, no había opción de corte. Probablemente algunos ajustes en sonido e iluminación, pero básicamente poner todo en escena, para comenzar, requiere de tres características clave: muy buena comunicación dentro de todo el equipo de trabajo, que el talento a cámara (no solo el presentador) tenga los recursos suficientes para salir del paso si algo se sale de control, y nunca por nunca perder la conciencia de que ya no habrá vuelta atrás una vez transmitido el primer segundo.


Lo primero se resolvió manejando una pauta que establezca de qué se va a hablar, qué se va a mostrar y en qué momento va a mostrarse. Parece que estuviera hablando de un guion pero estrictamente no lo es. Sí, quienes creían que apenas la transmisión comenzaba, Nelson se ponía a hablar cual lorito lo primero que le viniera a la cabeza, se equivocan; detrás de cámara, mis productores me estaban marcando ’timing’ o fluidez, temas y tiempo. Y el documento de trabajo era la pauta que yo escribía.


Lo segundo, aunque no lo crean, fue aplicar ‘casting’ o audiciones. Hay gente que sabe nos propuso temas y personajes pero nunca fueron considerados en la temporada. La respuesta de por qué no los incluímos es simple: las historias no estaban adecuadamente impulsadas o no sonaban consistentes, por lo que era complicado entender cuál sería el gancho mediante el que podíamos conseguir atrapar a la audiencia. ¿se puede corregir? Sí, se puede, y más adelante les comentaré cómo.
El caso es que cuando comenzamos a trabajar con otras personas en cámara, a las que llamamos “los protagonistas” (no “los invitados” porque, básicamente, íbamos a meternos en sus espacios cotidianos para transmitir), llegamos a tener sesiones de ensayo, e incluso ensayábamos antes de salir en línea para estar seguros de que todo el mundo estaba sincronizado.


Y lo tercero fue definitivamente un ejercicio de concentración general –repito, no solo de los productores o mía—donde la instrucción principal era olvídate que hay una cámara, sigue conversando conmigo y la otra era si algo sale mal, no hay problema, lo salvamos sobre la marcha. Pero lo que sí puedo decir es que cada webcast era motivo de conversación semanal para que todo el mundo esté seguro de que estaba hablando el mismo idioma. Claro que se escaparon detalles, como que la cámara se movía mucho, o la señal wifi se caía y se comía pedazos de audio o video, pero en líneas generales, el trabajo fue realmente bueno.




Lección 2: La historia es más importante que la tecnología
Cuando íbamos a transmitir a locaciones, algunos protagonistas esperaban que apareciésemos con una enorme cámara, cables por todo sitio, luces, micrófonos, y afuera un carro con enormes platos lanzando la señal a algún satélite. Lamentamos desilusionarlos, pero todo se hizo con un celular inteligente enganchado a una señal de internet inalámbrico, y no hubo más carro que Homero, el escarabajo rojo que nos ha transportado por la ciudad y alrededores.


Por supuesto que cuando eso llegó a oídos de la competencia, comenzaron a decirnos que metamos tal equipo o este otro o este otro, y la verdad es que todas las sugerencias han sido muy buenas, y eso demuestra que el producto genera interés al punto que hasta tus competidores quieren que mejore. Pero en esta primera temporada, Francesco y yo queríamos retarnos a nosotros mismos a sacarle el jugo a las posibilidades que un aparato tan pequeño como un celular nos permitiera, a hacer cosas que no demandaran llevar más equipo, y que es el signo de esta era: la convergencia te permite poner en público cualquier cosa hasta con un dispositivo espía: más que un reto tecnológico, era un reto técnico.


Entonces, si la tecnología no era nuestro plato fuerte, ¿dónde asentábamos ambos pies? En la historia, el relato, en el manejo de los datos, en la lógica de los argumentos, y, por encima de todo, en la veracidad de lo difundido. Y la prueba de ello es que cada webcast tiene una versión multimedia, es decir, un contenido en el que la audiencia puede reproducirlo otra vez y complementarlo con información adicional en texto, audio y video existente en la red y en fuentes que no necesariamente pertenecen o son controladas por nuestro producto. En otras palabras, investigación.


Como dije arriba sobre los datos, lo siguiente era dosificarlos de tal manera que el interés vaya creciendo en la audiencia, y aquí vino otro reto. Usualmente todo el mundo se está acostumbrando a que en dos, excepcionalmente, cinco, minutos, se les cuente algo. En BHC, nos hemos dado el empacho de tomarnos hasta 29 minutos con 30 segundos para hacerlo y sin cortes (recuérdenlo), y la razón es bien simple: la narración se hacía tan buena a la hora de ponerla en escena que básicamente la dejábamos fluir. Mucho del mérito lo tienen los y las protagonistas, y no es que hayamos descubierto la pólvora.


La talentosísima artista mexicana Verónica Castro contó una vez que una entrevista con el finado Juan Gabriel programada para dos horas (música incluída) se fue de largo por cinco debido a que el invitado ameritaba extenderse. Lo chistoso es que no me inspiré tanto en la “chaparrita”; mas bien, mi referente, como se lo he contado a muchas personas, es la cubana Cristina Saralegui. Y de hecho, pensando en ella, hemos conversado sobre la posibilidad de migrar a un formato con público en vivo, pero veremos aún, ya que todo está sujeto a financiamiento.




Lección 3: La confianza en la propia historia
Otro reto de este primer paquete de webcasts ocurrió a partir del episodio 8, cuando dejamos los monólogos e incorporamos la participación de los y las protagonistas. En realidad, la idea de meter más gente a cámara comenzó desde el episodio 3 cuando compartí la conducción y tuvimos a nuestro primer protagonista; pero, diversos factores, entre ellos la disponibilidad de la otra persona hicieron que lo pospusiésemos por cuatro webcasts más.


¿Pero qué personas estarían dispuestas a compartirnos sus historias? Durante la primera mitad de la segunda etapa, nos dimos al trabajo de buscarlas y convencerlas de que su experiencia, a parte de ser inspiradora, tenía que contarse a cámara no como una entrevista sino mas bien como una conversación natural entre viejos conocidos. Lograrlo fue tan complicado como ir construyendo confianza en el formato, en la manera cómo íbamos a tratar los contenidos y en mí mismo.


Y en este sentido, los webcasts que funcionaron mejor en términos de reacción positiva del público fueron los protagonizados por mujeres. No hay mucha ciencia para explicar por qué: las mujeres valoran mejor sus historias de vida que los varones, y cuando las cuentan, las actualizan de tal manera que la audiencia conecta con una facilidad intstantánea. Bien por esos webcasts. Queda como reto, si lanzamos una segunda temporada, alternar un webcast con un protagonista y otro con una protagonista, como nos impusimos inicialmente.


En la segunda mitad de la segunda etapa, la cosa fue relativamente sencilla: la gente vio en video lo que estábamos haciendo, confió en la calidad del formato y comenzaron a aparecer entre quienes invitamos a aparecer en cámara y quienes pidieron aparecer en ella. Ahora bien, ¿cuál es el poder de compartir una buena historia? Lo primero es que revaloras tu vivencia no importa de qué tipo sea; segundo, la lección que tu aprendiste es un aprendizaje que va a serle útil a alguien más; tercero, contribuyes a cambiar la actitud de las personas virando a una visión más positiva de la vida y de sí mismas. En resumen, construímos cultura de paz usando un medio de comunicación masiva.




Lección 4: El planeta quiere conocerte
Sin duda que el acierto del formato fue cuando incluímos a un o una protagonista en cámara en el sentido del impacto sobre la gente que vio cada episodio. Y aquí viene lo mágico: no solo llegamos a internautas en el ámbito de Sullana; logramos trascender a él y expandirnos tan al norte como Canadá y los Estados Unidos, tan al ssur como Chile y Argentina, tan alrededor como europa Occidental y hasta Japón. Doquiera que hubiese un hispanohablante nativo o adoptado, el contenido funciona perfectamente igual. Y, como procuramos que el estilo sea inactual, si lo reproduces ahora mismo, está tan vigente como el día en que se transmitió.


Entonces, cuando alguien participa del proyecto BHC debe considerar que no solo le está hablando a sus amigos que conoce cara a cara o que conoce mediante Facebook, sino que está en condiciones de generar el espíritu de comunidad con miles alrededor del mundo. La cosa es dar la cara. Por eso, el eslogan del programa es “el planeta quiere conocerte”.


El reto en este sentido es ir saliendo de Sullana y explorar otras localidades. Llegamos a hacer un webcast en Piura, y nos quedaron otros tantos por lanzar; pero también aparecieron buenas historias en Chulucanas, Ayabaca, Catacaos, Paita o Huancabamba. No hemos podido cubrirlos por un tema logístico (se busca patrocinador, por si acaso), pero sí nos encantaría llegar a ponerles en pantalla.


Otras actividades que se nos han ocurrido en torno al formato, y desde ya las voy anunciando, son experiencias vivenciales en vivo mediante las que te enseñemos a identificar tu buena historia y cómo usar nuestra plataforma o tus propias plataformas para irlas compartiendo no solo con tus patas o panas sino con todo el mundo. Así que si te interesa tener la tuya propia allí donde estés, ingresa a https://facebook.com/BHCoficial y nos dejas un mensajito, además que podrás ver todos los episodios en sus tres versiones.


Y cierro este año con el remate del programa, y que debería ser una suerte de mantra para 2020 y los años por venir: yo tengo una buena historia para compartir… ¿Y tú? ¡El planeta quiere conocerte!




A lo largo de esta entrada podrás reproducir los webcasts con mejor desempeño ante el público. No olvides dejarme tus comentarios en mi cuenta de Facebook, Twitter, en mi canal de YouTube o aquí abajo.

lunes, 30 de septiembre de 2019

#unabuenahistoriaparacompartir #Marinera #Tondero Presentaciones... y Éxito

David Rivera, Jona Veintimilla y Jorge Veintimilla son bailarines de marinera y tondero desde muy niños. Los tres han bailado de manera individual o han integrado elencos de danzas, y han concursado incluso en el Mundial de Marinera (Trujillo, La Libertad), obteniendo altas ubicaciones. El caso de Alejandro Saavedra es interesante puesto que durante toda su vida se ha dedicado a la percusión, aunque también baila.


Tras actuar espontáneamente en una coreografía de solo varones, estos chicos acordaron formar el grupo Marinera Tondero Presentaciones al darse cuenta que no existía algo parecido en el mercado de Sullana. Ojo con este detalle porque demuestra que un emprendimiento siempre está acorde con el sentido de la oportunidad y la originalidad.


Antes de su primera presentación como elenco, ésta se reducía a un solo número de baile; pero ahora que lo son, pueden hacer más coreografías. Ojo a esta otra lección: en grupo se negocia mejor que en solitario. Todos consiguen contratos, todos negocian; ya existe un acuerdo interno sobre montos mínimos a recibir. Aquí tenemos otra lección: siempre se necesitan consensos mínimos. Al finalizar sus presentaciones dejan tarjetas donde se incluyen los números de cada uno y su fanpage; la gente los contacta, y cuando se inicia una negociación, todos están enterados de los términos. Otra lección: lealtad.


Lo que comenzó como presentaciones muy puntuales dentro de Sullana ahora se extiende a otras localidades al punto que parte de su negociación incluye los viáticos. Conozcamos más de su buena historia para compartir reproduciendo el siguiente video:



A continuación te compartimos las fichas personales de cada uno de los integrantes que manejamos en la producción de este formato:


David Rivera Córdova

  • Baila marinera desde los 6 años; o sea lleva 20 años bailando.  En su familia todos bailan marinera, incluso su mamá.
  • Campeón en selectivo de adultos a nivel de Piura, campeón de campeones a nivel Piura. Este año quedó segundo en el selectivo de Cajamarca.
  • También baila tondero y danzas folklóricas.
  • Baila marinera y los solos de cajón en el grupo.
  • Se conoce con Jorge y Jona desde pequeños, pero él es el mayor del grupo.
  • Es contador público por la Universidad Católica Los ángeles de Chimbote desde 2018.
  • Ha trabajado como docente en Sullana, Marcavelica e Ignacio escudero, dando cursos de Arte y Educación para el Trabajo. Llegó a ser tutor en La Golondrina (Marcavelica) e Ignacio Escudero.
  • Cree que el éxito del grupo se debe a la originalidad, la experiencia, la elegancia en el vestuario y la calidad interpretativa en el escenario; dice que su zapateo se ve preciso y fuerte gracias al cajón.
  • Yo ya lo había entrevistado en 2012 en el programa radial Agua Fresca, cuyo episodio podrás ubicar aquí. 



Alejandro Saavedra Farro

  • Es cajonero, acompaña en las introducciones, zapateos individuales y zapateo de chalanes.
  • Toca cajón desde los 7 años de edad; pero también toca batería, timbal, bongó, y guitarra. Sin embargo, disfruta más cuando hace percusión.
  • Tocaba en el elenco de su colegio, el San José Obrero, y también ha tocado en grupos criollos.
  • Se integró al elenco porque conocía a Jorge y a David; se presentó a la convocatoria que hicieron, y fue seleccionado.
  • También baila danza típica de la sierra peruana y boliviana, la selva peruana, lo mismo que salsa y música urbana.
  • Aunque da clases, no tiene aún una academia.
  • Estudia Agroindustria  en el Senati Sullana.



Jona Veintimilla  Correa

  • Baila marinera, ha ganado concursos regionales, participado en selectivos y en el Mundial de Marinera que se lleva a cabo en Trujillo.
  • Coreógrafo de marinera; participa en los zapateos: le es más fácil coreografiar la marinera porque la baila hace 18 años.
  • El festejo lo baila hace 2 años, luego de integrar el elenco de baile de Diana Agurto en Piura. Como a veces tenía que sustituir a los chicos que no podían presentarse, tuvo que aprender a bailarlo. 
  • También en ese elenco aprendió el zapateo. Él lo sugirió como idea al elenco de Sullana, el que le agregó la percusión y el concepto de la estampa solo con varones. El zapateo también puede hacerse mixto.
  • Estudia Ingeniería Civil en la Universidad de Piura y tiene su academia de marinera, Ritmo y Compás Norteño.



Jorge Veintimilla Correa

  • Baila marinera y tondero desde los 5 años, y festejo desde aproximadamente los 7. También ha concursado.
  • Integró el ballet Zelmy Rey y el de Diana Agurto, además el grupo Kallpa Tusuy.
  • Se conoce hace varios años con David, y a Alejandro lo conoce de la academia preuniversitaria, donde le contó que toca varios instrumentos.
  • Parte de la inspiración para el concepto del grupo la halló en  Linaje Criollo, de Lima.
  • Es más sencillo negociar un contrato individual que colectivo. Pero ha aprendido técnicas de negociación especialmente cuando le quieren regatear.
  • Estudia Psicología en la Universidad César Vallejo de Piura.
  • Hincha del Alianza Atlético de Sullana, y miembro de la barra.



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jueves, 1 de abril de 2021

Produciendo contenidos

Si estás pensando comunicar algo, deberías considerar estos pasos

 

En 2012 me invitaron a dar un cursillo sobre producción de contenidos en un colegio de Tambogrande, Piura, ya que se les presentó la oportunidad de lanzar un programa de televisión de cobertura local. El problema que hallé es que el proyecto… carecía de un proyecto, y aún, de una metodología que asegurara un impacto positivo.

 

Aunque se trabajen contenidos no-comerciales, no tiene sentido estructurarlos alejados de las necesidades de la gente;; por ello, debe ser importante saber apreciar las dos perspectivas –la del emisor y la del receptor- para que sean exitosos.

 


Planificando nuestro producto

Cuando se planifican contenidos destinados al público, se deben conciliar dos puntos de vista: lo que la entidad emisora quiere decir, y lo que el público quiere recibir. Lo primero implica un trabajo de diseño de nuestro producto. Debemos imaginar cómo nos gustaría que luciera y sea reconocido, ya que no tiene sentido crear algo para mantenerlo oculto, sino para que se muestre y genere un punto de vista en las personas que lo reciben.

 

El diseño implica considerar criterios de calidad, es decir, cuáles serán los aspectos que harán nuestro producto original, funcional y estético.

  • La originalidad implica la novedad con que se lo presente, incluso si combinamos elementos conocidos. Es lo que lo hace único.
  • La funcionalidad es la lógica permitiendo que pueda ser comprensible y útil para la vida de la gente.
  • La estética son todos los aspectos que lo hacen agradable a los sentidos.

 

Estos tres componentes deben trabajarse de forma combinada. Mientras más específicos sean los detalles de este diseño, mejor será la manera en que se pueda manejar, adaptar y presentar al público. Pero, ¿todas las personas están llamadas a recibir nuestro producto?

 


Estudiando el mercado

La primera pregunta que se debe hacer cuando se planifica un producto para el gran público, es qué segmento de aquél es el adecuado para recibir lo que hemos creado. Si la respuesta es “para todo el mundo”, demuestra inexperiencia y desconocimiento de la audiencia a la que nos estamos dirigiendo; por lo tanto, será un producto que termine gustando a nadie.

 

Aunque lo ideal es crear productos que puedan llegar a la mayor cantidad de gente posible, lo cierto es que habrá un segmento de él que lo aceptará mejor, lo hará suyo, y hasta invertirá (tiempo, dinero, esfuerzo, etc.) en él. Por eso es importante realizar un estudio de mercados, es decir, una investigación que nos permita conocer en detalle las características de las personas que potencialmente podrían recibir nuestro producto, de tal modo que identifiquemos cuál porción o segmento de esas personas lo aceptará mejor y bajo cuáles condiciones.

 

La mejor sugerencia en este punto es comenzar especializándose en un segmento de mercado concreto, con el que se cultive una relación cordial y duradera. Si el estudio demuestra que otros segmentos pudieran estar interesados en nuestro producto, se les puede ir incorporando progresivamente, pero respetando sus particularidades. Incluso, se podrían crear productos apropiados a los intereses de ese otro segmento.

 

Los estudios de mercado son mutables, es decir, que conforme cambien los intereses de la gente, pueden darnos nuevos resultados. Esto depende mucho de la idiosincracia del público, el espacio y el tiempo que ocupan y la coyuntura existente. Por eso, es recomendable que se renueven tan pronto se detecten cambios en estas variables dentro del segmento objetivo con el que usualmente estamos trabajando un producto.

 


Conciliando perspectivas

La clave para un producto exitoso es la originalidad del formato, el estilo y los contenidos combinado con la satisfacción de las inquietudes reales que tiene el público. Es, entonces, cuando se debe definir el objetivo: la meta que queremos alcanzar al lanzar o mantener un producto determinado.

 

Este objetivo debe ser verificable tanto en el aspecto cuantitativo como cualitativo, y debe estar en revisión constante, para ver si es realista o necesita adecuarse. La investigación constante del mercado nos permitirá ir realizando los ajustes o cambios que sean necesarios para que este binomio se mantenga fortalecido.

 

Si alguno de estos procedimientos se realiza sin la rigurosidad correspondiente, o simplemente se pasan por alto, no se puede garantizar que el esfuerzo de producción sea exitoso. Entonces, no se trata de tener y desarrollar la idea, sino de dar los pasos necesarios para saber si tendrá impacto. Este primer esfuerzo ahorrará muchos dolores de cabeza.

 

© 2012 Asociación Civil Factor Tierra. Todos los derechos reservados. Las fotografías presentadas en esta entrada son una mía, otra de Franco Alburqueque y otra tomada de un video de Facebook. El modelo de la primera foto es Carlos Talledo. Conversa conmigo en mis cuentas de Twitter y Facebook.

viernes, 11 de diciembre de 2015

El amigo mataburros

Con toda la humildad del mundo

Está comprobado que si quieres aprender a escribir bien, tienes que aprender a leer bien. Esto quiere decir que comprendas lo más posible aquello que transmite quien escribe más allá de lo que enuncia.

Y es que siempre que comunicamos nos movemos a dos niveles: lo que decimos, que se conoce como el mensaje, y lo que en realidad queremos decir pero no es evidente al primer vistazo, que se conoce como metamensaje (meta es una palabra griega que significa ‘más allá’).

Entonces, cuando redactas una oración enuncias o manifiestas un mensaje, y transmites (también ‘trasciendes’) o cargas cada palabra con un significado especial que va directo a la mente de quien te lee.

Ahora bien, una cosa es enunciar y transmitir sin control alguno, y otra cosa es cuidar cada uno de esos dos planos. Y para ello, tienes que dominar la unidad básica de la comunicación, por lo menos en nuestro idioma: la palabra.

El dominio de las palabras implica conocerlas en su estructura formal (la ortografía y la gramática) y también en su estructura profunda (lo que significan y con qué otras palabras están emparentadas).

La fuente por excelencia para conocer y dominar las palabras en sus dos planos es (redoble… ratatatatatatattatatan) ¡el diccionario de significados! También conocido como diccionario a secas o amigo mataburros en círculos ‘más íntimos. Por cierto, ¿por qué se ensañan con el burro como un ser falto de inteligencia, cuando al menos los burros piuranos son lo máximo en memoria y resistencia? Bueno… sigamos.

Todas las palabras de nuestro idioma, y las que vamos adoptando de otros muy a nuestro pesar, están contenidas en el diccionario. Solo hay que saber buscar.

La técnica es simple: cuando leas, ten lápiz y papel a la mano, apunta esas palabras que te suenen raras o generen dudas, y ve al diccionario a buscarlas.

Si aún conservas los diccionarios en formato impreso, éstos se organizan alfabéticamente: A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y y Z. según la Real Academia de la Lengua Española, el órgano supremo que cuida (¿?) y promueve nuestro idioma, esas son todas las letras de nuestro alfabeto.

Hay gente que sigue incluyendo a la CH y la LL como parte de él, pero la verdad es que la Academia las considera solo como sonidos combinados hace más de tres décadas. De hecho, si hubiera que incorporar letras combinadas, tendríamos que meter a la SH o la TS o la TL, ampliamente usadas en el quechua (como en “shingar”) o el inglés (como en “Wáshington”), el japonés (como en “tsunami”) o el náhuatl (como en “Popocatépetl”), cuyas voces hemos ido incorporando en nuestro idioma, e incluso en otros idiomas.

Entonces, los diccionarios se organizan en base a esas letras, y luego en base a combinaciones que siguen el mismo orden. Por ejemplo, para la A, tenemos AA, AB, AC, AD, AE, y así sucesivamente. Y ese es otro truco para buscar con rapidez en los diccionarios impresos.

Aquí va un ejercicio: el adjetivo”activo/activa”. Sé que la primera letra es A, y su combinación básica es AC; entonces, abro el diccionario, ubico la A, y de inmediato me fijo en la combinación AC, que va después de la Aa y la AB. Una vez que halle el paquete AC, busco AcT, y “activo” no tardará en aparecer.

Para quienes suelen leer, este método puede parecerles aburrido y anticuado; sin embargo, todavía hay muchas personas que ignoran esta lógica, y aquí estamos para intercambiar aprendizajes. En todo caso, si estás enseñando a leer a alguien, este método lógico puede salvar vidas. Tal como lo lees.

Pero, claro, ahora y gracias a la Internet, podemos ingresar a cualquier diccionario en línea, escribir (¡correctamente!) la palabra y listo. Pero, todavía no hemos completado nuestra tarea. A propósito, yo siempre recomiendo consultar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española, que constantemente está actualizándose,. Además la academia tiene una cuenta en Twitter donde mandas tus dudas y en término de 12 horas como máximo te responden. Por lo menos a mí sí me funcionó.

Entonces, sea en impreso o sea en línea, tenemos nuestra palabra o voz. Nota que primero aparece toda resaltada y tal como debe escribirse, lo que nos permite conocerla en su nivel formal. A continuación, aparece su significado o definición (lo que es), que nos permite conocer su nivel más profundo.

Al costado de la palabra se acostumbra poner indicaciones respecto a su categoría (sustantivo, pronombre, adjetivo, adverbio…), su género (masculino, femenino o neutro), y, en algunos casos, el vocablo del que procede (que en el español casi todo viene del latín). Toda esa información es útil, especialmente cuando nos lanzamos a la práctica de redactar oraciones. A veces, también figuran indicaciones sobre la versatilidad de cada palabra .

Ya en la definición o significado, puede suceder que encontremos una o varias acepciones. Una acepción es la forma exacta cómo se define una palabra; pero hay palabras que pueden tener diferentes significados o acepciones (ejemplo: letra), sobre las que la Academia se ha tomado el trabajo de jerarquizar en función del uso general y la precisión del significado, ya sea connotativo (es lo que es) o figurado.

Y este detalle ha de tomarse muy en cuenta porque cuando escribimos también transmitimos una intención abierta u oculta. Y ello influye en las palabras que seleccionamos: si nuestra intención es avierta, tendemos a usar las acepciones connotativas o exactas de las palabras; si nuestra intención es oculta, tendemos a usar las acepciones figuradas.

Ojo que tener una intención oculta no significa que persigamos un fin negativo. si te encanta la poesía, notarás que está repleta de acepciones figuradas, especialmente en las metáforas. Sí, hasta para entender literatura en verso necesitas un diccionario.

Entonces, si tienes mucho o poco dinero, y lo quieres invertir en alimentar tu biblioteca, mi consejo es que tu primer libro sea un diccionario de significados. Y si confías en la Internet, pon en tus Favoritos, el sitio web de un buen diccionario en línea.

Como siempre, podemos seguir intercambiando inquietudes en mis cuentas de Facebook o Twitter.

 

sábado, 25 de abril de 2020

Efecto #coronavirus o cómo evolucionará el conocimiento

Mi generación fue marcada por una serie de televisión durante su infancia: un joven hablaba fluídamente con su auto, y éste se conducía solo.

¿¿Muy futurista para tu gusto? Aquí mi pronóstico de cómo evolucionará la ciencia de todos los días:


Producción tecnoprimaria
La crisis puso de relevancia que la gente necesita comer y estar sana. Fin de la discusión. Por lo tanto, muchas inversiones van a orientarse a este sector; pero lo que un inversionista va a buscar es un agricultor con mentalidad empresarial, no de peón, con quien pueda hablar en términos de rendimiento y rentabilidad (el inversionista sabe de dinero, no de ciclos vegetativos) y cómo la tecnología puede verificar que tal inversión sea correcta en cada eslabón de la cadena productiva (que se hará mucho más corta) hasta llegar al usuario final.



Los intermediarios definitivamente van a desaparecer en este esquema, lo mismo que la vieja agricultura que mira al gobierno como cliente. Quienes no vean este modelo eficiente, perderán sus tierras por no advertir o respetar los contratos que van a firmar para concretar estas alianzas. ¿Quiénes triunfarán? Los agricultores que opten por el modelo yo siembro – yo cosecho – yo vendo.

Generación del conocimiento integral
Los y las docentes como les conocemos en la actualidad dejarán de hacer clases de 45 minutos con una pizarra y un libro de texto uniforme. Sobre lineamientos de la autoridad educativa pertinente, los y las docentes activarán su propia cadena de valor incorporando la investigación académica, cuyos hallazgos sean parte de sesiones mayormente transmitidas mediante las tecnologías de información y comunicación (con infinidad de recursos de consulta y evaluación en la nube), y donde el concepto de escuela ya no se encierre en una institución concreta sino en un mentor de conocimientos y actitudes (un coach, si quieren verlo de esa manera), quien agrupará a un número de discípulos y discípulas que será tan grande y tan diverso como didáctica, entretenida y fundamentada sea cada sesión.


Sí, es un retorno a las antiguas escuelas griegas pero con el aporte del entorno virtual. Será una metaeducación a la carta, en la que cada persona realmente aprenda lo que le fascina o apasiona. Y, bueno, si eres un papi o una mami que aún no supera la calificación del 0 al 20, malas noticias: lo sostenidamente cualitativo será el criterio de evaluación en vvez de lo temporalmente cuantittativo. Éste será un campo interesante para desarrollar.


Administración del conocimiento sincrodiacrónico 
Siempre me pregunté a dónde vamos a evolucionar los y las periodistas, y por largo tiempo creí que era junto a los  y las docentes. En realidad, sí, pero con quienes vamos a tener más parentesco profesional serán los historiadores, los sociólogos, antropólogos, y en fin con quienes documentamos y podemos explicar por qué las cosas pasan como pasan y por qué las personas reaccionan a ellas como suelen reaccionar.


Si algo nos ha demostrado la Historia es que la humanidad es predecible en su conducta, y eso la convierte en una ciencia base. Entonces, nuestra chamba será aprender a combinar el entendimiento de lo inmediato y simultáneo conectándolo en tiempo real con la interpretación que nos da la perspectiva de los eventos previos.


En tanto exista una relación causa-efecto, tendremos material de sobra para analizar y ponerlo a disposición de todo el mundo para que entienda por qué las cosas están surgiendo de esta u otra manera, y qué decisiones deben tomar para afrontarlas; y, bueno, a eso se incorpora cierta labor predocente que consistirá en decirle a las personas en general qué es un hecho, qué es una opinión y que es una mentira del tamaño de Júpiter.


Desarrollo de la informática para la vida diaria
No, no veo a la internet de las cosas en este escenario, sino mas bien un nivel de relación con los objetos y las personas que ya era mostrado en pantalla mediante esa icónica teleserie de hace tres décadas, “El auto fantástico”. Así que si creías que Michael Knight tenía esquizofrenia por hablar con su reloj de pulsera, y que era una alucinación psicodélica el hecho que KITT podía razonar sus decisiones, piénsalo otra vez.


La inteligencia artificial está aquí hace cuatro décadas, pero ha adquirido mayor impulso hace dos. Entonces, la informática ya no solo nos sorprenderá con vistosas interfaces para nuestras computadoras sino que nos permitirán ahorrar tiempo haciendo que las cosas sean realmente asistentes domésticos o de oficina, mientras la mente humana se concentra en elaborar todo el marco situacional para tomar decisiones, y esta innovación va a ser transversal a todo. ¿La buena noticia? Si se prepara como es debido, el ser humano seguirá diciéndole a la tecnología qué debe hacer, no al revés (como pasa ahora).


Consultoría personalizada de estilos de vida saludable
¿Personal médico y de enfermería en envidiable estado físico y entrenadores personales interpretando una TAC? Sí, será el futuro a mediano plazo. Ambos campos del conocimiento descubrirán que ambos buscan salvar vidas y además fomentar la vanidad humana (bien llevada, es positiva), así que van a darse la mano ahora más que nunca.


¿Quiénes facilitarán la fusión? Pues las carreras médicas pero que no pueden firmar como médico: psicólogos, fisioterapeutas, obstetras y demás relacionados. Las ciencias de la salud y las ciencias del deporte van a ser parte de una evolución interesante: las ciencias EVS (estilos de vida saludable). Sí, los médicos decretarán mi eutanasia involuntaria, pero un año después de entrenar en un gimnasio los convertirá en mis chocheras… y me darán la razón.


Promoción y desarrollo de la creatividad
No importa qué arte hagas, no importa cuál sea tu público objetivo, no importa si lo consideran cultural o contracultural (si es anticultural, no entra), no importa si se ve en directo o en virtual. En tanto exprese el alma y el sentimiento del ser humano en una forma novedosa, original y estética, se va a ubicar dentro de este grupo cuya utilidad también será transversal –bueno, todas son transversales—y que además hará una labor de complementación docente, puesto que no bastará con apreciar y listo sino con aprender a apreciar, pero descubrir cómo una cosa puede conectarse con la otra, no solo a nivel de formato sino incluso a nivel de nacionalidad o patrón cultural.


Las fusiones culturales de todo tipo, desde la música hasta la gastronomía, solo han sido el inicio; lo que viene será realmente integral, agradable y fascinante. Imposible aburrirse, especialmente si hablamos de campo audiovisual… o debo decir: audiovisual-interactivo. En efecto, la tecnología va a ser un gran catalizador de este proceso.
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Gerencia de personas, recursos y territorios
Quienes se quejan de que su clase política parece ser más ignorante que nunca, déjenme decirles que la crisis del coronavirus les ha dado la razón. Sí es necesario profesionalizar la política, o mejor dicho la toma de decisiones. Y bajo la premisa de que toda persona tiene derecho a ser elegida (eso no va a desaparecer), lo que sí será ética y moralmente imprescindible es que conozca al detalle dónde está parada, qué tiene a disposición y con cuánta gente cuenta.


Y quien hará el trabajo de mentoría, coaching, docencia, o como quieran llamarla serán los abogados, especialmente los abogados que tienen nociones sólidas de ciencias políticas, pero tranquilos amigos y amigas del Derecho porque todos y todas tienen una oportunidad in-cre-í-ble en el nuevo orden mundial. Para comenzar, tendrán que enseñarles a los tomadores de decisiones cuál es el sentido de los criterios de esta nueva era y ccómo construir propuestas de gestión pública (ya no de gobierno) que sean convincentes para los socios comunitarios o ciudadanos (antiguamente conocidos como electores) para que opten por la más apropiada para el espacio en el que viven y trabajan.


Las leyes o normas tendrán que evolucionar para promover el cambio automático cuando se pruebe corrupción, incapacidad o actitudes totalitarias. De hecho, los periodos de gestión se reducirán a dos años cuando más con opción a reelegirse limitadamente. La separación de poderes continuará pero la participación de los socios comunitarios no tendrá que filtrarse por un legislador (solo se dedicará a diseñar leyes) ni esperar una convocatoria a elecciones: un click y su decisión pesará tanto o más que la de un ttomador de decisión. Adiós a la democracia representativa, bienvenida la democracia interactiva. Ah, conocimientos PRER en este punto serán necesarísimos.


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miércoles, 22 de enero de 2020

1992 a 1993: Las cadenas peruanas de televisión se reinventan

Las transmisiones vía satélite para las cadenas peruanas de televisión supusieron un mundo de oportunidades en dos frentes: el doméstico y el internacional. En el primer ámbito, implicaba un aumento de la penetración de mercados, que estaba limitada por una red pública de microondas que solo satisfacía a las grandes ciudades, pero que era insuficiente para más poblaciones en crecimiento; lo segundo, porque los ejecutivos entendieron que la gran revolución  de los negocios de radiodifusión iba a ser la televisión de paga (también llamada televisión por cable) y que no solo iba a funcionar en mercado nacional sino que debido a la huella o haz de la señal satelital, iba a cubrir una buena porción del continente.

La primera gran medida de las cadenas, que ya estaban subiendo sus señales al entonces famoso PanAmSat 1 (PAS1), entre 1989 y 1990, fue agregarle la palabra "satélite"
a sus marcas, aunque no me queda claro si para impresionar a los anunciantes (de primera mano, me parece lo más plausible), la audiencia (que seguía recibiendo la señal abierta mediante las antenas en los techos de las casas o las que venían acopladas al televisor) o a ambas; pero entre 1992 a 1994 se produjo una especie de reingeniería impulsada más por el afán de internacionalizar marcas y talentos (de hecho, una de las cadenas comenzó a ponerle "Internacional" como apellido a todos sus programas).

Ahora que estamos en una inflexión en el negocio de la televisión con dos ofertas diversificadas muy interesantes, como la digital terrestre (TDT), que ha comenzado a ser la norma de la señal abierta en toda Latinoamérica (en Perú, el llamado apagón análogo debe producirse en 2021), y la en demanda, que no comenzó con la aparición de YouTube o Netflix necesariamente, sino que fue introduciéndose poco a poco por las cadenas que comenzaron a ofrecer contenido multimedia de limitada duración, mediante sus sitios web a partir de 1998, lo que produjo otra gran competencia sobre si tenías que descargarte RealPlayer, Windows Media Player, Quicktime o los tres, pienso que vale la pena dar una mirada hacia atrás para entender qué prometía ser la televisión peruana y cuánta de esa visión se corresponde con la que ahora ofrece a anunciantes y audiencia.

Aunque la internacionalización de contenidos había comenzado en 1990, posiblemente presionados por la influencia de los conglomerados de comunicaciones en México, Brasil, Venezuela o Argentina, el arranque real se dio en 1992. Para entonces, ya habían marcas peruanas famosas, como NubeLuz, que comenzaban a conquistar mercados internacionales pero no había una marca corporativa de respaldo Garantizando una mayor oferta, como siempre ha sucedido con las entonces Tres Grandes de la televisión estadounidense en inglés (ABC, CBS y NBC, mientras que en español entonces Univisión pesaba más que una naciente Telemundo, o Fox de nuevo en inglés, pero sin mayor influencia), Televisa en México, Venevisión y Radio Caracas Televisión en Venezuela, o Telefé en Argentina; y, por supuesto, la marca de marcas corporativas del subcontinente: Globo, en Brasil, que ya tenía década y media compitiendo con Televisa, especialmente en el mercado de las telenovelas.

En ese contexto la televisión privada peruana estaba haciéndose reingeniería. No así la televisión pública, como sí sucedía en Canadá Chile y europa, donde sus gobiernos las abrieron a competir en mercados privados y fue lo mejor que pudieron hacer, a mi juicio. entonces, los procesos de replanteamiento comenzaron por cambiar la visión de ciudad amurallada a una visión globalizada, las marcas abandonaron el apellido "Satélite" (e incluso otro más específico: "Televisión") para lanzarse a la conquista de esos nuevos horizontes que les hablaba arriba.

A continuación, rescato de la nube, esos intentos peruanos por llevar a nuestra televisión al siguiente nivel, y juzgue su audiencia cuánto ha cambiado  respecto a la visión y misión que ofrecen ahora, casi tres décadas después. El recuento a continuación tiene un orden estrictamente cronológico, por si acaso, y en toda medida díganme en los comentarios cuál les pareció mejor o qué piensan al respecto. Ah, les adelanto que los 1990s fue la era de los gráficos y animaciones en tercera dimensión, y también juzguen ustedes toda la estética visual que se pensó con la finalidad de lograr impacto y audiencia.

ATV (Para ver lo mejor)

Mucha gente piensa que Andina de Televisión, luego recortado a Andina Televisión, o simplemente ATV, nació en 1992. No, no fue así. Andina de Televisión (la empresa matriz se llama Andina de Radiodifusión) como marca nació en 1982, pero su cobertura solo alcanzaba a las ciudades de Lima y Callao, así que por una década, la que acuñó fue, simplemente, Canal 9. Su oferta de programación combinaba lo que tenían todas las cadenas: películas, telenovelas, series, deportes, noticias, y uno que otro especial; pero lo que destacaba en su parrilla era el aporte de varios programas producidos por Univisión (antiguamente HBC), como Sábado Gigante, Fama & Fortuna o el Show de Cristina (que luego pasaron a América, debido a que Televisa compró la mitad de Univisión). El caso es que, tras una larga campaña de intriga que comenzó a inicios de 1991, por fin el 14 de enero de 1992 lanzaron ATV.

Personalmente, la estética de este relanzamiento me encantó porque sonaba a una de las Tres Grandes estadounidenses. Dicho sea de paso que su animación 3D fue muy sofisticada para la época (noten el efecto de difracción en los cristales azules, con aires a Univisión, aunque revisando videos de esta última cadena, la verdad es que ATV buscó identidad propia). Dicho sea de paso, a mí siempre me encantó este logotipo minimalista pero fuerte, dorado, con ese biselado contundente, generando cierto equilibrio de la A y la V que, en realidad, flanqueaban a esa T magnificada pero proporcional. El logo actual tiene cierto airecito al de CNN pero sin el canal central que divide al recorrido de las tres letras y con los bordes redondeados.

La producción musical, incluso ahora, es de peso. Ojo que cuando Telemundo hizo su reingeniería en 2012, apostó y sigue apostando por arreglos musicales en los que el oído aprecie una especie de orquesta. Bueno, ATV lo hizo perfecto 20 años antes y manteniéndose fiel a su himno inicial. Por éso les digo que Andina de Televisión, en realidad, había nacido en 1982. Hoy es una de las marcas más diversificadas de cara a lo que será el apagón análogo con cinco cadenas disponibles.

Frecuencia Latina (Imagen viva de un país vivo)

Hacia la segunda mitad de 1993, un canal limeño estaba expandiéndose nacionalmente con el apellido "Satélite". Era Frecuencia 2, la única marca de la entonces Compañía Latinoamericana de Radiodifusión. El problema de amarrar la marca de tu cadena a un número, en alusión al canal con la que se capta en un mercado es que te prestas a confusión cuando penetras a otro. Así, mientras Lima veía esta señal en canal 2, Piura la comenzaba a ver en canal 11 (en Piura, el canal 2 ya estaba ocupado por América desde 1963). Pregunta: ¿Le damos a la afiliada en Piura el nombre de Frecuencia 11 o mejor hacemos una marca que funcione del mismo modo a nivel nacional como América, Panamericana, Global, e incluso la señal pública que se ha movido entre RTP y TV Perú? Respuesta: Mejor créale una marca que funcione en todos los mercados, incluso el internacional.

Así nació Frecuencia Latina, que mezclaba la marca tradicional y le agregaba la alusión a la entonces empresa matriz (hoy es el Grupo Latina, una alianza de riesgo compartido entre la española Movie Record y la estadounidense Metromedia). También había pasado poco más de una década desde el inicio de sus transmisiones. Aparentemente, la reingeniería se postergó debido al atentado terrorista que había sufrido su centro de operaciones el 5 de junio de 1992, y lo primero que debieron asegurar, como es lógico, es el espacio físico: una antigua casona señorial en Jesús María, Lima, se convirtió en un fuerte blindado de altísimas paredes.

Aunque he leído una reseña que trata de dulcificar la evolución de la identidad de esta cadena, lo cierto es que con cada temporada no solo hubo cambio de eslogan sino de logotipo. De hecho, entre 1993 y 2000 hubo hasta tres cambios, aunque manteniendo el concepto original del ojo, tras lucir su número 2 en doble filete encerrado en un círculo. ¿El problema? Que el ojo de Frecuencia Latina inicialmente se parecía al de la Rede Bandeirantes de Brasil y el siguiente parecía ser una reinterpretación de los ojos de la CBS de los Estados Unidos (a la que se asoció en 1999 para lanzar un programa con los hitos del siglo XX) y Televisa de México (especialmente el círculo que debía semejar el iris). La reforma de 2000, que estilizó el ojo haciéndolo parte de una especie de paralelepípedo vertical con bordes curvos me parecía la mejor elección y debieron mantenerla.

El problema fue el cambio de administración que en 2014 se deshizo de Frecuencia y se concentró en Latina. La explicación que leí me parece muy parecida a la estrategia de renovación de marca aplicada por Telemundo en 2012 (la que, desde su lanzamiento en 1989 hasta la actualidad ha tenido cinco logos aunque los últimos cuatro concentrados en el concepto T); y la justificación de dejar en Latina porque expresaba más la identidad de marca, no sé cuán creíble es, porque hasta ahora hay gente que la tiene posicionada como Frecuencia (el argumento de venta usado por la agencia de marca dice que la idea de Frecuencia es obsoleta... discutible, digo, ¿te sigue sonando Antena 3, por ejemplo?). Yo sospecho mas bien que el criterio es la economía de letras: las seis de Latina contra las diez de Frecuencia que siempre hacían que el primer nombre se resaltara desde la reingeniería de 1993.

Lo que siempre me pareció un acierto fue renombrar a la cadena como Frecuencia Latina, aunque la empresa pasó serio trabajo para deshacerse del número 2, idea que mantuvo por tres años ("Somos dos" y "Somos mucho más que dos"), mas presumo que se debe a que Lima siempre es la tercera parte del mercado peruano; pero, recordemos que ATV dejó ir al Canal 9 sin tanto problema. Aunque siendo justos, ATV no lanzó su cadena a nivel nacional con esa marca a la primera. De hecho, hasta 1995, el norte peruano recibía la programación como Cadena NorPeruana, que no figuraba como afiliada de ATV (a pesar de serlo) sino como otra marca muy distinta (a pesar de la misma oferta de contenidos). En todo caso, una marca que no tuvo problema en deshacerse de un número fue Global Televisión -no considerada en este artículo-, que inicialmente era Canal 13; pero cuando se lanzó a nivel nacional apostó por esa otra que mantiene hasta hoy, a pesar de que ha cambiado de dueños cada cierto tiempo, Antena 3 entre ellos.

Regresando al relanzamiento que decantó en Frecuencia Latina, el concepto de "país vivo" fue realmente ingenioso y que aparentemente buscaba capturar mercado fiel a Panamericana (cuyo eslogan era "Para el Perú entero"), pero con un toque más jovial. Recordemos que la primera mitad de los 1990s más que los 500 años del Encuentro de Dos Mundos, fue la apertura mutua entre Miami y Latinoamérica (éso fue lo que impulsó a Univisión y Telemundo como marcas continentales, para ser bien justos).

Y esa hermosa, porque fue hermosa, combinación de patria y juventud (¿nueva patria?) quedó reflejada en el clip de relanzamiento que, a diferencia de ATV, fue una especie de corto promocional del Perú en textura de cine, muy ágil, con grandes angulares y que terminaba en la presentación del nuevo logotipo con una animación bien simple pero bien chévere (perdonen el adjetivo) con su identidad sonora bien pegajosa que no ha sido retomada sino hasta la campaña de 2019 ("Vive contigo"), y que me pareció debieron seguir explotando. ¿Algo más? Pues, que el jingle fue interpretado por... GianMarco Zignago. Sí, mucho antes de que se convirtiera en uno de los compositores estrella de los Estefan o fuese la imagen de la reciente campaña de CNN en Español contra la discriminación (Proyecto Ser Humano: "Yo no soy diferente").

Sobre la pieza musical de un minuto, excelente letra porque vende perfectamente la visión que se quería adoptar en ese momento (somos como tú, crecemos como tú. Ni siquiera en su nueva identidad como Latina siento que hayan podido superar esa canción que incluso llegó a sonar en la radio (bueno, Radio Hit) y pegaba desde el primer segundo gracias a al juego de percusión, que lleva toda la cadencia de la pieza; tenía fuerza, tenía toda la explosión latina noventera pero con identidad peruana. Para ese momento, mejor, imposible.

Ah, y la pieza promocional para impresos precisamente explotaba esa idea de una diversidad que se siente contenta y cómoda de ser diversa (a pesar que usaron el formato de caricatura), basada en la última toma del clip, un valor que hace algunos años Latina ha comenzado a reexplorar, y que creo debería hacerla más explícita porque éso es el Perú: pluricultural, multidiverso, hermoso... ¿o díganme que esa fotografía del video no es lo máximo?

América (Tú y yo somos América)

Cuando en 1992, Televisa de México anunció que estaba comprando parte de los activos de Compañía Peruana de Radiodifusión, la empresa matriz de América Televisión, fue recibida con indiferencia por el público que estaba aún en choque por la guerra contra el terrorismo que ya había entrado a la ciudad de Lima y el autogolpe del entonces presidente Alberto Fujimori (5 de abril de 1992), y mucha hostilidad por parte de la competencia que le enrostró al gobierno peruano que los medios de comunicación no podían ser propiedad de extranjeros, salvo nacionalizaran sus capitales antes de inyectarlos (como pasó años después con Global Televisión y Antena 3 de Televisión, que tuvo que crear una empresa llamada Antena 3 Perú). Pero retrocedamos dos décadas aún: cuando Televisa nació en 1970 tras la fusión de tres empresas de radiodifusión en México (debido al Mundial de Fútbol de ese año), se lanzó a una nueva aventura impulsada por la familia Azcárraga, aún propietaria de la corporación, que fue la Organización de Televisión Iberoamericana, OTI, de la que América pasó a ser la afiliada en Perú, y éso explicaba por qué gran parte de la programación de esta cadena era mayormente manufacturada en el DF.

El caso es que lo que debía ser un anuncio que levantara los bonos de la marca a mediados de 1992 mas bien generó una controversia, a la que América respondió contratando talento de su competidora clásica de entonces, Panamericana, en un afán de asegurarse niveles de audiencia, lo que inicialmente le dio mucho resultado. Dejaron que el revuelo pasara un poco, pero de pronto tenían encima el relanzamiento de ATV por un lado, y el de Frecuencia Latina por el otro, y entendieron que en ese momento contra quienes tenían que competir directamente eran los segundos. A ello le agregamos el hecho de que debían usar la ventaja competitiva (que ya nos dimos cuenta que no era tan ventaja) de Televisa como respaldo corporativo. Dicho sea de paso, América junto con Panamericana habían luchado por más de treinta años por posicionarse en mercado nacional.

Con todo ésto en la pizarra, la cadena peruana decidió que su campaña, lanzada a mediados de 1993, apostaría a la misma estrategia de su cadena hermana en México, el Canal de las Estrellas (hoy Las Estrellas), que yo llamo "desfile de talentos" sobre fondo negro; pero, a diferencia de la campaña original, musicalizada con un pop cadencioso, también quisieron entrarle al concepto de "explosión latina", y crearon un clip de minuto y medio en el que visualmente veíamos a todas sus estrellas bailando y haciendo fonomímica de la canción interpretada por Jorge Pardo (que luego tuvo el peso de poner su voz a las sintonías de dos telenovelas de Panamericana), que realmente fue la estrella de la estrategia, a mi juicio, ya que el video, fuera de los efectos visuales, no dio más fuego. en todo caso, sí me encantó el logotipo 3D con ese mundo naranja girando y la tipografía blanca clásica que la marca había adoptado desde 1980, y que mantuvo hasta 2000, cuando Televisa abandonó el emprendimiento y se lo pasó a la familia Crousillat, que también debió dejarlo acusada de conexiones con el gobierno de facto de Alberto Fujimori. Cuando el Grupo el Comercio asumió el control mayoritario de la matriz de América, buscó desligarse gráficamente de la atmósfera noventera aunque sí hizo guiños interesantes a los ritmos latinos ("Somos parte de tu vida"). En la actualidad, la cadena es una de las de mayor prestigio y credibilidad en el Perú... ah, y sigue fuertemente ligada a Televisa, aunque ATV parece haberse convertido en su nueva afiliada local.

Una palabra adicional sobre la campaña de 1993: el eslogan que adoptó la cadena era el nombre de su cadena hermana en México, que al parecer fue una exigencia de Televisa, porque en Ecuador, GamaVisión (ahora GamaTV) también tuvo que adoptarlo pero conservando el jingle mexicano.

Panamericana (Siempre juntos, Panamericana y tú).

Si algo pudo preciarse Panamericana Televisión, nombre de la matriz y de la marca comercial, es que toda su vida fue eminentemente peruana, y ése fue el valor que buscaron explotar los hermanos Delgado Párker, los dueños mayoritarios, de cara a su audiencia, aunque igual el gobierno militar de 1969 a 1979 les terminó expropiando el 51% de sus acciones, como también le pasó a América. Cuando la democracia regresó en 1980 y se restituyeron los derechos del accionariado privado, Panamericana no cejó en su concepto de canal peruano (y de hecho buena parte de su programación era nacional) sino que lo reforzó más, acuñando el logotipo de la pantallita de proporción 4:3, en la que se leía PanTel, nombre corto con el que también se conoció al canal.

Con el lanzamiento en 1989 de una cadena panrregional llamada SUR, o Sistema Unido de Retransmisión (obviamente para competir contra la OTI), Panamericana decidió utilizar las elecciones al Congreso Constituyente Democrático de 1992 para lanzar una nueva identidad gráfica que aludía al hecho de transmitir vía satélite (un cono amarillo conteniendo a una esfera plateada y el eslogan "Mucho para ver" sucedido de "Televisión peruana para el mundo"), que tenía como su marca bandera a NubeLuz, como dije al inicio de esta entrada. Pero, el relanzamiento de ATV y Frecuencia Latina y la incursión de Televisa en América hizo que todo el mundo volteara la cara para ver cómo respondía la que, en ese entonces, lideraba el mercado televisivo nacional. Y la respuesta apareció también en 1993.

Panamericana tenía por un lado la explosión latina de Frecuencia, pero con sabor nacional, y por el otro lado tenía el "desfile de talentos" de América. ATV, en ese momento, parecía no ser su motivo de preocupación central (parece que para nadie, y se equivocaron). Entonces lanzó una campaña que, hay que decirlo, combinó lo mejor de sus dos competidoras directas: un clip grabado a lo largo de sitios ("landmarks") representativos del Perú, con la escena de cierre y fin puesta sobre los hombros del fallecido Humberto Martínez Morosini, el entonces presentador principal de su noticiero estelar, con el fondo de Machupicchu, Cusco. El resto fue esa canción con toques andinos y pop (creo que fue creación de Coco Tafur, el mismo compositor de toda la música de NubeLuz)  cantada por sus mejores talentos (entre ellos, Mónica Delta, hoy una de las "anclas" de Latina y RPP Noticias), que, si bien no eran voces privilegiadas, lo que querían era hacernos partícipes de "un sentir que hoy nos une".

Impecable fotografía, producción ambiciosa, porque implicaba moverse por todo el Perú, canción realmente hermosa, que intentó ser emulada algunos años después con Mónica Delta (quien canta lindo en la vida real) supliendo a Martínez Morosini (que había sido contratado por América), pero que no fue superada ni por esa cadena ni por su competencia. Ah, los nostálgicos de NubeLuz hallarán a la "dalina  grande", Almendra Gomelski, casi cerrando el video delante del lago Titicaca, Puno, si no estamos mal; y poco después del inicio, en la misma locación, podrán ver a la "dalina chiquita", la fallecida Mónica Santa María, quien por esa razón ya no figura en la versión de la campaña en 1994.

Los vaivenes políticos comenzaron a mellar a Panamericana con una disputa entre las familias Delgado y Schutz por el control de la cadena, cosa que pasó también con todas sus competidoras sin excepción. Incluso Antena 3 debió abandonar a Global para concentrarse mas bien en el mercado de la televisión de paga produciendo las señales del entonces Cable Mágico (hoy Movistar TV), desde que el Grupo Prisa había adquirido a Telefónica y a la misma Antena 3 (antes propiedad de Banesto). encima, la digitalización de las señales obligó a abandonar al PAS1 como satélite y pasar al PAS3, para terminar en el Intelsat 507.

Casi treinta años después de esa reingeniería en las marcas, ¿cuán fieles o lejanas son las personalidades que adoptaron conforme pasó el tiempo? ¿Mejoraron o no? Compara con la oferta existente y saca tus conclusiones. Coméntame aquí abajo, o a mis cuentas de Facebook o Twitter.