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sábado, 28 de marzo de 2026

El iceberg del naufragio de la Catalina II en Chile


 | Video por Televisión Nacional de Chile – Red Coquimbo

 

El naufragio

La madrugada del 24 de marzo de 2026, la embarcación Catalina II naufragó en aguas chilenas tras zarpar del puerto de Coquimbo. A bordo viajaban tres pescadores piuranos.

El último mensaje de WhatsApp, enviado a las 5:20 a. m., anunciaba que “ya estaban pegando la vuelta a tierra”. Poco después, las corrientes y vientos anómalos habrían volcado la embarcación. La familia en Lima exige a la Cancillería peruana una respuesta más enérgica, pero la burocracia promete contestar recién el lunes 30 de marzo.

 

El clima y las corrientes

El pronóstico del 23 de marzo en Coquimbo mostraba condiciones aparentemente moderadas: viento promedio de 14 km/h, pero con ráfagas de hasta 33 km/h y oleaje de 1.7 m. Para embarcaciones artesanales, esas cifras significan riesgo.

La Corriente de Humboldt fluye de sur a norte, pero la morfología de bahías como Guanaqueros y los vientos del suroeste generan corrientes locales que pueden arrastrar cuerpos hacia el sur. Así se explica que Anthony Morán fuese hallado en una playa turística que suele ser sinónimo de descanso y gastronomía marina.

Coquimbo, región semiárida del norte chico chileno, combina pesca artesanal, agricultura en valles interiores y turismo costero. Guanaqueros, con su bahía semicircular, actúa como trampa natural para objetos y cuerpos arrastrados por el mar.

Aunque existen sistemas de información como Ceazamar y el Oceanograma CEAZA, que entregan pronósticos de viento y oleaje, no está claro si los pescadores tuvieron acceso a ellos. La brecha digital y la confianza en la experiencia empírica suelen limitar su uso.

 

La migración laboral

La tragedia revela una migración pesquera invisible. No hay registros masivos, pero sí casos concretos de pescadores piuranos que trabajan en faenas en Coquimbo. La Catalina II confirma esa presencia.

  

jueves, 5 de febrero de 2026

Crimen y violencia en el Perú: concentración territorial, nuevas modalidades y respuestas insuficientes

Exclusiva de Epicentro TV – Febrero 2026


La inseguridad ciudadana se ha consolidado como uno de los principales problemas que preocupan a los peruanos. El Observatorio del Crimen y la Violencia, iniciativa del Banco de Ideas Credicorp, el BCP y Capital Humano y Social S.A., presentó su quinto reporte con un diagnóstico claro: la violencia letal y las modalidades criminales se concentran en pocos territorios, mientras que las respuestas estatales siguen siendo insuficientes para frenar su expansión.

 

Pero este informe, que ya es contundente, fue sometido a una reinterpretación inédita por el científico de datos sullanero Bryan Zapata Silupú. Con una certificación del MIT (Boston, Mass.) y experiencia en un proyecto de colaboración global para la NASA (EEUU), Zapata aplicó su mirada analítica para detectar patrones invisibles en la primera lectura.

 

El resultado es un conjunto de hallazgos que presentamos en exclusiva en Epicentro TV y La República TV, y que ahora compartimos aquí para abrir el debate ciudadano.

 

Concentración territorial de homicidios

El informe original ya advertía que ocho regiones concentran el 84% de los homicidios registrados en 2025. Sin embargo, al desagregar los datos, Zapata muestra que la violencia se focaliza aún más en ciertas provincias.


La gráfica revela que Trujillo, Piura y Sullana están entre los territorios más críticos. Dos jurisdicciones piuranas aparecen en el top nacional, lo que confirma que el norte del país es hoy un epicentro de la violencia letal.

 

Nuevas modalidades criminales

El Observatorio señalaba el avance de la extorsión y el préstamo “gota a gota”. Zapata fue más allá: comparó la matriz delictiva entre 2024 y 2025 en la Región Norte.

 


El hallazgo es claro: mientras la extorsión disminuye, crecen con fuerza los delitos financieros informales (“gota a gota”) y los robos vinculados a celulares y bancos. Esto muestra cómo el crimen organizado se adapta y diversifica sus fuentes de ingresos, golpeando directamente a sectores vulnerables.

 

Horarios de mayor riesgo

El informe advertía que los homicidios nocturnos duplican a los diurnos. Zapata lo confirma con cifras precisas para la costa peruana.

 


El 65.9% de los homicidios ocurre de noche. Este dato obliga a repensar la seguridad ciudadana en clave de horarios: más patrullaje, más iluminación, más presencia comunitaria en las horas críticas.

 

Distritos más golpeados

Finalmente, Zapata desagregó los datos a nivel distrital.

 


El distrito de Sullana encabeza el ranking nacional con 44 víctimas, seguido por Pataz, Tumbes, Ananea y Castilla. Este hallazgo es particularmente movilizador: fuera de Lima y Callao, el norte concentra los distritos más violentos del país.

 

Exclusiva de Epicentro TV

Estos hallazgos no habían sido difundidos antes. La reinterpretación de Bryan Zapata, basada en el estudio del Observatorio, constituye una exclusiva de Epicentro TV. Nuestra misión es ofrecer noticias que sí impactan en la vida de nuestras comunidades, con datos claros y análisis que movilicen a la acción. Mira el programa completo aquí. 

  

El informe revela un patrón claro:

  • La violencia se concentra en pocos territorios.
  • Las modalidades criminales cambian y se adaptan.
  • Los horarios y distritos críticos muestran dónde debemos actuar.

Los éxitos policiales existen, pero son insuficientes frente al crecimiento del crimen organizado y la corrupción interna. La ciudadanía enfrenta un escenario donde la violencia se vuelve cotidiana, y las políticas públicas requieren pasar de medidas generales a intervenciones focalizadas y sostenidas en los territorios más golpeados.

 

En Epicentro TV seguiremos aportando evidencia y análisis para que la discusión pública se base en datos, no en percepciones. Porque solo así podremos construir respuestas que realmente protejan a nuestras comunidades.

 

  

viernes, 19 de diciembre de 2025

Lobitos One Year On: Oil, Waves and a Coastal Gem at Risk

By Nelson Peñaherrera Castillo | Originally published at https://nelsonsullana.blogspot.com/2025/12/lobitos-un-ano-despues-petroleo-oleajes.html

 


 

 

On the Pacific coast of Northern Peru lies Lobitos, a small beach town beloved by surfers worldwide for its world-class left-hand waves and laid-back coastal culture. Just 18 km north of Talara, in Piura Region, Lobitos has built a reputation as a destination where long rides, warm waters and desert winds create unforgettable surf experiences. (Wikipedia)

 

The community itself is small—about 1,646 residents call the district home—and many visitors are drawn here not by city lights but by the ocean’s pull. (repositorio.upao.edu.pe) But a year ago, Lobitos’ future as a pristine surfing destination and coastal ecosystem was challenged by a harsh reminder of the risks of fossil fuel dependency and weak environmental safeguards.

 

Where Lobitos Fits on the Map

Lobitos sits on the Pacific coast of Peru, about 961 km (597 miles) northwest of Lima by air. (Geodatos) For international travelers:

  • From Lima, the capital and major flight hub in Peru, it’s roughly a 1h45m flight to the Talara airport, followed by a short road transfer. (exploortrip.com)
  • From Piura, a regional center, the drive to Lobitos takes around 2–3 hours by road. (Ruta Distancia)

These distances matter: Lobitos is remote enough to feel like a true coastal escape, yet close enough that its health and accessibility affect national tourism and local livelihoods.

 




The Spill That Changed the Tide

On 20–21 December 2024, a spill occurred at the maritime terminal of Peru’s Talara Refinery during pre-shipment operations. The release of crude oil quickly spread along at least 10 km of coastline, contaminating beaches important for surfing, fishing and recreation. (Wikipedia)

 

Marine life, from crabs and small fish to birds along the shore, was seen coated in oil. (El Oriente) This incident was neither an isolated anomaly nor a minor industrial hiccup. It revealed institutional weaknesses, vulnerabilities in coastal infrastructure, and the profound ecological risks faced by a region that depends on both the ocean and tourism.

 

Seven months later, in July 2025, another spill from an inactive well added to the sense of alarm, raising questions about prevention, oversight and accountability.

 





Surf, Culture and Coastal Livelihoods

Lobitos is home to multiple surf breaks—including Lobitos Point, El Hueco and Piscinas—that have attracted surfers from Australia, the United States and Brazil seeking high-quality left-hand waves. (Surf Atlas) The Pacific swells that break on these reefs are part of what makes Lobitos a destination with global appeal: fast left rides, open faces and winds that can kick up consistent barrels suitable for intermediate and advanced surfers alike. (Surf Atlas)

 

Tourism, fishing and hospitality have become key to the local economy, yet the oil infrastructure that once powered the region’s industrial past remains visible—and risky—alongside these recreational treasures.

 


A Year of Waves, Weather and Worry

In the months following the spill, Lobitos and its neighboring districts have faced not only the aftermath of petroleum contamination but also the natural extremes that define the Pacific coastline. Powerful swell events and anomalous wave patterns have tested coastal defenses, disrupted fishing and tourism, and complicated cleanup efforts.

 

To surfers and ocean lovers, these waves are a draw. To communities trying to rebuild after environmental stress, they are a reminder that coastlines are dynamic, sensitive and easily altered by human impact.

 

Putting Lobitos in Global Perspective

When juxtaposed with the world’s largest oil disasters, the Lobitos event may seem small by volume. For example:

  • The Deepwater Horizon spill (2010) in the Gulf of Mexico released an estimated 4.9 million barrels of oil, making it the largest marine spill in history and deeply affecting ecosystems and coastal economies across a vast region. (Wikipedia)
  • The Exxon Valdez spill (1989) released over 10 million gallons (about 38,000 m³) into Alaska’s Prince William Sound and contaminated 1,300 miles of shoreline with oil still detectable decades later. (Wikipedia)
  • The Ixtoc I spill (1979) in the Gulf of Mexico lasted nearly a year, discharging millions of barrels and affecting hundreds of kilometers of coastline. (Wikipedia)

Compared to these giants, Lobitos’ spill may occupy a smaller footprint, but impact is not only measured in volume. Local ecosystems and economies can be devastated by smaller releases when they intersect with vulnerable coastal communities, recreational zones and vital fishing grounds.

 




Lobitos at the Crossroads

Surfing culture and environmental stewardship are deeply entwined. The ocean is not merely a playground for boards and riders—it is a living system that sustains communities, wildlife and coastal traditions.

 

For surfers in the U.S., Australia and Brazil, Lobitos is not just a dot on a map: it is part of a global network of waves that connect oceans and cultures. What happens there matters not just to Peru but to anyone who loves the sea and seeks to protect it.

 




A Call to Action

A year after the spill, Lobitos stands as both a memory and a warning. The region’s natural beauty and surf heritage contrast sharply with the realities of energy infrastructure and environmental risk.

 

Protecting this coastline requires more than cleanup after the fact—it requires proactive governance, stronger safeguards for ecosystems, and global solidarity from citizens and visitors who value the ocean as a shared resource.

 

By remembering what happened here, surfers and coastal communities worldwide can push for better stewardship of the seas on which they depend.

  

sábado, 13 de diciembre de 2025

Piura in the New Andean Chessboard: Security, Elections, and Geopolitics


In recent weeks, Peru has begun to occupy a different place on the strategic map of the United States and the Andean region. This is not the result of a single event, but rather a convergence of signals: FBI and DEA delegations arriving in Lima, a presidential meeting with Ecuador focused on transnational crime, an ongoing presidential and congressional election process, and—according to Bloomberg—the intention of Washington to designate Peru as a Major Non-NATO Ally.

 

Taken separately, these developments might appear circumstantial. Taken together, they point to a shift in phase in the relationship between security, domestic politics, and regional geopolitics. And this shift directly affects territories such as Piura, a strategic region in northern Peru.

 

Piura is located on Peru’s northern Pacific coast, bordering Ecuador by land. It covers approximately 35,900 square kilometers and is home to about two million people, making it one of Peru’s most populous departments. Its geography—combining border crossings, ports, highways, agricultural valleys, and informal trade routes—turns Piura into a key node for both legal commerce and illicit flows.

 

The organized crime affecting Ecuador and increasingly spilling into Peru no longer follows the traditional drug-trafficking model. Criminal networks have diversified their revenue streams into illegal mining, human trafficking, arms trafficking, and extortion schemes such as the so-called “gota a gota” loansharking system. This diversification allows them to finance operations, control territory, and penetrate local economies. The result is a transnational criminal ecosystem that ignores administrative borders.

 

The December 12 meeting between the presidents of Peru and Ecuador in Quito must be read through this lens. Ecuador speaks from hard-earned experience: armed gangs, ports under criminal influence, and prisons turned into power centers. Peru—particularly its northern regions—still has a window of opportunity to avoid a similar scenario, but only if it acknowledges that the threat is already shared.

 

At the same time, the presence of FBI and DEA delegations in Lima signals a meaningful shift. The United States is no longer waiting for institutional collapse before engaging, as it has in other cases. Instead, it is pursuing strategic prevention, built on intelligence sharing, law enforcement cooperation, and political alignment. In that context, the potential designation of Peru as a Major Non-NATO Ally is not merely symbolic; it would formalize deeper military and security cooperation.

 

An additional, uncomfortable layer cannot be ignored: electoral politics. Peru is heading into presidential and congressional elections, and Bloomberg has reported that the Trump administration has openly pressured countries undergoing electoral processes to align with its agenda, conditioning support and withdrawing traditional cooperation mechanisms such as USAID. There is no public evidence of direct electoral intervention, but there is a clear reconfiguration of the political environment, where hard security policies and international alignment gain prominence over social agendas.

 

This pattern bears resemblance—albeit with important differences—to dynamics not seen since the Cold War. The tools are no longer coups or overt interference, but indirect pressure, selective cooperation, and plausible deniability. The adversary is no longer ideological, but criminal; the logic of alignment, however, remains.

 

For Piura, this is not an abstract debate. As a border region with Ecuador, a commercial hub with ports and road networks, and an area where extortion and illicit economies are expanding, Piura stands at the frontline of this strategic shift. Increased international cooperation may bring stronger state presence and enforcement, but it also carries the risk of overly punitive responses if not paired with economic development and institutional strengthening.

 

The core question is no longer whether geopolitics reaches Piura. It already has. The real issue is whether Piura will remain merely a stage where externally designed strategies are applied—or whether it can become a conscious territorial actor, capable of demanding that security be built not only through operations, but through development, governance, and sustainable territorial control. 

jueves, 11 de diciembre de 2025

🌧️ Informe Especial: Perú frente al riesgo de lluvias 2025-2026

El Perú ingresa a la temporada más intensa de lluvias con un panorama climático marcado por la neutralidad del fenómeno El Niño Costero, pero con riesgos latentes en varias regiones. Los informes técnicos del SENAMHI y del CENEPRED advierten que, aunque no se esperan anomalías extremas, las precipitaciones y temperaturas previstas podrían desencadenar inundaciones y movimientos en masa en zonas críticas del país.

 

🔹 Pronóstico climático (SENAMHI)

  • Costa norte (Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad): lluvias dentro de lo normal, con temperaturas máximas y mínimas también en rangos habituales.
  • Sierra noroccidental (Piura, Cajamarca, Lambayeque, La Libertad): lluvias normales, pero con temperaturas mínimas y máximas entre normales y superiores, lo que favorece la convección.
  • Sierra centro-occidental y sur-occidental: lluvias normales a inferiores, con menor disponibilidad de humedad.
  • Selva norte baja (Loreto, San Martín): escenario superior predominante, con acumulados de lluvia por encima de lo normal.
  • Condición oceánica: Niño Costero “No Activo”, predominio de estado neutro (60 %), con transición a cálido débil desde abril 2026.

 

🔹 Escenarios de riesgo (CENEPRED)

  • Movimientos en masa: 2177 zonas críticas a nivel nacional.
    • Departamentos más vulnerables: Lima (357), Cajamarca (208), Arequipa (165), Áncash (157).
    • En Piura se registran 50 zonas críticas, principalmente en la sierra (Ayabaca, Huancabamba).
  • Inundaciones: 1,139 puntos críticos identificados por la ANA.
    • Departamentos más afectados: Lima (196), Puno (125), Huánuco (102), Cusco (99), Ica (98).
    • En Piura se contabilizan 32 puntos críticos, sobre todo en el río Piura y el valle del Chira.

 

🔹 Ranking de riesgo nacional

  1. Lima – 553 puntos críticos combinados.
  2. Cajamarca – 270.
  3. Cusco – 222.
  4. Áncash – 204.
  5. Puno – 195.
  6. Huánuco – 170.
  7. Arequipa – 166.
  8. San Martín – 158.
  9. Amazonas – 157.
  10. Ica – 112.

Piura se ubica en un nivel intermedio-alto, con 82 puntos críticos (50 de masa + 32 de inundación).

 

🔹 Implicancias para Piura

  • Costa y ciudad: riesgo de inundaciones urbanas en Sullana, Piura y Catacaos por desbordes del río.
  • Sierra: huaycos y deslizamientos en Ayabaca y Huancabamba.
  • Agricultura: posible afectación de cultivos en el valle del Chira y Bajo Piura.
  • Infraestructura: vulnerabilidad de vías y servicios básicos ante lluvias intensas.

 

📌 Conclusión

Aunque el Niño Costero no está activo, el país enfrenta un escenario de riesgo moderado a alto por lluvias normales y superiores en la sierra norte y la Amazonía. Lima, Cajamarca, Cusco y Piura concentran los mayores puntos críticos.

Las autoridades locales deben reforzar la prevención y comunicación con la población, priorizando zonas vulnerables y preparando planes de contingencia para enfrentar posibles emergencias durante este verano.

      


lunes, 6 de octubre de 2025

Piura se prepara para recibir a más de dos mil gimnastas en el Campeonato Nacional 2025



Piura
será sede del Campeonato Nacional de Gimnasia 2025, que reunirá a más de dos mil deportistas de todo el país del 9 al 14 de diciembre. El evento, denominado “Fuerza, arte y pasión... ¡Somos gimnasia!”, contará con el respaldo de la Federación Deportiva Peruana de Gimnasia (FDPG) y el Instituto Peruano del Deporte (IPD).

 

Dos sedes para una fiesta deportiva

Las competencias se desarrollarán de manera simultánea en dos escenarios: el coliseo del colegio Nuestra Señora de Lourdes y el coliseo del Club Grau, que abrirán sus puertas a gimnastas, entrenadores, jueces y público durante seis días de intensa actividad deportiva.

 

El torneo incluirá cuatro modalidades:

  • Gimnasia Artística Femenina
  • Gimnasia Artística Masculina
  • Trampolín
  • Gimnasia Rítmica

En total, se espera la presencia de alrededor de 2200 participantes oficiales, entre deportistas, entrenadores, jueces y personal técnico.

 


Evaluaciones y preparativos

Una delegación de la FDPG visitó recientemente Piura para revisar la infraestructura y coordinar los detalles logísticos. En la reunión participaron Lucinda Infante, presidenta de la Federación Deportiva Peruana de Gimnasia; Augusto Durand, jefe de la unidad técnica; Percy Quilcate, presidente del IPD Piura; y Sadith Quevedo, directora de la Escuela de Gimnasia Nuestra Señora de Lourdes, quien encabeza el comité organizador local.

 

Las autoridades destacaron el compromiso de la región en asegurar que Piura esté a la altura del desafío. “Queremos que este campeonato sea un éxito, tanto en lo deportivo como en lo organizativo”, expresaron los representantes de la federación.

Delegaciones de todo el país

 

Los deportistas clasificados provienen de Lima, Arequipa, Trujillo, Madre de Dios, Callao, Cusco, Tacna, Moquegua, Huaraz, Huánuco, Loreto, Ica, Apurímac y, por supuesto, Piura como anfitriona. Cada delegación llega con el objetivo de superar sus propias marcas y lograr una destacada participación en el ranking nacional.

 

Próximos anuncios

El comité organizador local convocará en los próximos días a una conferencia de prensa para presentar oficialmente el evento y anunciar el cronograma de actividades. Paralelamente, se viene trabajando en el acondicionamiento de los recintos y en la logística necesaria para garantizar el desarrollo del campeonato en condiciones óptimas.

 

domingo, 21 de septiembre de 2025

Pescadores de Piura rechazan proyecto de Pazo Nunura que busca reabrir formalización de embarcaciones


El 14 de septiembre de 2025, el portal Infobae reveló que el congresista Bernardo Pazo Nunura, de Somos Perú, presentó el proyecto de ley 12373/2025-CR, con el que busca reabrir el proceso de formalización para unas ocho mil embarcaciones pesqueras artesanales que quedaron fuera del programa SIFORPA 2, cerrado el 31 de julio de 2023.

 

La propuesta pretende dar una nueva oportunidad a las embarcaciones que no acreditaron su existencia o no completaron sus trámites, pero ha sido cuestionada por generar un conflicto de interés. Investigaciones periodísticas identificaron que Pazo y su familia tienen vínculos con astilleros y empresas dedicadas a la construcción y reparación de naves, como Astilleros Navales del Pacífico e Inversiones del Mar Chicama, lo que supondría un beneficio económico directo.

 

El proyecto también enfrenta reparos legales y ambientales: abrir nuevamente un proceso ya cerrado vulneraría la seguridad jurídica y podría legitimar embarcaciones construidas de forma ilegal, incentivando la informalidad y presionando aún más la sobreexplotación del mar peruano. Tanto ministerios como gremios empresariales y organizaciones pesqueras han advertido de estos riesgos.

 


Los pescadores piuranos marcan posición

El debate no quedó en Lima. El 20 de septiembre de 2025, dirigentes de pescadores de todo el departamento de Piura se reunieron en Talara para fijar una postura común frente a la iniciativa.

 

De acuerdo con una fuente que participó en el encuentro, la posición fue de rechazo firme al proyecto de Pazo. Los representantes compararon la propuesta con un “REINFO pesquero”, aludiendo al antecedente de la minería informal, y defendieron la intangibilidad de las 5 millas marinas como espacio vital para la pesca artesanal y la conservación de los recursos.

 

Los dirigentes acordaron emitir un acta con sus conclusiones y dejaron abierta la posibilidad de nuevas coordinaciones para visibilizar su oposición.

 


Más allá de la formalización

El caso Pazo Nunura pone en evidencia una tensión de fondo: mientras el Estado busca ordenar y proteger los recursos marinos, los proyectos legislativos que reabren formalizaciones terminan enviando el mensaje de que los plazos y las normas pueden modificarse una y otra vez, validando a quienes operan al margen de la ley y dejando en desventaja a quienes cumplieron.

 

En ese contexto, la voz de los pescadores piuranos añade un elemento clave: la defensa desde el propio territorio de quienes dependen directamente del mar y que advierten los peligros de una flota sobredimensionada y la institucionalización de la impunidad.

  

viernes, 5 de septiembre de 2025

Catacaos: ¡por qué una comunidad campesina pide justicia contra el “legado” del Sodalicio?

Por Nelson Peñaherrera Castillo

 


 

 

El 13 de abril de 2024, la Comunidad Campesina San Juan Bautista (CCSJB) de Catacaos, recordó 466 años de su creación por Cédula Real rubricada por el virrey Toledo. Ubicada en el centro sur de la provincia de Piura, es la más antigua y extensa del Perú. Ese día, se conoció un mensaje del Papa Francisco: “Les pido que defiendan su tierra… no se las dejen quitar”, dijo en un video grabado el 10 de abril en Ciudad del Vaticano.

 

Una semana antes, se publicó que el entonces arzobispo de Piura y Tumbes, José Antonio Eguren Anselmi, había logrado que su renuncia al cargo fuera aceptada por el Papa, aunque sin detallar las razones.

 

Eguren es miembro influyente del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), una agrupación católica fundada en Lima en 1971 por Luis Fernando Figari. Durante décadas proyectó la imagen de una comunidad de vida consagrada con vocación evangelizadora, pero acumuló denuncias por abusos sexuales, psicológicos y de poder contra menores y jóvenes en Perú y Chile.

 

En enero de 2025, tras un proceso de investigación que se extendió por años, el Papa Francisco dispuso la disolución definitiva del SVC, alegando la inexistencia de un carisma fundacional genuino y el enquistamiento de un sistema sectario abusivo. El decreto de supresión se firmó el 14 de abril de ese año en Roma, marcando el cierre de la organización que había sido muy influyente en la jerarquía eclesiástica peruana.

 

Otro esquema de abuso

Los comuneros de Catacaos denuncian haber sido víctimas del despojo de sus tierras desde 2011 para implementar proyectos agrícolas o inmobiliarios ligados a personas y empresas con nexos con el SVC.

 

Aunque los responsables directos han sido pequeñas empresas privadas, documentos oficiales muestran que todas compartían el mismo domicilio legal e incluso al mismo abogado: Percy García Cavero. Este letrado también representó al arzobispo Eguren en querellas contra los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz, tras la publicación del libro Mitad monjes, mitad soldados, que expuso los abusos cometidos dentro del Sodalicio.

 

En el caso de Catacaos, los comuneros descubrieron que la Asociación Civil San Juan Bautista (ACSJB) había adquirido casi 10 mil hectáreas de terreno en Agua Blanca, cerca de la Panamericana Norte en Cura Mori. La ACSJB intentó presentarse como vinculada a la comunidad legítima, pero los padrones que mostraba incluían a personas no inscritas, analfabetas o fallecidas.

 

Con el tiempo, la ACSJB se transformó en la empresa San José, que vendió fracciones de esos terrenos a distintas compañías inscritas en Registros Públicos con minutos de diferencia, todas en la misma dirección y con el mismo abogado.

 

Cuando los comuneros denunciaron, la respuesta fue una serie de procesos en su contra: pasaron de denunciantes a denunciados, con acusaciones que iban desde usurpación hasta terrorismo. Según el comunero Luis Inga Sandoval, “después de que nos quejamos, a cada rato nos citaban acusándonos de varias cosas”.

 

Los conflictos escalaron a enfrentamientos violentos: viviendas destruidas, alimentos quemados, ganado asesinado y hasta agresiones armadas. En 2018 hubo dos muertos y un herido de gravedad. En 2019, una visita de periodistas a la zona terminó en balacera.

 

Las sospechas de los comuneros sobre la inacción del arzobispado se confirmaron cuando investigaciones policiales revelaron que la banda criminal La Gran Cruz del Norte, usada como fuerza de choque para apropiarse de terrenos, recibía financiamiento desde oficinas ligadas al arzobispado de Piura.

 

No tanto justicia divina, pero algo así

En ese escenario, los comuneros decidieron elevar su voz directamente al Papa Francisco, enviando cartas, documentos y videos de los ataques. La respuesta llegó en 2019. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) comenzó a asesorarlos, y en 2023 delegados vaticanos visitaron Catacaos. Poco después, se conoció que el Papa había pedido la renuncia del arzobispo Eguren, y meses más tarde la Santa Sede anunció la disolución del Sodalicio.“Yo creo que está conectado con lo del tráfico de terrenos”, comentó el comunero David Girón .

 

Los comuneros pidieron tres cosas: que el Vaticano haga efectiva la disolución del SVC también en  Perú, que Eguren rinda cuentas ante la justicia humana y que el Estado peruano garantice la devolución de sus tierras y los proteja de nuevas agresiones. Por ahora, solo han conseguido la primera de las tres.

 

El abogado Carlos Rodríguez, de la CNDDHH, advierte que el reto es doble: mantener la posesión de sus terrenos y recuperar las casi 100 mil hectáreas que empresas vinculadas al Sodalicio han inscrito como suyas en las últimas décadas.

  

miércoles, 27 de agosto de 2025

¿Quiénes no ejecutan el presupuesto del Vaso de Leche en Piura y el norte del Perú?


La Contraloría General de la República advirtió que 127 gobiernos locales del país no habían gastado ni un sol del presupuesto asignado al Programa del Vaso de Leche (PVL) durante el primer semestre de 2025. El hallazgo pone en evidencia la inacción de autoridades municipales frente a un programa social que debería asegurar raciones diarias a niños menores de seis años, madres gestantes, personas con discapacidad y adultos mayores.

 

Los casos en Piura

En el departamento de Piura se identificaron al menos dos gobiernos locales con 0% de ejecución presupuestal al 30 de junio de 2025:

  • Municipalidad Provincial de Morropón – Chulucanas, con S/ 1 459 542 asignados.
  • Municipalidad Provincial de Paita, con S/ 930 385 asignados.

La falta de gasto implica que, durante seis meses, ninguna de estas municipalidades destinó recursos a la compra y entrega de insumos del PVL, incumpliendo con la obligación de abastecer a los beneficiarios los siete días de la semana.

 


El panorama en el norte

Más allá de Piura, también aparecen municipios de la macrorregión norte entre los que registran nula ejecución presupuestal, como la Municipalidad Provincial de Pomabamba (Áncash). En total, solo en esta región, se detectaron 17 gobiernos locales en la misma situación.

 

La Contraloría también reportó concentraciones de entidades con problemas similares en Apurímac (22), Huánuco (15), Junín (14), Ayacucho (12), Lima (9) y Puno (9). Esto revela que la inacción municipal no es un hecho aislado, sino un patrón que afecta a distintas zonas del país.

 

¿Qué pasó después?

Tras las notificaciones de la Contraloría, 51 municipalidades comenzaron a ejecutar su presupuesto al 1 de agosto de 2025, con niveles de avance de entre 50% y 58% en regiones como Áncash, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Junín, Huancavelica, Huánuco, Puno y Lima. Sin embargo, 76 gobiernos locales aún permanecen sin utilizar los recursos asignados.

 

La Contraloría continuará el seguimiento para que los fondos destinados al PVL se gasten de manera oportuna y transparente, con el objetivo de mejorar la nutrición de los grupos más vulnerables.

  

martes, 26 de agosto de 2025

Contraloría advierte riesgos en rehabilitación de Planta de Agua Curumuy, clave para Piura Metropolitana


La Contraloría General de la República identificó riesgos en la obra drehabilitación de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Curumuy, infraestructura que abastece a los distritos de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, es decir, al corazón de Piura Metropolitana, donde se concentra casi un tercio de la población del departamento.

 

Riesgos detectados

De acuerdo con el Informe de Hito de Control N.º 0016-2025-OCI/3470-SCC, que evaluó el periodo del 23 de junio al 16 de julio de 2025, la obra que demanda una inversión de S/ 6 745 765 presenta serias deficiencias:

  • Supervisión limitada: EPS Grau designó como supervisor al propio jefe de la PTAP Curumuy, quien por sus funciones no permanece de manera continua en la obra. Esto impide el control permanente de las actividades.
  • Retrasos en el cronograma: al 16 de julio debía haberse alcanzado un avance físico del 31 % en los sedimentadores, pero solo se ejecutaba uno de los cuatro programados.
  • Materiales sin sustento técnico: se instalaron vinilonas en la estructura sin fichas técnicas ni documentos que acrediten que cumplen con las especificaciones del expediente. Esto pone en riesgo la vida útil de la infraestructura.
  • Condiciones inseguras de trabajo: la inspección encontró a personal laborando en altura sobre tablas y usando una simple soga como soporte, exponiéndose a accidentes graves.

 

La Contraloría advirtió que estas situaciones podrían afectar el desarrollo del proyecto y la calidad del servicio de agua potable, por lo que pidió a EPS Grau adoptar medidas correctivas.

 

¿Qué es Piura Metropolitana?

El área metropolitana de Piura está conformada por los distritos de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, que juntos suman cerca de 700 mil habitantes, alrededor del  305 % de la población del departamento de Piura, según estimaciones del INEI al 2024.

 

En términos urbanos, se trata de la segunda aglomeración más importante del norte del país, solo después de Trujillo Metropolitano, y ocupa el quinto lugar a nivel nacional después de Lima Metropolitana, Arequipa, Trujillo y Chiclayo.

 

La expansión demográfica y urbana de Piura Metropolitana ha presionado fuertemente los servicios básicos:

  • La tasa de crecimiento poblacional en la última década supera el 2 % anual, por encima del promedio nacional.
  • El acceso a agua potable es un problema recurrente: se estima que cerca del 20 % de los hogares enfrenta cortes frecuentes o desabastecimiento.
  • El déficit de infraestructura de saneamiento impacta directamente en la salud pública y en la calidad de vida de la población.

 

En ese contexto, la PTAP Curumuy es estratégica, pues constituye la principal planta encargada de garantizar el abastecimiento regular de agua potable para este núcleo urbano.

 

Un proyecto en la mira

La rehabilitación de Curumuy es una obra clave no solo por el monto de la inversión, sino por el impacto directo en la vida de casi 700 mil personas. El aviso de Contraloría pone en evidencia la necesidad de corregir fallas en la supervisión, el control de materiales y las condiciones de seguridad laboral.

 

El informe completo está disponible en el Buscador de Informes de Servicio de Control del portal institucional de la Contraloría, en cumplimiento del principio de transparencia.

 

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miércoles, 13 de agosto de 2025

Contraloría alerta baja ejecución de programas alimentarios para población vulnerable


La Contraloría General de la República ejecuta un operativo de control simultáneo en 189 municipalidades provinciales de todo el país y en cinco distritos de Lima Metropolitana —Independencia, Comas, San Juan de Lurigancho, Villa María del Triunfo y Rímac— para supervisar la gestión del Programa de Complementación Alimentaria (PCA) y el Programa de Complementación Alimentaria para el Paciente con Tuberculosis (PANTBC).

 

En 2025, los gobiernos locales recibieron más de S/ 652 millones para el funcionamiento de comedores populares, ollas comunes y el PANTBC. Sin embargo, al cierre del primer semestre se registró baja ejecución presupuestal, con cifras críticas en regiones como Cusco (15 % en el PCA y 26.1 % en el PANTBC), Áncash (22.4 % y 10.2 %) y Apurímac (25.9 % y 11.0 %).

 



Un análisis de datos actualizado al 20 de julio de 2025 —obtenido de una consulta amigable al Ministerio de Economía y Finanzas (en las imágenes al inicio de este párrafo)— revela variaciones importantes entre regiones y programas:

  • San Martín lidera la ejecución del PCA con 56.5 %, pero presenta un 55.9 % en el PANTBC.
  • Ucayali encabeza el PANTBC con 85.9 %, aunque solo alcanza 33.6 % en el PCA.
  • Ancash, Apurímac y Cusco se mantienen con bajos porcentajes en ambos programas, lo que apunta a posibles problemas estructurales o de gestión en el uso de los recursos.

 

La supervisión de la Contraloría abarca desde la compra y almacenamiento de alimentos hasta su distribución final, detectando deficiencias en la entrega y debilidades administrativas. El operativo cubre el 81.5 % de los gobiernos locales del país.

 

Según el contralor César Aguilar, la intervención busca prevenir riesgos, reforzar la transparencia y asegurar que los recursos públicos cumplan su propósito de mejorar la calidad de vida de más de un millón de beneficiarios en situación de vulnerabilidad.